domingo, 8 de noviembre de 2015

Fotografía mental.

Pintura/ oleo sobre tela  1990 /ELIZABETH GONZALEZ AOUN o ELI, 


No podía dejar de mirar el cuadro, ante él apareció aquella fotografía mental a la que muchas veces recurría. Era nítida, de color sepia y no se había degradado con el paso de los años...

Con los brazos debajo de la nuca, los tobillos cruzados y en plena desnudez yacía en la cama recobrándome después de la batalla. Ella con las piernas cruzadas, la sábana enredada cubriendo hasta su cintura, el sudor que hacía brillar su piel, el pelo desmelenado y los ojos brillantes de deseo satisfecho.

En la mano derecha un cigarro del que yo pedía una calada, en la izquierda la caricia suave sobre mi pecho. La visión es inalterable y el olor de los cuerpos especial, único, lo reconocería como perro hambriento; jamás volvió a ser igual. Tampoco hubo más horas robadas al tiempo, ni volví enredarme en la energía de aquella mujer que era serpiente y pluma de pavo real. El amor se respira, se siente, se lleva en el alma y crece en el viento, lo aprendí demasiado tarde.

El dolor de su partida fue terrible como una quemadura dejó la marca indeleble. Ella, debo reconocer que lo daba todo y se cansó de recibir migajas. Lo que yo no sabía era que dejaba su sombra y mi egoísmo piensa que seguramente se llevó la mía.

13 comentarios:

  1. A veces los sueños aparecen cuando menos esperamos o simplemente un recuerdo es traido a la memoría por la simple contemplación de una escena.
    Besotes

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  2. Ufff, que buen relato entreverado en la pintura, me ha encantado y hasta la piel se eriza ante la tristeza y la certidumbre de haber dejado partir el amor.
    Mi aplauso.
    Besos.

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  3. Hay imágenes que nada ni nadie es capaz de borrar, ni siquiera Cronos. Bonita forma de mostrarnos la llaga que habita dentro del corazón de ese hombre. Me ha gustado mucho.

    Un fuerte abrazo.


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  4. Que relato entre dulce y doloroso, me gusta tu historia
    Besos

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  5. Precioso texto en el que me he quedado atrapada con sus aromas, colores y con esa fuerza de "perro hambriento" que uno saca cuando comprende demasiado tarde el valor de lo que tenía entre manos y que ha perdido por su espíritu mezquino y cicatero.
    Bellísimo Alondra. Te felicito :)

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  6. Se cansó de recibir migajas, ¿cuántas simplemente se rinden y con ello se apagan?

    Un beso

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  7. Complicadas las relaciones afectivas. Cuando todo funciona la vida es maravillosa pero, cuando hay baches, el tren descarrila...El principio de las relaciones afectivas que tengamos sobre los demás, comienza por el afecto que sintamos sobre nosotros mismos; cada persona debe de quererse asi misma. La vida se hace a cada paso y tu amiga o tu amigo, es tu otro YO.

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  8. Un bonito relato con un final esperado pues ¿que se puede esperar cuando solo se reciben migajas? Besicos

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  9. Esas sombras que nos acompañan... Melancólico y bonito tu texto, querida amiga. Besos

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  10. ¡Precioso! De las cosas mal hechas, de nuestros fracasos y caídas, al levantarnos, siempre llevamos una lección aprendida.
    Un relato del que se puede sacar una lección positiva.
    Cariños en abrazos.
    kasioles

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  11. Es tan difícil saber qué piensa y qué siente el otro, no tenemos más certidumbre que la que nos dejan las palabras, la voz, los actos hacia nosotros, no sabemos qué dudas, qué temores tiene el que se "guarda". el que no quiere entregarse aunque se esté muriendo de ganas, porque todos en la vida hemos tenido alguna mala experiencia, porque no confiamos, porque nos han mentido, en fin, que el amaor siempre será una incertidumbre...

    Buen relato, como siempre, escribes muy bien, querida amiga. Un abrazo. Franziska

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  12. Hola paso hacerte una visita yo creo que muchas veces vemos lo que casi queremos ver para eso son sueños. Saludos

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  13. oooh esa maldicion de darse cuenta del valor de lo que ya se perdio... y si como bien dicen y pienso igual, con cada partida se llevan algo de ti que ya no volvera y te dajan algo de ellos que sirve para decorar los recuerdos.

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