jueves, 23 de abril de 2015

Canguro de mañana

Normalmente ser abuelo se asocia con ser viejo, eso es lo que yo también pensaba, pero ahora  me encuentro de ese lado y ¿qué puedo deciros? tuve al papá de mi nieto a los 23 años así que me encuentro en la mejor etapa de mi vida. Eso no quiere decir que no mire embobada a ese bebe que me llena de ternura y en ocasiones, incluso es como retroceder en el tiempo y volver a ver a mi hijo: los mismos gestos, travesuras y tantas cosas ya vividas...

Creo que las mujeres tenemos unos principios inculcados desde la prehistoria, algunos con los años vas contra corriente; otros, como los deberes con los padres y el cuidado de los pequeños dentro del entorno familiar son inherentes de nuestra personalidad. Cuando a mi nuera en su baja maternal le dieron el disgusto de que cerraba la empresa donde trabajaba, las mujeres de la familia la animamos para que pensara que podía cuidar y disfrutar de su bebé. Ahora, un año después, encontró trabajo, hemos hablado y libremente, mientras la salud me lo permita, me he ofrecido a colaborar para cuidarlo por la mañana, en la tarde va a una guardería.

La relación suegra-nuera hace correr ríos de tinta por las intromisiones que generalmente existen. Intento que no sea mi caso, vivimos relativamente cerca pero nunca me presento en su casa sin avisar antes y por esa misma razón, entiendo que ella es la madre y debo seguir las directrices para la rutina del niño. La comida me la trae preparada, sólo tengo que calentarla y dársela a su hora, por lo demás, el tiempo de juego y sueño por el momento lo marca el pequeñín.

Está siendo una semana muy gratificante, un autentico regalo ver su sonrisa al abrir la puerta y como me echa las manitas para que lo saque de la silla.


"Un gran problema de nuestra época consiste en que los hombres y mujeres no quieren ser útiles sino importantes"
(La frase no me pertenece, desconozco el autor, pero la suscribo)

martes, 21 de abril de 2015

Las advertencias...

Cuento anónimo chino


Un día, un joven se arrodilló a orillas de un río. Metió los brazos en el agua para refrescarse el rostro y allí, en el agua, vio de repente la imagen de la muerte. Se levantó muy asustado y preguntó:
-Pero… ¿qué quieres? ¡Soy joven! ¿Por qué vienes a buscarme sin previo aviso?

-No vengo a buscarte -contestó la voz de la muerte-. Tranquilízate y vuelve a tu hogar, porque estoy esperando a otra persona. No vendré a buscarte sin prevenirte, te lo prometo.

El joven entró en su casa muy contento. Se hizo hombre, se casó, tuvo hijos, siguió el curso de su tranquila vida. Un día de verano, encontrándose junto al mismo río, volvió a detenerse para refrescarse. Y volvió a ver el rostro de la muerte. La saludó y quiso levantarse. Pero una fuerza lo mantuvo arrodillado junto al agua. Se asustó y preguntó:

-Pero ¿que quieres?

-Es a ti a quien quiero -contestó la voz de la muerte-. Hoy he venido a buscarte.

-¡Me habías prometido que no vendrías a buscarme sin prevenirme antes! ¡No has mantenido tu promesa!

-¡Te he prevenido!

-¿Me has prevenido?

-De mil maneras. Cada vez que te mirabas a un espejo, veías aparecer tus arrugas, tu pelo se volvía blanco. Sentías que te faltaba el aliento y que tus articulaciones se endurecían. ¿Cómo puedes decir que no te he prevenido?

Y se lo llevó hasta el fondo del agua.

martes, 14 de abril de 2015

Corazones de Acero

El hijo dice: -¡Quédate a ver la peli, es de Brad Pitt!

La madre contesta:No me gustan las de género bélico.

El hijo dice: -¡Venga ma! Vamos a ver una peli juntos como en los viejos tiempos y luego la comentamos.

La madre claudica, se sienta a su lado en el sillón y comienzan las imágenes...




Dirección: Davik Ayer
Reparto: Brad Pitt, Shia Labeouf, Logan Lerman, Scott Eastwood, Jon Bernthal y Michael Peña.


Título en V.O.: Fury

Duración: 134 min.



Resumen:
Mientras los Aliados inician su ofensiva final en el frente europeo, un aguerrido sargento de artillería llamado Wardaddy (Brad Pitt) se encuentra al mando de un tanque Sherman y de los cinco hombres que componen su dotación, en una misión mortal detrás de las líneas enemigas. Superados en número y en armamento, y con un soldado novato metido en sus filas, Wardaddy y sus hombres lo tendrán todo en contra en su heroico intento de lanzar un ataque en pleno corazón de la Alemania Nazi.


La primera media hora de película el sufrimiento se me hacía insoportable, una verdadera montaña rusa de horrores pasaba ante mis ojos y estuve a punto de irme. Es que no logro entender la sinrazón de las guerras y como el ser humano puede enfrentarse con tanta crudeza y capacidad destructiva. 

No encuentro gloria en la victoria o en la derrota de una batalla, sólo salvajismo humano, y me sentía como el joven (Logan Lerman) que no lograba entender por qué estaba allí... Para mi fue el auténtico protagonista de la historia, alguien que reniega de la guerra y a fuerza de compartir el espacio ínfimo del tanque, e ir dejándose jirones de sus principios ante la brutalidad, se convierte en uno más y lo adueña el  odio al enemigo, y a la fuerza, comprende que debe sobrevivir y ayudar a que lo hagan sus compañeros. 




