martes, 23 de enero de 2018

Otra vez el cáncer.

Hacía frío, el tiempo era desapacible, como cada noche nos encontramos en la esquina de la calle para pasear a los perritos. No fue otra noche más, a mi amiga ese día le dijeron que tenía cáncer de pecho. Durante dos horas caminamos por la ciudad desierta; ella hablando de sus temores yo, intentando confortar esperanza.

Sabía perfectamente que nada de lo que dijera le iba a aliviar pero también sabía, lo que significa tener alguien que te escuche fuera del ámbito familiar, ellos también tienen miedo porque el mundo se pone al revés y todos están abrumados. Y es que el cáncer siempre te cae por sorpresa.

Por mi experiencia le dije que es normal el miedo, la preocupación, el desánimo; ahora bien que no se haga la valiente, si es necesario que pida ayuda. Hoy volvía a tener cita con el oncólogo espero que lleguen a tener una buena química y le dé la confianza y la información necesaria para calmar su ansiedad y el temor a lo desconocido, después del diagnostico de cáncer el tratamiento será un proceso largo y agotador, pasará muchas fases anímicas y la vida va a cambiar.

De todas formas ya sabe que puede contar conmigo: soy una "superviviente" y eso le puede animar.


4 comentarios:

  1. Es difícil acompañar a una persona con esa enfermedad, cada uno lo toma como puede y carga la mochila como le da el cuero, es bueno dar una mano -o prestar un oido-
    Espero le vaya bien- Hay mas de 100 tipos de cáncer y los de pecho son los que mas se curan.- Que asi sea.- Besos

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  2. Yo estoy preocupado con mi hermana. Cuando sale un bulto uno se piensa lo peor y ella tsmbién. El médico dice que no es importante pero tenemos reciente la muerte de mi padre que murió por cancer.

    Amiga mía, no sabe la de veces que me he acordado de usted cuando faltaba a su blog o comentaba que estaba con resfriados dudosos. Usted ha pasado temporadas donde no aparecía y yo. me temía una recaida. A veces se aprecia a la gente sin conocerla mas que sus escritos y Diós quiera que la tengamos aquí mucho tiempo...

    Lloro...

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  3. Terrible tragedia que se extiende como la pólvora. No sabes qué decir en ese momento, pero tu amiga sabe que tú eres una superviviente y solo tenerte al lado le dará fuerza y consuelo.
    Te admiro más si cabe, Alondra, por esta confesión que nos has hecho.
    Inmenso abrazo, amiga.

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  4. Realmente, es una tragedia, tan fregada que no se queda mudo o no sabe que decir frente a quien lo aborda tan terrible oncología. UN abrazo fuerte. Carlos

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