sábado, 5 de septiembre de 2015

¿Qué le pasa a la humanidad?

De Javier Taeño | Gaceta trotamundos – jue, 3 sep 2015

Corrían los primeros meses de 2011 y varios países árabes como Egipto, Túnez o Yemen vivían procesos revolucionarios que llevaron a la gente a la calle a pedir cambios sociales. Siria no fue una excepción y los manifestantes salieron a las principales vías de Daraa, Alepo, Homs o Damasco reclamando libertad, democracia y derechos humanos. Sin embargo, cuatro años y medio después lo que queda es un país arrasado y destruido, con una población exhausta que ha tenido que comenzar una nueva vida lejos de sus casas. 
Pero el recibimiento ha dejado mucho que desear. Obligados a huir, en su mayoría han encontrado refugio en los países vecinos (Líbano, Turquía, Egipto...) que se han visto desbordados. Mientras, Europa ha mirado para otro lado hasta que la crisis ha alcanzado su mismo corazón y se ha tornado demasiado obscena como para obviarla. Al menos hasta que la foto de un niño de 3 años, muerto en la playa, ha removido conciencias. Su nombre, Aylan, ya es el de millones de sirios.
- Los periodistas han viajado a Siria desde 2011, pero hasta ahora no ha habido hueco para sus crónicas.
Son varios los periodistas que han viajado al país desde el comienzo de la guerra, jugándose la vida para contar lo que estaba pasando, teniendo que pagarse ellos su propia seguridad y trabajando como freelance, sin ningun tipo de garantía y mendigando a las redacciones de los medios un hueco en sus páginas. Todo por menos de 50 euros por pieza en algunos casos.
El propio Antonio Pampliega lo contó hace unos años, cansado de buscar una oportunidad que todo el mundo le negaba. Se estaba produciendo una masacre en Siria y nadie estaba dispuesto a pagar por dar una información de primera mano y de calidad. Su desaparición, junto a Ángel Sastre y José Manuel López, hace algo más de mes y medio en Siria mostró los riesgos y la precariedad que sufren estos periodistas.
“Llevo casi tres años recorriendo las zonas más peligrosas del planeta. He invertido todos mis ahorros, he pedido un crédito... ¿Qué más tengo que hacer para poder trabajar? Cada vez que me lo planteo se esboza una sonrisa en mi rostro y niego con la cabeza. Si sigo es porque amo esta profesión con todas mis fuerzas”. Antonio Pampliega, octubre de 2010.
...... Aylan es uno de los últimos, pero antes que él más de 11.000 niños habían fallecido durante el conflicto, según cifras de junio del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Más de 11.000 vidas, historias y sueños sesgados que no se conocieron simplemente por el hecho de que no murieron en una playa europea. Pero nadie puede olvidar que lo que ahora se ve en los medios lleva ocurriendo casi 5 años.
Hace unos días en Egipto tenía una conversación con una amiga que se preguntaba en voz alta: ¿por qué ahora es noticia si la situación es igual de dramática desde hace años?
A mi juicio son dos los factores fundamentales que lo han provocado; por un lado el ya mencionado de la cercanía y lo inmediato. Europa mira a los refugiados cuando estos están llamando a la puerta de sus fronteras. Pero además hay otro que no se debe obviar: un poderosísimo material gráfico, en forma de fotografías y vídeos que muestran el sufrimiento y las dificultades, y ponen cara y voz a lo que la sociedad antes tenía que imaginar.
Ya no es solo que un niño esté muriendo en una playa, es que además tienes la oportunidad de verlo y de que las familias se sientan identificadas, se impliquen y aumente el interés social que hará que los medios sigan sacando más cosas relacionadas con el tema.
Han sido necesarios más de 300.000 muertos, 7 millones de desplazados internos y más de 4 millones de refugiados en países como Turquía, Jordania o Líbano para que Europa ponga sus ojos en Siria. Cuando estas personas han empezado a abandonar los países de acogida y se han jugado la vida en peligrosas travesías por mar con destino a Grecia o Italia es cuando ha empezado la preocupación, pero lejos de cumplir los acuerdos internacionales que ellos mismos firmaron, la reacción de países como Hungría, España o Macedonia ha sido la de fortalecer sus fronteras para que no pudiese entrar nadie construyendo vallas alambradas, aumentando los controles policiales e instigando la violencia y el miedo.
Ayer fue Irak, hoy es Siria y mañana será cualquier otro lugar en el mundo. ¿Hasta cuándo va a continuar la pasividad de la comunidad internacional que prefiere mirar a otro lado mientras que los países se desangran sin cesar?


