domingo, 8 de febrero de 2015

El libro


Era Domingo y una fuerte tormenta dejó sin luz a todo el pueblo de Escobal, en el área del lago Gatún. Allí vivía Antoñito, su mamá era la médica del centro de salud y su abuela tenía una hermosa casa con un huerto. Los fines de semana se divertía mucho jugando con sus amigos y sobre todo esperando ver a Susy, la vecina de enfrente que ya tenía novio pero a él lo dejaba embobado cuando pasaba por su lado y perfumaba toda la calle…¡Seguro que el cielo olía así!…
-¡Venga abobao, lanza el balón!, decían sus amigos, cuando él se quedaba mirando hasta que se perdía en la esquina.

Esa mañana durmió hasta muy tarde, su mamá no lo había ido a despertar. Cuando se levantó miro el día tan feo que hacia. Se fue a la cocina a desayunar y su mamá le puso en la mesa el jugo de naranja.

-¡Oh mamá no me gusta!, no está como siempre.
-Es que lo hice con el exprimidor manual, no hay luz.

Antoñito se llevó el paquete de galletas al sillón y encendió la TV para ver su serie favorita.

-¡Mamaaaaaa se estropeó la tele!.

-No hijo, es que no hay luz.

Se asomó a la ventana comiendo sus galletas y otros niños en las casas de enfrente también estaban con la cara pegada a la ventana. Se volvió a la habitación y decidió chatear con alguno de sus amigos en el ordenador. Lo encendió pero nada, la pantalla estaba muerta.

-¡Mamaaaaa no se enciende el ordenador!

-¡No hay luz Antoñito!

Todavía en pijama estuvo dando vueltas por la casa, pegando patadas al balón, pero era muy aburrido. La puerta de la calle se abrió y llegó su abuela con el periódico y unas revistas.

-Abuela que aburrimiento no hay luz, ¿te ayudo y me haces la tarta de chocolate?

-No puedo Antoñito la cocina funciona con electricidad.

-¿Entonces que vamos a comer?

-Una ensalada y las conservas.

-¡Vaya que es importante la luz! Y… ¿cuándo viene?

-No sé pequeño mío, con la tormenta cayó un rayo y se quemó el transformador, tienen que repararlo.

-¿Abuela como se hace la luz?

-Para producirla se hacen girar turbinas eólicas (por el viento), hidráulicas (en los ríos y pantanos), nucleares (la energía calienta el agua y la transforma en vapor que mueve unas turbinas y genera electricidad) y otras que no me acuerdo ahora. Luego viajan por cables hacia las centrales eléctricas para transformarlas y luego se transporta por los cables hacia transformadores ubicados en diferentes partes de la ciudad.

Antoñito se sentó junto a su abuela al lado de la ventana con cara triste y aburrida, sacándo la lengua al reflejo de su propia cara en el cristal. Su abuela le aconseja que vaya a la biblioteca y traiga el primer libro que encuentre. Antoñito sin ganas, arrastrando los pies, se puso a mirar y cogió uno que tenía las tapas rojas, el dibujo de una isla y unos náufragos cayendo de un globo aerostático.

- Hiciste una buena elección es una hermosa aventura, dijo su abuela; “La Isla Misteriosa” de Julio Verne. Sabes, cuando él era pequeño tenía mucha ilusión por viajar y un día intentó fugarse en un barco hacia la India. Su padre consigue detenerle en el mismo barco y le aplica un severo castigo: azotado con un látigo y encerrado a pan y agua. Pero lo que más le dolió a Julio Verne fue la promesa que su padre le obliga a pronunciar: “nunca pretenderás viajar más que con la imaginación”.

-¡Vaya! ¡Pobrecito!, y yo me enfado cuando mamá me castiga sin tele y ordenador hasta que haga las tareas escolares...

-¿Qué te parece si vas leyendo en alto y así recuerdo la historia? Tengo que terminar este vestido para tu primita. Antoñito no muy convencido, abrió el libro y comenzó a leer…

“-¿Remontamos?
-Todo lo contrario, ¡descendemos!
-Mejor diría ya caemos, señor Ciro.
-¡Vive Dios! ¡Arrojad lastre!
-Ya se ha echado el último saco.
-¿Se vuelve a elevar el globo?
-No
-¡Oigo como ruido de olas!
-¡El mar está debajo de la barquilla!
-¡Y a unos quinientos pies todo lo más!
Entonces una voz potente rasgó los aires y resonaron estas palabras:
-¡Abajo todo lo que pesa!, ¡ todo !, y sea lo que Dios quiera...”

Antoñito, leyó y leyó… Incluso se enfadó cuando lo llamaron a comer por tener que interrumpir precisamente cuando Ciro Smith les iba a explicar como harían pan con un grano de trigo que Harbert encontró en el forro de su chaleco.
Sin darse cuenta, las horas fueron pasando y comenzó anochecer. Su mamá encendió velas y le dijo que no debía leer más, que mañana como era 16 de Junio día de las fiestas patronales de Escobal, no había colegio y podría terminarlo. Cuando su mamá le dio el beso de hasta mañana, sólo en la habitación, se tapó bien con la sábana y en su imaginación empezaron a surgir imágenes… él, también era uno de los protagonistas de la historia, y se preguntaba como vencerían a los piratas…
Al final se quedó dormido con la idea de saber que ponía el cuadro que tenía sobre la mesa Don Silvio, el profesor que cuidaba que rellenaran bien las fichas en la biblioteca.

