lunes, 24 de abril de 2017

En el día del libro



Para esta Alondra todos son los días del libro. Los libros convivieron conmigo desde muy pequeña y fueron fieles compañeros de aventuras y tesoros de sabiduría.
Creo que han sido muy pocos los que dejé sin leer porque no pude con ellos; muchos otros los leí varias veces y no podría elegir uno especial. Con todos soñé, viajé, me sentí heroína y malvada; acompañada e incluso me sirvieron para no pensar...

El último que terminé estos días es  El laberinto de los espíritus de Carlos Ruiz Zafón, debo reconocer que la emoción de La Sombra del viento no quise que se diluyera,  fue un best.seller que mereció la pena leer y no me apetecía seguir continuaciones.  El laberinto de los espíritus,  llegó a mis manos como regalo de mi hijo pequeño y cuando vi su tamaño pensé que contenía todos los libros de la saga. No era así, era el final, donde se ataban todos los hilos sueltos del cementerio de los libros olvidados.

Por lo tanto lo leí como un libro nuevo, donde encontré algún personaje querido y desde luego, el autor maneja bien los hilos para que sigas leyendo y te vas comiendo las páginas sin darte cuenta. En este momento disfruté con la intriga, sufrí con las barbaridades de la dictadura, y los sinsabores de una historia familiar un poco retorcida con traiciones y dramas.

Ah! aunque ya terminó el día quiero felicitar a los Jorges amigos de palabras de esta Alondra.


lunes, 10 de abril de 2017

Rosana

Si te arrancar al niño que llevamos por dentro
si te quitan la teta y te cambian de cuento
no te tragues la pena porque no estamos muertos
llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.

Si te anclaran las alas en el muelle del viento
yo te espero a un segundo de la orilla del tiempo
llegarás cuando vayas mas allá del intento
llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.

Si te abrazan las paredes, desabrocha el corazón
no permitas que te anuden la respiración
no te quedes aguardando a que pinte la ocasión
que la vida son dos trazos y un borrón.

Tengo miedo que se rompa la esperanza
que la libertad se quede sin alas
tengo miedo que haya un día sin mañana
tengo miedo de que el miedo
eche un pulso y pueda más
no te rindas, no te sientes a esperar.

Si robaran el mapa del país de los sueños
siempre queda el camino que te late por dentro
si te caes te levantas, si te arrimas te espero
llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.

Mejor lento que parado, desabrocha el corazón
no permitas que te anuden la imaginación
no te quedes aguardando a que pinte la ocasión
que la vida son dos trazos y un borrón.

Solo pueden contigo si te acabas rindiendo
si disparan por fuera y te matan por dentro
llegarás cuando vayas más allá del intento 
llegaremos a tiempo, Llegaremos a Tiempo.


Quien se resigna y deja de luchar acaba atrapado en una lenta infelicidad...
Qué fácil es decirlo y que difícil empezar a caminar.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Portomarín



La historia de Portomarín (Lugo) está unida a su situación en el camino francés de la ruta jacobea y a la orden de San Juan, que se instaló en el pueblo para proteger y dar refugio a los peregrinos en la época medieval. La iglesia románica de San Juan había sido declarada Monumento Nacional en el 1931. Entre los personajes ilustres que pasaron por el pueblo a lo largo de su historia estuvieron los Reyes Católicos, Carlos V o Felipe II.

Con la dictadura de Franco se empezaron a construir pantanos en beneficio del negocio de la electricidad. Era la década de los sesenta cuando el embalse de Belesar terminaba con la vieja villa jacobea. Antes de la inundación sus vecinos, queriendo rescatar parte de su historia, trasladaron piedra a piedra lo más importante de su patrimonio.



Numeraron cada una de las piedras de la iglesia románica de San Juan, también llamada de San Nicolás que es un magnífico edificio con claro aspecto de fortaleza militar, y la volvieron a levantar en el centro del nuevo pueblo, al lado del Ayuntamiento.


La iglesia de San Pedro, del siglo X, fue otro monumento trasladado piedra a piedra del viejo al nuevo Portomarín.

Al entrar al pueblo nos recibe una escalinata que se construyó con un arco del antiguo puente medieval y basamentos romanos, al llegar al final de la escalinata está la capilla de As Neves, de estilo románico. Este monumento es paso obligado de todo peregrino que recorre el Camino de Santiago.




En días de verano con el descenso del caudal de agua los visitantes podemos ver troncos de árboles muertos, restos de las edificaciones de antaño, caminar por el puente romano... todo un descubrimiento para los peregrinos y supongo que tristes recuerdos para los vecinos que un día tuvieron que reconstruir su vida, incluso se llevaron los restos mortales del cementerio.