6 comentarios:

  1. Desde el comienzo de los tiempos el hombre ha mostrado cuan bondadoso y cuan cruel puede ser
    Si, los moviles, las pc, la globalización nos hacen mas conscientes porque "vemos"
    Sería bueno que todos nos involucraramos en una protesta mundial, silenciosa y respetuosa, a ver si se les mueve algo a los poderosos...... en fin... lo de siempre, hambre y miseria contra fortunas
    Besos

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  2. La humanidad va camino de des-humanizarse.

    Un abraz✴

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  3. He visto la fotografía del niño. Al parecer una imagen como esa vale más que miles de muertos...
    Las personas en ocasiones dejamos mucho que desear. La crueldad, la maldad, los oídos sordos o los ojos ciegos; la mala leche que se fragua en un pensamiento a veces por tonterías, crea una tormenta temerosa.
    Sigo pensando que las posibilidades positivas de la gente son incalculables y muy superiores a nuestra vida cotidiana. A veces me asombro hasta donde puede llegar el ser humano para ayudar a la tierra con sus seres vivos y recursos materiales. Pero de un solo golpe, me cuesta admitir pero es cierto que la maldad puede al bién en distancias cortas...
    Los políticos son expertos en la dialectica de la critica y la gente ciega de ellos los siguen como a salvadores ¿ es que la gente no tiene su propia personalidad o inteligencia para decir basta?...Los politicos tienen un pico de oro y todo el mundo incluido ellos mismos dicen a voz en grito que son unos sinverguenzas y creo que eso a ellos les gustan mucho esas habladurias porque la gente aceptan las manipoulaciones y los robos como algo sin solución y ellos, se aprovechan manipulando a la gente...
    Es muy dificil sacar a un pais adelante para pasarse el dia criticando a la oposicion o darse propaganda de lo bien que lo hacen.

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  4. Mi muy apreciada Alondra
    El tema del niño de la foto (Aylan), de la huída de tanta gente buscando un sitio seguro para sobrevivir y la desesperación ante la imposibilidad de darles a sus hijos un mejor mañana es algo que realmente me está minando, he optado por decirme que llorando no se solucionan los problemas. ¿Cómo ayudar?
    Ignoraba que los corresponsales de los medios fueran tan desatendidos; ¿acaso las tragedias humanas no deben publicarse? Muy lamentable lo de Antonio Pampliega y todos los periodistas que han ofrendado su vida por amor a la profesión.
    Suscribo todo cuanto dices, sólo quiero expresar algo a favor de la UE: no es fácil el tema de los refugiados pues son personas que necesitan, además de medios para su subsistencia, también han de aspirar a tener un empleo, que por otro lado los nacionales de cada país han de querer para sí. También ha comenzado a preocupar en grado superlativo la seguridad. Todo debería de comenzar por tratar de devolver la paz a sus países; algo difícil pero no imposible.
    Feliz fin de semana, un abrazo lleno de esperanza

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  5. Otro niño dijo: "Paren la guerra, nosotros queremos volver a nuestro país". Eso es lo que hay que hacer. La consecuencia de tanto sufrimiento de millones de desplazados, muertos, heridos, gentes sin hogar, hay algo terrible de lo que nadie habla: el comercio de armas.
    Las guerras no se hacen con pan ni galletas. Son muchos los países que engordan sus arcas con la sangre que se vierte en las guerras -también aquí se fabrican armas- ni sé, ni quiero saberlo, es posible que nosotros estemos suministrando directa o indirectamente armamento para esa guerra -y para otras, claro-. ¿Por qué no amenazan los EEUU y La Unión Europea con poner paz por las buenas o por las malas?

    Mira, a mi me desespera todo este pudridero y llevo años apenada y preocupada viendo como se silencia el asunto. Dar noticias de esa guerra, no vende. Me parece a mí que algunos deben estar cobrando por guardar silencio. No creo que yo sea una persona maliciosa dada a encontrar la maldad donde habita la inocencia.

    En España hay centenares de pueblos abandonados. Estoy segura que muchos sirios estarían dispuestos a reconstruir y empezar una nueva vida, lejos de la guerra.

    Interesante tema. Voy a leer otra entrada que tengo pendiente de comentar. No he podido. Ando muy liada o puede que me cunda muy poco lo que tengo que hacer. Un abrazo. Franziska

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  6. Algo real, actual y muy conmovedor. Es una prueba a la solidaridad humana, donde no valen puertas apenas entreabiertas.
    Un gran abrazo, amiga.

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