Desde luego es el sargento (Brad Pitt)  quien encarna esos valores de los americanos en sus películas bélicas: dureza, heroísmo, camaradería, generosidad y valor.... En fin, yo diría que todavía conserva un poco de resquicio de humanidad para ser un hombre acostumbrado a la guerra.

No dejo de reconocer que a los amantes de este tipo de cine les gustará, la película está bien hecha, es creíble, logra comunicarnos la desesperación de un grupo de soldados.
 A esta alondra le sirvió  para recordar que la sociedad internacional en muchos lugares está convertida en una jungla, donde impera la ley de la fuerza impuesta por el más poderoso y en esos espacios bélicos los crímenes quedan impunes.

Se me olvidaba decir que mi hijo se quedó con una de las escenas finales y me hizo ver que hay buenos y malos por los dos bandos, y el novato, se encuentra con un alemán quizás con sus mismas dudas.

viernes, 10 de abril de 2015

Como Tristán e Isolda

Carmen adoraba el mar. El mar color esmeralda donde había crecido. En el que había mezclado sus lágrimas, cuando la vida se había llevado sin retorno, una noche de luces y velocidad en una autopista, a su primer y gran amor.
Ahora amaba este otro mar gris y tormentoso, aunque nunca le devolvía respuesta a sus muchos mensajes enviados en la brisa y en la espuma de las olas.

Como cada atardecer iba dejando sus huellas en la arena para sentir que seguía con los pies en la tierra. Pero a la vez necesitaba recibir las caricias de esa arena fina que eran bálsamo para sus sueños, porque si dejaba de soñar se perdería en la agobiante realidad.

Los pueblos pequeños tienen la ventaja de que son fraternales, pero, o te adaptas o nunca pertenecerás a ellos. En invierno siempre te encuentras con la misma gente. Luego en el verano, la población se dobla con personajes que quieren llevarse el calor y los paisajes para llenar sus inviernos.

Aquella tarde le extrañó ver a un hombre apoyado en la roca del acantilado. Tenía la mirada triste y miraba sin ver… al día siguiente estaba en el mismo lugar y al otro… Comenzó a sentir como sus ojos la seguían y no sintió temor, todo lo contrario, era cálida y admirativa su forma de mirar y eso la llenó de una alegría nueva, de unos golpes fuertes en su corazón que ya creía olvidados.

Cuando inconscientemente  le dijo –¡hola!- fue una invitación a pasear a su lado que él no desaprovechó. Hablaron de todo y de nada… Y al día siguiente volvió con la esperanza de que estuviera allí de nuevo.

Sabía que iba a dar que hablar entre los vecinos, pero no le importaba. A veces cuando se miraba al espejo no se reconocía. ¿Dónde había quedado la chica libre y dueña de si misma? ¿Por qué ahora era una mujer miedosa y llena de temores? Supongo que los lugares dejan su impronta. No es igual vivir en el anonimato de una gran ciudad que en un pueblo donde nada mas salir a la calle ya formas parte de una sociedad.

Se había acostumbrado a sus paseos en compañía, a compartir conversaciones distintas. Sintió una tremenda tristeza cuando su compañero de atardeceres le dijo que se iba. El sol se había ocultado ya en el horizonte y estaban al final de la playa, lejos de miradas indiscretas. El fular que llevaba a los hombros se había caído al suelo, él lo recogió y al dárselo no soltó su mano, casi sin querer rozó sus labios… Carmen dio rienda suelta al instinto y correspondió a su beso, una fuerte descarga le subía desde los pies y era como un náufrago aferrándose a un salvavidas.

Siempre deseas lo que no posees y allí estaba su atractivo caballero Tristán, como en la corte del Rey Arturo, un juglar, con su arpa, enamorando a Isolda. También Carmen parecía haber probado el bebedizo… por unos días eligiera soñar.

Aquella noche, le pidió que le acompañara a su hotel. 
-Por favor, tú también lo deseas… Necesito llevarme el olor y el sabor de tu piel.

Pero Carmen ya había perdido sus alas y dijo: 
-¡No, lo siento!

Unas horas de pasión no compensaban el dolor que podía ocasionar a los que amaba. Los ojos de aquel hombre se volvieron apagar como cuando lo conoció en las rocas del acantilado, vio la desilusión, la pena de renuncia a un sueño. No obstante, la abrazó fraternalmente y agradeció aquella hermosa travesía por la orilla del mar, para él había sido Isolda, magia y misterio, simplemente, ambos habían errado al tomar el bebedizo
También ella, una vez más, se arrepentiría de lo que no había hecho. Volvería a guardar un recuerdo. Esos que van pintando como en un lienzo las historias de los sueños y lo recuperaría, cuando los tonos grises de su paleta de pintora aficionada, necesitaran un toque de calidez en los largos días de invierno.


jueves, 2 de abril de 2015

A disfrutar!!!

La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y como la recuerda para contarla (García Márquez)


Escribir, ver plasmado en la pantalla del ordenador ciertas cosas es deshacer un nudo mental. Cuando se vuelve a leer, es como si estuvieras frente a otra persona y ayuda a descubrir muchos puntos fuertes y débiles. ¡Te libera!

¿Hay alguien perfecto? creo que deberíamos analizarnos sin miedo nosotros mismos y sobre todo, abrir un paraguas invisible para proteger nuestros sentimientos.

Alrededor suenan voces con soluciones mágicas, te hablan del poder de la mente, de hierbas y alimentos que te van a quitar todos los males.