La bajada del caudal permite practicar también el arte de pesca de la anguila, uno de los productos más venerados de la villa, La pesca tradicional también vivió su final con la llegada de la presa y hoy, a pesar de que la oferta gastronómica se centra en este pez de agua dulce con forma de serpiente, escasean las apresadas en la zona. La Confederación Hidrográfica regula las capturas obligando a entregar buena parte de ellas para su repoblación.



En el embalse pueden disfrutarse deportes náuticos, y en sus riberas se cultivan uvas que una vez elaborado el vino de su espíritu nace la aguardiente, antiguamente brebaje de pobres y al ser el principal ingrediente de la "queimada" podemos decir que es un licor que representa a Galicia. El domingo de Pascua  en la plaza central de este hermoso pueblo se destila y se premia la mejor aguardiente (orujo) después de que realicen las primeras catas los Cabaleiros e Donas da Serenísima Orde da Alquitara, personajes ilustres con algún cargo público cuya función debe ser promocionar el licor y el pueblo.


En el mes de agosto se celebran los  Domingos Folclóricos, dedicado a rescatar y mantener viva la herencia de la música y el baile. Es una celebración de carácter abierto cuyo objetivo es revivir, compartir y conocer la cultura propia y las de otros lugares.

No falta el homenaje al peregrino, porque ellos ponen color y siguen dando vida al pueblo.


Pasear sus calles es una delicia entre tantos peregrinos que hacen allí alto en el camino. Los viejos del lugar sentados en los bancos fumando entre cuento y cuento. Conversaciones en lenguas diferentes y sin embargo hay muchas sonrisas y buen entendimiento.



Y ahora os dejo, no sin antes deciros que su repostería es de lo más apetecible. Aquí se fabrica la auténtica tarta Camino de Santiago.


Y como uno de mis vicios es el chocolate esta vez me traje unos ricos bombones para disfrutar en casa.


martes, 21 de marzo de 2017

Desgastando los zapatos.

Últimamente salgo poco, simplemente las horas que marca mi perrita Lúa, despacito aprovecho el sol y abro las antenas a todo lo que veo, a la vibración de la vida en la calle. En otros momentos mis pensamientos vagan por estancias secretas, busco perfumes perdidos...

¡Cuánto he callado! ¡cuántos deseos sin realizar!, siempre postergando a un mañana cuando los hijos terminaran sus estudios, la hipoteca del piso pagada...

La rueda del destino y las obligaciones que asumes te hacen ser consecuente y, los sueños se van quedando como esperanzas para mejores momentos.

Te vas conformando con todo lo que viviste para que el entusiasmo por luchar no decaiga. Sigues pisando hierba o asfalto, aspiras en la intimidad de tus pensamientos buscando música que apague la mentira, el ruido de una sociedad que te envolvió y te fue posicionando en situaciones que definieron tu existencia sin apenas darte cuenta.

http://www.elliodeabi.com

lunes, 20 de marzo de 2017

Julia de Burgos

Este corazón mío, tan abierto y tan simple,
es ya casi una fuente debajo de mi llanto.

Es un dolor sentado más allá de la muerte.
Un dolor esperando... esperando... esperando...

Todas las horas pasan con la muerte en los hombros.
Yo sola sigo quieta con mi sombra en los brazos.

No me cesa en los ojos de golpear el crepúsculo,
ni me tumba la vida como un árbol cansado.

Este corazón mío, que ni él mismo se oye,
que ni él mismo se siente de tan mudo y tan largo.

¡Cuántas veces lo he visto por las sendas inútiles
recogiendo espejismos, como un lago estrellado!

Es un dolor sentado más allá de la muerte,
dolor hecho de espigas y sueños desbandados.

Creyéndome gaviota, verme partido el vuelo,
dándome a las estrellas, encontrarme en los charcos.

¡Yo que siempre creí desnudarme la angustia
con solo echar mi alma a girar con los astros!

¡Oh mi dolor, sentado más allá de la muerte!
¡Este corazón mío, tan abierto y tan largo!


Julia Constancia Burgos García; poetisa Puertorriqueña 1914 - Nueva York, 1953.


¡Bienvenida Primavera!

jueves, 16 de marzo de 2017

¡padre uno! y a veces sobra.


http://k-nelo.deviantart.com


Estos días que la televisión nos empalaga con los anuncios del día del padre recuerdo la historia de un buen amigo y me pregunto qué sentirá él y muchos otros y otras para los que sus padres no son respetables.

