martes, 21 de abril de 2015

Las advertencias...

Cuento anónimo chino


Un día, un joven se arrodilló a orillas de un río. Metió los brazos en el agua para refrescarse el rostro y allí, en el agua, vio de repente la imagen de la muerte. Se levantó muy asustado y preguntó:
-Pero… ¿qué quieres? ¡Soy joven! ¿Por qué vienes a buscarme sin previo aviso?

-No vengo a buscarte -contestó la voz de la muerte-. Tranquilízate y vuelve a tu hogar, porque estoy esperando a otra persona. No vendré a buscarte sin prevenirte, te lo prometo.

El joven entró en su casa muy contento. Se hizo hombre, se casó, tuvo hijos, siguió el curso de su tranquila vida. Un día de verano, encontrándose junto al mismo río, volvió a detenerse para refrescarse. Y volvió a ver el rostro de la muerte. La saludó y quiso levantarse. Pero una fuerza lo mantuvo arrodillado junto al agua. Se asustó y preguntó:

-Pero ¿que quieres?

-Es a ti a quien quiero -contestó la voz de la muerte-. Hoy he venido a buscarte.

-¡Me habías prometido que no vendrías a buscarme sin prevenirme antes! ¡No has mantenido tu promesa!

-¡Te he prevenido!

-¿Me has prevenido?

-De mil maneras. Cada vez que te mirabas a un espejo, veías aparecer tus arrugas, tu pelo se volvía blanco. Sentías que te faltaba el aliento y que tus articulaciones se endurecían. ¿Cómo puedes decir que no te he prevenido?

Y se lo llevó hasta el fondo del agua.

9 comentarios:

  1. Una historia que estremece y que nos tiene que hacer reflexionar.Besicos

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  2. Un relato para reflexionar.
    Desde que nacemos hacia la muerte nos encaminamos, no hay nada que más cierto tengamos y más a menudo olvidemos.
    Una lluvia de besos, dulce Alondra

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  3. Si, a veces nos creemos eternos pero llega un punto que ha de acabar y ojalá tengamos la valentía de afrontarlo dignamente.
    Besotes Alondra.

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  4. Cuánta sabiduría encierra este cuento.
    Besos Alondra

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  5. Dios lo esperaba al final del camino y se llamó muerte. No había nada más dulce que entregar su vida para la eterna felicidad y se llamaba paraíso...
    Juan estaba cargado de miedos para no enfermar por no encontrarse cara a cara con la muerte, pero la muerte lo esperó en algún punto de su camino. La muerte era bella y con su canto embelesaba a quién la escuchara...¿Cómo te llamas?-- Le preguntó a la muerte mientras lo abrazaba desnudándole el alma---Soy tu Diós _le respondió la muerte_ He pasado años y años cuidándome para no encontrarte y ahora me pareces agradable ---le dijo Juan---
    La muerte con dulzura extrajo su alma del cuerpo y el cuerpo inerte cayó al suelo como fruta vana...Juan pidió morir más veces y Diós, con una sonrisa se lo llevó...

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  6. Un poco escalofriante brrrrrrr
    :)
    Besos

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  7. Estoy convencida de que, ese cambio en nuestro rostro que vamos experimentando día a día, pese a que nos miremos al espejo todas las mañanas, nos pasa desapercibido, nos vamos aceptando, sin darnos cuenta, que el paso de los años va dejando su profunda huella, los de fuera lo aprecian, pero nosotros...¡qué ciegos estamos!
    Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
    Kasioles

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  8. La literatura China y oriental, tiene ese espíritu de sabiduría.Um abrazo. Carlos

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  9. Es verdad que la muerte nos avisa pero también lo es que tenemos que vernos muy mal, en una situación desesperada, para desear que la muerte venga a rescatarnos. Está muy bien esta historia. Un abrazo. Franziska

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