lunes, 30 de noviembre de 2015

Ella se fue...


La experiencia que se vive cuando muere alguien cercano o amado es algo muy complicado, y mucho más si no era previsible. Aunque la muerte nunca los es, la muerte es una ladrona que cierra una historia, su historia... 

Toda nuestra vida, más de una vez, debemos decir adiós a alguien para siempre. Y es algo a lo que nunca te acostumbras y no os digo nada cuando  alguien muere y no has podido abrazarle, decirle cuánto le amabas, en cierta forma despedirte.

Aceptar que ya no está es tan doloroso que se te cae el alma a pedazos, no sabes cómo afrontar los días, las palabras te resbalan, el vacío es como un pozo obscuro,  no hay consuelo posible. Hasta que el tiempo inmortaliza a ese ser querido en el recuerdo.

Hoy volví a despedirme, me gustaría llorar, no puedo... Es muy triste saber que ya no estás, se volvió a ir parte de mi presente que ya es pasado. 

Nunca te escuché una mala palabra, una crítica, una desesperanza,  tenías bondad para ayudar a todos, no lo digo porque siempre se habla bien de los muertos, era la verdad. Nuestras vidas fueron muy parecidas, sólo que yo aprendí a ser un poco egoísta y tú no, tú te fuiste entregando hasta el último suspiro por tu familia. 

¡Qué injusta es la vida! tu madre es un cuerpo sin recuerdos y se queda, aún no llegó a puerto, y a pesar de tu lucha, has naufragado, la leucemia te ganó la partida. 

¡Descansa en paz amiga!




10 comentarios:

  1. Vaya pues si que es triste tu entrada de hoy. Desde luego es un dolor que te llega muy dentro y que lo único que lo puede mitigar es el paso del tiempo y estraer lo mejor de su recuerdo.
    Besotessssssssssss

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  2. Ufff...
    Me has hecho llorar, de verdad te lo digo.
    Y es que me han venido de golpe recuerdos así de dolorosos, de esos que aunque parezcan olvidados, siempre permanecen latentes y en ocasiones vuelven a brotar en forma de lágrimas.
    Descanse en paz la persona a quien va dirigido este hermoso y sentido texto.
    Besos.

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  3. Preferiría venir en otro momento, encontrarme con una entrada con campanillas, muy de acorde con este mes en el que, según he observado, se respira un ambiente de fiesta y alegría.
    Pero como además de los momentos felices, tenemos otros que arañan el alma y la pena nos domina, no podemos darles la espalda y no nos queda otra que afrontarlos de la mejor manera posible, habrá que recordar esos otros ratos que has compartido con ella llenos de alegría.
    ¡Qué puedes contarme a mí que no comprenda!
    Llevo años escribiendo a mi madre y, aunque nunca me separé de su lado, la pena es la misma, cuando alguien muy querido se va... el duelo se lleva en el alma y sólo el tiempo es el mejor bálsamo para curar la herida,
    Lo siento mucho, amiga mía, pero la vida nos manda seguir, ya nada podemos hacer, sólo afrontar la decisión divina.
    Piensa que ella no quisiera verte triste, ahora descansa en el más allá, y seguro que se siente tranquila y feliz por haber pasado ese duro trance, para todos temido, del ser al no ser.
    Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
    kasioles

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  4. Tengo los ojos inundados, lo siento mucho amiga, las pérdidas se padecen en el alma y cada uno las sobrelleva como puede, es muy duro
    Un cálido abrazo
    Bessos

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  5. El cáncer también llegó a mi familia. A mi padre lo operaron hace tres años y desde hace unas semanas estábamos angustiados por unas miolestias que tenía, gracias a Dios todo fué un susto tremendo...

    La muerte es el último trago de esta vida. A veces me pregunto de qué manera me llegará, si será dolorosa o no. Muchas personas se angustian con pensar en la muerte estando sanas...Me trae de cabeza esas deudas que se tienen con la gente querida y que un día nos dejan sin aclarar cosas que son del corazón. Como creyente en Dios, sé que pasar ese último trago no es el fin.

    Una vez escribí un relato sobre una mujer que le habla a la muerte. Siendo el autor de este texto, me gustaría que la despedida de mi vida, fuera sin miedos; afrontado la realidad como la muerte se merece...

    Este es mi texto...

    Se que vendrás dentro de poco tiempo. Llevas dos días avisando tu llegada y te pido que para cuando vengas, cambies tu nombre y no te llames muerte. Ya no te tengo miedo. Tanto luchar contra ti y al final siempre eres tú la que vence. Mi camino se acabará y pronto sabré que es el final. Solo espero que aparezcas. Nunca me he sentido tan indefensa y llena de valor. Mi deseo es morir cuando esté dormida, porque creo que la despedida será más dulce. Serás como una luz que entra por la noche en mi cuarto; sin hacer ruido ni alterar la tranquilidad de esta casa. No me haré la dormida...sé que en el fondo eres una amiga y te portarás bien conmigo. No despiertes a Daniel porque lleva varios días intranquilo y casi agotado. Déjale dormir.
    De siempre me has dado miedo por temor a perder lo que la vida me ha dado. Siempre te miraba como a una sombra oscura que hace desdichada a la familia; un esqueleto llevando al hombro una guadaña afilada dispuesta a segar la vida de cualquiera. Tu nombre siempre me dio miedo por eso ahora quiero que lo cambies. Cuando te presentes no reprocharé lo que me haces dejar en esta vida. Cuesta decir esto porque todo lo que voy a perder me costo mucho conseguirlo. Ahora soy consecuente con la suerte que me ha tocado...lo dejo todo pero me llevo el amor que dí y recibí.....

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  6. La vida es a veces demasiado dura. Un beso.

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  7. Querida Alondra, deseo que esa partida se convierta en el principio de una relación en la que se van haciendo cada vez más nítidos los recuerdos de los momentos vividos, de esos momentos que el corazón nunca olvida. Estoy convencida de que cuando parte alguien a quien amas de veras, rescatas el pasado y entonces es cuando, poco a poco, va creciendo lo que fue ese ser en tu vida.

    Recuerdo que mi madre decía: "si quieres hacer algo por mí, hazlo ahora que estoy viva, no quiero flores en la tumba, las quiero ahora para poder agradecértelas". Lamento que no le hice demasiado caso. No podía creer que tal momento llegaría y, cómo no, llegó como llega para todos.

    No se va nadie que ocupa el corazón de otro, se queda la presencia, como si fuera un aroma y se queda con la mejor parte, con lo mejor que esa persona aportaba a nuestra vida.

    Un inmenso abrazo, y déjame darte un millón de besos espirituales. Tú eres un ser lleno de luz y de hermosura y yo así te veo.

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  8. Siento mucho la pérdida de esa amiga tuya, sé muy bien esa sensación que describes, a mi pesar me he tenido que despedir de seres muy queridos en demasiadas ocasiones y eso es lo que ocurre cuando vas cumpliendo años y ves que van desapareciendo de tu vida personas muy queridas.Besicos

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  9. Que su alma descanse en paz. Lo siento mucho. Besos.

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