miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿Profesión? Ama de casa.



Hoy, muchas amas de casa han estudiado y trabajado antes de tomar la decisión de dedicar más tiempo a su vida familiar, son parte de esas "supermujeres" que intentaban llevar todo adelante a la perfección. 

Un día por decisión personal o debido a las circunstancias me dediqué a "gestionar el hogar" y desde luego no estaba dispuesta a seguir el refrán popular de: envejecer, embrutecerme y que nadie me lo agradeciera.

Desde ese momento empezó una rebeldía interna y el orgullo de creer que mi casa era como una empresa donde un socio ponía el dinero y el otro el trabajo.
 
¿Por qué para la sociedad tal parece que el trabajo solamente existe si es remunerado y si se realiza fuera del ámbito del hogar?  Puedo deciros que mis propias amigas me miraban con superioridad e incluso, escuché a uno de mis hijos decirle a su amigo:- mi mamá no trabaja es ama de casa. Ese día reuní a los miembros de mi familia y les hable del valor de mi trabajo aunque no trajera dinero a casa a fin de mes. 

Si algo había aprendido era que tenía que respetarme para que los demás lo hicieran. Gestionar tu hogar tiene el regalo de criar a tus hijos, la ventaja de no tener a un jefe vigilando, aunque el trabajo no dura ocho horas ni descansas sábado y domingo, no existen puentes y vacaciones y desde luego no pienses en que te vas a jubilar.

Realizas un sinfín de tareas, y la misma sociedad quiere hacerte creer que es parte del “rol natural”. Y peor aún, quieren catalogarte  como ser abnegado cuyo propósito es sacrificarte por los demás con la excusa del “amor por la familia”. 

Ejerces de enfermera, cocinera, hablas con los profesores, das clases a tus hijos, llevas al médico a tus mayores, etc. etc... Administras el dinero e incluso eres la última en tomar un euro para uso personal. ¡Ah! encima no puedes pedir la baja si estás enferma porque el trabajo hay que hacerlo igual.
 
Os cuento que la monotonía, la rutina, el exceso de tareas y la falta de apoyo de los demás miembros de la familia; incluso el aislamiento, pocas veces tienes tiempo para ti, producen tal frustración que si tuviera la oportunidad de volver a la vida laborar cuando los hijos empiezan a ser independientes no lo dudaría pero entonces, empieza un nuevo trabajo hacerte cargo de los padres y suegros que empiezan a tener las goteras de la edad. 

No engrosamos la lista del paro porque o te divorcias o no te echan del trabajo. Ni se te ocurra pedir una subvencion para llevar a los ancianos a un centro de día, y dedicarte unas horas; esas plazas son para personas que trabajan, tú estás en casa, por lo tanto o tienes dinero, cosa difícil con un solo sueldo o terminas como cuidadora oficial... Sinceramente, si te decides a ser "ama de casa" tendrás que aceptar que será una actividad invisible para el sistema.





11 comentarios:

  1. Mi aplauso ensordecedor por este alegato en favor de las amas de casa que son las que más trabajan y menos gratificaciones, al menos económicas, tienen.
    Yo he trabajado desde que recuerdo y he llevado a la vez mi casa, con lo que he trabajado el doble o más.
    He estado parada del otro trabajo fuera del hogar y he seguido con el de casa, el menos valorado y en mi opinión, el más sacrificado que existe por mucho amor que le pongamos.
    Así que repito: aplauso y sí, también reivindicación.
    Besos.

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  2. Qué buena reflexión. Yo también tomé la decisión un día y a pesar de todo no me arrepiento. Un beso.

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  3. De pequeño mi madre me cantaba fandangos de Huelva. Hay uno que me ponía el vello de punta. No recuerdo su letra y su mensaje puede que nunca me quede nítido en la memoria. Sin embargo he soñado muchas veces con aquel sentimiento por calarme de manera tan honda. Quizás esta letra de mi fandango nunca saldrá de la boca de un cantaor de flamenco pues en mi recuerdo, lo sigue cantando mi madre, desde siempre...


    AMOR
    ¿PORQUE SUFRES AMOR?
    ESTANDO LA NOCHE TAN CLARA.
    ¿PORQUE TUS LABIOS NO SE DESPEGAN
    SI YO SÉ LO QUE SUEÑAS?
    AMOR
    ¿PORQUE NO ME DICES ESO QUE TANTO TE HIERE?
    SI EN ESTA NOCHE TAN CLARA,
    NO ME DICES QUE ME QUIERES...

