lunes, 19 de febrero de 2018

Respuesta. (Capítulo 2)


Mi querida amiga:
A pesar de no saber de ti siempre has estado en mis oraciones. ¡Bienvenida!

Cuando te fuiste terminé el noviciado y me gradué de enfermera. No imaginas la pena que sentí no tenerte a mi lado cuando me convertí en Esposa de Cristo. En estos siete años he recorrido mi camino en el amor de Dios. Como ya sabrás ahora tenemos carencia de vocaciones y hace unos meses la Comunidad con el Vicario del Arzobispado me nombraron Abadesa. En la comunidad nuestro día está muy organizado pues como ya sabes, trabajamos con los más necesitados en clínicas, hospitales y comedores sociales.

He leído tu carta a mis hermanas y pedí permiso al Obispo, tienes una Celda a tu disposición, lo único que te pedimos es colaboración en las labores del convento, por lo demás creo que encontrarás la paz que necesitas.

Amiga mía, sólo te ruego que si tienes una buena vida con un hombre que te quiere y respeta, antes de hacer la maleta habla con él y dile lo que siente tu corazón, a lo mejor todo se debe a que en algún momento se perdió la comunicación. Por otro lado, no te conformes con ser un jarrón de adorno, la vida tiene muchas necesidades en las que una persona a la que le sobra el tiempo puede colaborar y eso te mantendrá ocupada, no hay nada peor que una mente ociosa.

La decisión es tuya, la paz sea contigo.

8 comentarios:

  1. Andaba por la blogosfera después de muchos días y pasé a dejarte un beso

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  2. Apreciada Alondra
    He leído cuidadosamente la primera carta, hasta me sentí incómoda pensando que no debía hacerlo porque va dirigida a otra persona. Es una misiva sincera y llena de pinceladas de melancolía.
    La contestación presenta claramente dos vidas, dos maneras diferentes de afrontar las circunstancias; es muy esperanzadora, sobretodo, abre el camino a la interlocutora hacia la reflexión, pues si la pareja no se enterara del estado de ánimo de su cónyuge, será porque no ha habido comunicación. Una hermosa manera de guiarnos por el sendero de la vida.
    Deseo que pases maravillosamente. Un abrazo

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  3. Leí las dos cartas. aunque me cuesta entender más allá de las palabras ¡Hombre al fin!

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  4. La esposa de Cristo escribiendo a otra esposa, la verdad que llama la atención.

    Besos.

    Creo que este blog tuyo no lo conocía.

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  5. Yo estoy completamente de acuerdo con lo que dice esa amiga abadesa.
    Antes de tomar una decisión importante en la vida, debemos meditarla y valorar sus pros y sus contras, de todas formas, lo que si es primordial, es entablar un diálogo con la persona que está a nuestro lado y tratar de solucionar el problema, ya sabes, hablando se entiende la gente.
    Te dejo un fuerte abrazo.
    Kasioles

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  6. Buscar la paz en el lugar más propio, Una celda de monasterio. SEguimos las huellas del cuento, que nos habla de eventos existenciales. Un abrazo. Carlos

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  7. ¡Qué buena respuesta! Esposa de Cristo por voluntad propia, pero no por eso desconocedora de la vida.

    Un abrazo.

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