Ser padre no es sólo aportar un espermatozoide y aparecer luego reclamando una paternidad cuando esta necesitado o viejo.  Para recibir hay que sembrar y cuidar la cosecha...  A veces, la vida familiar no es una película empalagosa ni un sermón religioso y si de perdón hay que hablar tendría que hacerlo ese que lleva el nombre de "padre" y que es cruel, mentiroso, manipulador y encima le falta la capacidad de entender que lo que hace tiene consecuencias emocionalmente devastadoras sobre los hijos.
El de mi amigo es un actor increíble según la situación, y engatusa a la gente haciéndose la víctima. Mi amigo reconoce que sufrió una violencia invisible desde niño pero todavía hoy, a pesar de los años, le provoca un grado de estrés perjudicial incluso para su salud como si la culpabilidad de no quererlo fuera suya y sigue viviendo entre la pena y la ira. 

 Y qué decir de esos otros padres que día si y día también aparecen en las páginas de sucesos: "...aprovechándose de la confianza propia de la relación familiar y del afecto que le profesaban sus hijas de corta edad, las sometió a abusos sexuales de forma repetida. Según se concreta en el citado escrito de acusación, el hombre se acostaba en la cama con ellas y les realizaba tocamientos en diversas partes del cuerpo."



martes, 7 de marzo de 2017

Chitra Banerjee Divakaruni




Los que en alguna ocasión visitaron La India dicen que posee una fragancia única, un contraste de olor intenso y exótico compuesto por las tradiciones milenarias cuyo perfume ha sobrevivido durante siglos a los cambios demográficos, sociales y políticos del país.

Hoy he terminado de leer este libro y sinceramente, me he quedado con una dulzura en el corazón que hacía mucho tiempo no sentía. Es una novela tierna, para removerte las entrañas porque no importa la raza, la religión, las costumbres... el corazón y la mente de las personas sienten de la misma forma.

Narrado con delicadeza, fácil de leer, nos hace reflexionar sobre muchas cuestiones: el valor de la amistad, el amor, incluso la fuerza de la maternidad.
Es una historia donde conocemos las inquietudes de las mujeres en la India, sus pensamientos, su forma de actuar, su trágico destino y su valentía. Ese papel siempre en segundo plano cuya aspiración en la vida debe ser casarse, tener hijos y pasar a ser dependiente no solo del marido sino también de la suegra y el resto de la familia de su esposo. Aunque los tiempos empiezan a cambiar los ritos y tradiciones forman parte de su día a día. La creencia ciega en los dioses marca su comportamiento de forma que sus ofrendas y sacrificios pueden ser recompensados y las malas acciones castigadas.

Nos habla de los matrimonios concertados, no por amor, sino por interés. La dote que debían aportar las esposas. Y como el amor era imposible entre personas de castas distintas. Una desigualdad abismal : entre ricos y pobres, entre los estados, entre la ciudad y el campo. Las desigualdades sociales y geográficas se acentúa mucho más por la fragmentación histórica de la sociedad en castas y comunidades religiosas.

Sudha y Anju no son hermanas de sangre, pero nacieron el mismo día y se criaron en la misma casa. Contada en las voces de las dos protagonistas vamos conociendo su historia y el paso del tiempo. Desde que nacen en Calcuta hasta que son adultas y han asumido su destino.

Sudha es dócil, obediente, soñadora y muy hermosa. Anju es curiosa, le encanta la literatura y tiene una gran dosis de rebeldía. Las dos son cómplices en sus travesuras infantiles y en sus descubrimientos de la adolescencia. Comparten sueños, historias y experiencias; a medida que crecen se irán enfrentado de forma muy distinta a los problemas que se les plantean de acuerdo a su forma de ser, no obstante, cada una de ellas está dispuesta a sacrificarse por la otra. A dar lo mejor de si mismas para procurar la felicidad de la otra.

Cuando Sudha descubre un secreto que ha estado oculto durante años y que no puede confesar ni siquiera a su hermana del alma, siente que ya no son iguales y esto marcará su vida y las decisiones más difíciles en su edad madura

Es una historia donde conocemos las confidencias, inquietudes y pensamientos de dos mujeres a las que une un lazo de hermandad y su lucha contra los prejuicios por parte de otras mujeres, incluso de su propia familia. Aprenderemos como el color del sari puede revelar la posición social de quien lo lleva o incluso la ocasión para la que se viste. Por ejemplo, mientras el color rojo es propio de las novias, el blanco queda reservado al luto de las viudas. También el valor del Chudi,  las pulseras, se usan a pares, con más de un par en cada brazo. Las pulseras tienen un gran significado en la religión hindú ya que se considera “desfavorable” para una mujer llevar los brazos desnudos.