    Para mi madre, para usted y para todas las madres del mundo...

    Quiero decirle que desde que nacemos la madre se nos unió a nosotros por el cordón umbilical. No sé si será por genética pero cosas de mi madre las llevo en el alma al mamarlas de ella. Usted también fue madre y ha de saberlo, sobre todo cuando dió a luz a sus hijos y sintió esas cosas maravillosas que yo, por ser hombre, las intuyo...
    A estas alturas de mi vida no sé si alguna mujer me querrá porque creo que soy soltero de nacimiento pero, el valor de una madre por sus hijos compensa mucho en su vida personal. Nadie mas que una mujer (algunos hombres sí) pueden cuandar de su familia como usted lo hace.

    Hace unos días conocí el caso de un preso que era lo más despreciable de esta mundo, lo mas bajuno y tirado por los suelo: ¿Quién fue a verlo? LA MADRE.

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  4. Hola paso saludarte y para desearte unas felices fiestas. Feliz Navidad. El trabajo de la casa es el peor por que nadie te lo reconoce ni pagado ni agradecido.

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  5. Totalmente de acuerdo en todo lo que dices.Al tener a mi primera hija dejé de trabajar fuera de casa para atender mejor a la familia pero al cabo de unos años me vi obligada a volver a trabajar de nuevo fuera de casa, fueron años duros pero salí adelante.A los 56 volví a trabajar en casa debido al despido en la empresa que había estado por 21 años y medio, claro que del trabajo de casa no me despiden pero bueno hay que hacerlo, la ventaja es que no tengo a un jefe que me acose contínuamente y me lo haga pasar mal....En casa soy mi propio jefe y yo decido lo que trabajo y si me canso pues descanso un rato......hay que mirar la parte positiva siempre e ignorar todo lo negativo aunque a veces sea muy dificil.Besicos

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  6. Quizás suene fatal, pero es parte del sistema. Muchas mujeres han optado porel matrimonio para asegurar su existencia, pues solo siendo casadas, pueden reivindicar una vida de carencias, para caer en otro infierno peor: el imperio del macho. Un abrazo. carlos

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  7. Asi se habla si señora.
    Totalmente de acuerdo.
    Besitos

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  8. ¡Ah, estimada Alondra!
    Lo que dices acerca de la decisión de realizar los trabajos domésticos es muy cierto. Hasta las amigas nos ven de otra manera.Todas las madres sabemos que el trabajo del hogar es algo ingrato; hay que tratar de lograr que nuestra pareja, por lo menos, ayude a lavar la vajilla y tratar de leer, actualizarnos sobre asuntos profesionales, realizar ejercicios para mantenernos en forma y seguir pensando que la vida es bella :)
    Deseo que pases maravillosamente. Un enorme abrazo

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  9. La verdad que es un gran trabajo!!
    http://cazadoressensaciones.blogspot.com.ar

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  10. Es verdad todo lo que dices. Y es tan injusta la vida que aún hay mujeres que pretenden que esas circunstancias no cambien: si ellas han sido víctimas por qué otras egoistas no quieren seguir ese camino. Y lo más triste es lo que dices, ni siquiera los hijos lo valoran y no pensemos en los maridos porque tiene suerte la mujer que tiene un marido que no considera que la "mantiene". Tengo que contar una experiencia de una amiga. Después de años de vida matrimonial, casa, hijos más trabajo remunerado, cuando se separó le oyó decir a él que la había mantenido durante esos años. Y ¿por qué decía semejante estupidez? Es mi opinión, que no valoramos aquello por lo que no pagamos. Así es que dentro del negocio de tener mujer, sirvienta, enfermera, niñera, planchadora, cocinera, -y todo por el morro- además entra el valor en ego masculino de creerse el valuarte, el sostén de la familia. Para bien de la humanidad, este momio de los hombres, se está acabando.

    Entretanto, las mujeres lo han hecho todo por amor a su hombre, a sus hijos, a sus padres. Todavía creemos que tenemos más suerte que las viudas de la India. ¡Que engaño! ¿Y las mujeres de la cultura árabe? Y las chinas, y las africanas, bueno esto de ser mujer es un flaco negocio: ya lo dijeron y lo dicen las feministas.

    Te felicito por esta oportunidad de enfrentarnos con una cruda realidad. La sociedad en la que nos ha tocado vivir lo acepta como óptimo: tiene que haber alguien que se sacrifique por el bien de los demás y que dé ejemplo a sus hijas de cómo deben portarse. Ha funcionado así durante siglos.

    Un abrazo. Franziska

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