sábado, 13 de junio de 2015

El camino de las estrellas...

El camino de las estrellas, era el mapa escrito en cielo, la Vía Láctea que nos guiaba en la noche, de manera infalible hacia el "Finis Terrae" ( del latín el fin de la tierra). El hombre, ha buscado siempre un sentido a su vida y continuamente se ha preguntado, cuál era y dónde estaba el Fin del Mundo, el Paraíso, o por donde se podía acceder al Cielo. El fin del Mundo conocido, hasta hace poco más de 500 años, era Finisterre; donde la tierra acaba y el mar comienza o por lo menos así lo creyeron las legiones romanas al contemplar el hundimiento del sol en sus aguas.

Amanece en Fisterra (Finisterre)
frenteamicamara.wordpress.com

El sol se hunde en el horizonte (foto de la red)

Tradicionalmente, los peregrinos que había recorrido cientos o miles de kilómetros, además del gran gozo de abrazar al apóstol Santiago en la Catedral de Santiago de Compostela, seguían unos kilómetros más hacia el oeste para alcanzar el fin del mundo; allí celebraban los “ritos de purificación”, antes de emprender el camino de regreso.

- Bañarse en la playa da Langosteira, en la Costa de la muerte. Simbolizaba la purificación del cuerpo. El peregrino se quitaba así el polvo de toda su ruta y, limpio, comenzaba su nueva vida redimida de pecado.
- Quemar las ropas: el peregrino se deshace de todo lo material y, con el fuego, intenta quemar todo aquello de lo que se quiere deshacer y que no le beneficiará para comenzar una nueva vida. Deja atrás cargas de una vida pasada.
- Ver la puesta de Sol: simbolizaba la Muerte y Resurrección; la muerte del sol en el mar y la resurrección al otro día, como la resurrección del alma del peregrino indultado por Dios.


En la última década, Finisterre ha visto revalorizado su carácter de pueblo del fin de la tierra y del fin del camino, y cada año son más los peregrinos que se acercan a cumplir el casi obligado ritual.




 " El Camino de Santiago" 

Cada vez que la festividad del Apóstol Santiago, 25 de Julio, cae a domingo, se concede la gracia jubilar (para los católicos significa que se perdonan todos los pecados, para ello se debe visitar la Catedral, rezar alguna oración y recibir la comunión)

Desde que allá por 1.126 el Papa Calixto II estableciera esta indulgencia el fortalecimiento de la ruta de peregrinación a Santiago se convierte en un alud de personas procedentes de todos los puntos de Europa. Convirtiéndose no sólo en una manifestación religiosa sino también en una ruta de comercio internacional. Supuso la entrada de corrientes nuevas de pensamiento y manifestaciones artísticas.

La peregrinación a Santiago podía ser voluntaria, pero también obligatoria, impuesta como penitencia, desde un punto de vista religioso, penal o civil. El peregrino era de toda condición social, incluyendo desde reyes y obispos a gente del pueblo llano.

En la actualidad el camino vive una época de auge. El Consejo de Europa declaró el Camino de Santiago como Itinerario Cultural Europeo, en 1987, señalando el valor trascendental de la peregrinación en la formación de una civilización común a todos los pueblos europeos. El renacimiento de la peregrinación coincide con la formación de una nueva Europa.


Aunque los caminos por los que llegan los fieles a Santiago de Compostela son muy numerosos, uno de los recorridos llegará a convertirse en el Camino por antonomasia, es el camino francés. No obstante son numerosas las rutas de peregrinación jacobea que a lo largo de los siglos han ido creándose en España.

A lo largo de los caminos se encuentran albergues públicos en cada pueblo; en ellos se prima a los peregrinos que andan solos o en grupos reducidos frente a los grandes grupos organizados. Todos los de la Red de Albergues de la Xunta de Galicia tienen actualmente un precio de tres euros para los peregrinos, hace unos años eran gratuitos.

La credencial del peregrino, es una libreta de papel que se puede obtener en algunos albergues e iglesias, cuya finalidad es su sellado un par de veces al día (ya sea en iglesias, albergues o incluso hay bares con su propio sello), para que el peregrino consiga la acreditación necesaria para alojarse en los albergues del Camino. 

Con la triunfal entrada en la hermosa plaza Do Obradoiro al fin nos entregaran “La Compostela”, es un certificado expedido por las autoridades eclesiásticas y entregado a los peregrinos cuando terminan su recorrido y llegan a la Catedral de Santiago.


En la Edad Media, "La compostela" era un modo de indulgencia, que permitía reducir a la mitad el tiempo del alma en el purgatorio. No obstante, si ésta ha sido obtenida en un año santo compostelano, se obtiene la indulgencia plenaria. Hoy en día La compostela es un documento, otorgado por las autoridades eclesiásticas, que certifica haber completado al menos 100 kilómetros a pie o a caballo (200 si se hace en bicicleta) del Camino de Santiago por una motivación espiritual. Se expide a todos aquellos peregrinos que, mediante la credencial del Camino debidamente sellada, demuestren su paso por los diferentes enclaves de alguna de las rutas jacobeas (son válidas cualquiera de ellas).
Aquellos que hayan completado el Camino por otros motivos (lúdicos, deportivos…) podrán solicitar al llegar a Santiago otra certificación conocida como el certificado del peregrino.




Ahora que ya os conté un poco sobre esta ruta mágica, espero que todos los que disfruten con los viajes de naturaleza, no es necesario ser creyentes, puedan experimentar una escapada con mucho encanto y diversidad.






lunes, 1 de junio de 2015

Este blog cumple 5 años.



¡Volando! así ha pasado el tiempo...

Según el esoterismo el número cinco es un símbolo de libertad, cambio, fuerza, aventura; en una palabra ¡Vida!

Vida es lo que yo buscaba cuando empecé a dejar palabras en este mundo donde reinan las letras, intentaba habitar en cada frase, crear un paraíso donde sólo la imaginación y los sentimientos fueran como alas en la mente que quitaran los miedos de noches de insomnio, y me fuera desprendiendo de espinas clavadas en el alma.

Escribir me sirvió para vencer el desaliento, llenar horas muertas, ahuyentar los fantasmas y al final, convertirme en un personaje literario a partir de una nueva visión liberadora, jugando a rescatar la espontaneidad de verdades propias o ajenas, ficciones que dieron sentido a una realidad que me negaba a creer.

Abrí esta ventana con un pequeño equipaje y ya curada de ilusiones vanas, sólo intentaba gritar y evitar el silencio. En vuestra compañía cruce desiertos, disfruté de un oasis y sentí la brisa balsámica de vuestras palabras sabias y sensibles. Gracias a todas/os, amigos de palabras compartidas, este lugar ha vivido cinco años.

Es buena verdad que: "Si es para ti, aunque te quites, y si no, aunque te pongas".