Debo reconocer que esta autora era para mi desconocida, a partir de ahora voy a tenerla en cuenta.


Aprovecho para recomendaros esta página:

viernes, 3 de marzo de 2017

Sres. de la Xunta de Galicia

Al igual que muchas otras familias me siento burlada, seguramente les importará un pimiento mi escrito pero felicidades están logrando lo que se proponen, que bajen las listas de espera porque una persona a partir de los 90 años será una historia más de una Administración inhumana, ridícula y por momentos esperpéntica. Se muere esperando que la burocracia le alcance.

La demencia senil es uno de los trastornos más complicados de sobrellevar ya que no tiene cura y su duración suele prolongarse años, en los que un anciano necesita atención continuada hasta el punto de no poder realizar por sí mismo las tareas del día a día: comer, ducharse, vestirse o ir al baño.

Además, es una enfermedad que provoca cierta alteración nerviosa en los enfermos, les agria el carácter, les nubla el entendimiento; se alteran e incluso al cuidador llegan a verlo como un enemigo. A medida que la enfermedad avanza y el enfermo precisa más y más atención, el cuidador comienza a sentir impotencia e incluso a veces se convierte en una persona irritable y triste porque no recibe ni una sonrisa.

La llamada ley de dependencia que se creo en enero de 2007 incrementó el número de plazas concertadas –plazas en centros privados reservadas y subvencionadas por las Comunidades Autónomas–  Como  tienes buena fe y crees en las leyes, en el 2010 inicias los trámites para percibir la subvención de la ley de dependencia que te permita acceder a una plaza en una residencia. Después de pagar 1.400 € durante un año sigues entregando informes y más informes con la esperanza de que llegue la ayuda porque los meses vuelan y con ellos los ahorros. Al final no puedes más y la persona mayor regresa a su casa y en el año 2015 te envían una notificación de que te conceden el II grado por alcanzar una determinada puntuación en función de la aplicación del baremo correspondiente ( recursos económicos, bienes patrimoniales, hijos, salud, grado de dependencia...) que le permita ingresar en la residencia más cercana al domicilio del paciente, y en tres meses tendrás noticias... 

Llega 2017 y no has tenido noticias y vuelves a pedir una nueva revisión porque desde el 2015 sigues en la espera. En dos años el anciano no se curo por milagro celestial, por el contrario está encamado, se alimenta a base de purés y los cuidadores ya no pueden más... Se vuelve a llevar a una residencia y se paga nuevamente una plaza privada y en dos semanas el paciente se muere ... 

Díganle a sus familias una y otra vez cuando llegan las elecciones que la Consejería de  Bienestar "está trabajando en ello", díganles  que, aunque el plazo habitual que los dependientes deben esperar para recibir una plaza pública es de tres meses y los de grado III tienen prioridad. Las listas de espera en las residencias públicas gallegas supera la demanda a la oferta. Los Trabajadores Sociales por mucho que tramiten todos los documentos necesarios, los reconocimientos y resoluciones cada vez se dilatan más en el tiempo, en la Oficina de Información a la Dependencia te encuentras con información cruzada y la grabación de datos si la cosa va bien tarde seis meses, otros seis para el reconocimiento médico y  dieciocho o veinticuatro para la resolución. En las listas de espera de la Xunta de Galicia hay más de 8000 demandas, no olvidemos que Galicia es una de las poblaciones más envejecidas y con las pensiones más bajas...

Las familias no se explican que haya dinero para 17 parlamentos autonómicos, multiplicado por centenares de consejerías, más el parlamentos estatal y el Senado, y nuestros mayores estén como material de desecho o tengan que pagar un dineral para engordar los beneficios privados.


Foto de --- http://moisescayetanorosado.blogspot.com.es

viernes, 24 de febrero de 2017

Sigo sobreviviendo.



Vuelvo a escribir porque tengo que seguir adelante. Los últimos meses han sido como un laberinto, no paraba de pegarme contra una pared, cuando no era una cosa era la otra, la inestabilidad de mi salud sacudía las emociones, parecía una veleta al viento.
Mi madre murió hace unos días. Con 92 años y los últimos acontecimientos puede ser que lo esperara pero cuando ves que ya no hay vuelta atrás que la vela se apaga sientes un nudo en el estómago. Durante más de una hora mientras aún respiraba tomé su mano y hablé con ella de muchas cosas... dicen que son espasmos pero ella me apretaba la mano. No sé si es normal pero me siento triste y aliviada a la vez.
Ahora miro la savia nueva de mi nieto y lloro por dentro mientras a él le dedico la sonrisa más dulce, y no paro de decir a los que quiero que "los quiero"  por si algún día no puedo hacerlo.