Epílogo

Ah!... ¡se me olvidaba! para que no se queden con la duda como Antoñito, les dejo el escrito del cuadro de Don Silvio.


El libro es lumbre del corazón; espejo del cuerpo; confusión de vicios; corona de prudentes; diadema de sabios; honra de doctores; vaso lleno de sabiduría; compañero de viaje; criado fiel; huerto lleno de frutos; revelador de arcanos; aclarador de oscuridades; preguntado, responde; y mandado, anda deprisa; llamado acude presto y obedece con facilidad. (Codex Miscellaneus. Texto del siglo XI)

Este cuento lo escribí con mucho cariño allá por el 2009 para Antonio Enrique, nieto de Gilda, amiga panameña y con un corazón lleno de dulzura, con ella la música siempre suena.

18 comentarios:

  1. Hoy que tanto necesitamos de que los estudiantes lean, y dejen de un lado el internet, y las redes sociales, qué bien viene este cuento, que alecciona a la lectura. Me encanta porque tiene el brío de los textos costumbristas. UN abrazo. Carlos.

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  2. Que ternura, que bonito, aleccionador y certero cuento.
    Da mucha pena que el inevitable avance de la tecnología, haga de los niños seres autómatas incapaces de jugar con sus manos, sus cuerpos y sus mentes a otras cosas que no estén relacionadas con ella.
    El progreso no sé si es tal, a veces, la verdad.
    Besos.

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  3. Mi querida Alondra, es un cuento precioso.
    E incita a leer, también buscar soluciones a problemas que no podemos resolver por nosotros mismos, el pequeño tenía un gran problema con la luz, nada funcionaba todo le aburría, hasta que se metió de lleno en la historia y absorbió su tiempo.
    Maravillosa esa nota. El libro es lumbre del corazón.
    Tienes correo del 22 de enero, no he tenido respuesta espero lo hayas recibido.
    Un buen domingo y un abrazo.
    Ambar

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  4. De pequeño, siempre quise alcanzar la puesta de sol... bañarme en aquel colorido de tonos rojizos donde el horizonte, une la tierra con el cielo.
    Todas las tardes eran diferentes y mágicas pero por más que anduviera, nunca llegué a alcanzar ningún atardecer. Para un niño inocente aquello era el fin del mundo y según se escuchaba en una canción, sólo el que era capaz de llegar al límite, sabría de primera mano lo que pasaría en el futuro. Aquel deseo era mi secreto y no comprendía porque la gente pasaba de largo sin apreciar aquel don del cielo.
    Desde lo alto de la calle más empinada se divisaba el milagro veraniego. La brisa de la tarde lanzaba mi flequillo al viento y mi mirada, se perdía como el vuelo de una golondrina que vuela por encima de olivares. Todas las tardes lo mismo y yo, fiel a la cita. Aún hoy, mi mirada se vuelve a perder por el cielo de Andalucía y el 1.82, se queda en 1.10.
    Mi empeño no tuvo descanso hasta que un día tuve la idea más tonta del mundo. ¿Cómo no se me ocurrió antes?¿Cómo no me di cuenta? . Pensé que si el atardecer siempre se colocaba a la misma hora en el mismo sitio, un tiempo antes pasaría por encima de mi cabeza hasta llegar al horizonte, traspasarlo , y ceder el puesto a la noche. Así que, horas antes del atardecer, mis ojos acechaban vigilantes el cielo por ver pasar aquella gama de tonos rojos y anaranjados. Pero todo sueño tiene su final y el mío lo puso mi abuela. Cuando me vio tan atento al cielo me pregunto que era lo que me pasaba y yo le dije mis intenciones. Ella se echo a reir y me dijo que el atardecer solo pasa en el horizonte...que no fuera tonto...Hoy, mi querida Valerie , me pregunto cuantas son las tonterías que pueblan nuestra cabeza ayudándonos a vivir...Nada más.

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  5. Me ha gustado mucho el cuento, tienes talento para escribir.Besicos

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  6. Alondra, subía una canción y no se porque pensabe en vos, bueno te tengo presente muchas veces
    Esta entrada es preciosa, no tuve problemas con mis retoños, en casa leiamos todos mucho.
    Pero cuando había cortes de luz reaparecían los juegos de mesa, eso era delicioso, el juego de la oca... otros que no recuerdo los nombres
    Los cortes de luz son una oportunidad de comunicarse sin la interferencia del ciberespacio :)
    Que estés bien
    Besos

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  7. ¡Cuanto me ha gustado la sencillez de la narración y lo bien que está trabajada! Es cierto que en este momento de nuestra historia, dependemos de la electricidad hasta un punto que toda nuestras organizaciones se vienen abajo. Es así pero creo que deberíamos reflexionar y usar otros medios. No es bueno que todo pueda derrumbarse en un momento.

    Es curioso, hay una amiga Volarela que ha dedicado una de sus entradas poéticas, precisamente, al libro y hoy que éste sea el protagonista principal de tu relato por todas las posibilidades que un libro pueden ofrecer a nuestra vida. En estos momentos que su continuidad está amenazada por los otros medios alternativos, he estado pensando la inquietud que debe suponer en el ejército de personas que están relacionadas con que este producto llegue a nuestras manos, editores, autores, correctores, tipografos, vendedores, transportistas, libreros, etc., etc., porque es muy complejo el mundo del libro. No solo se destruirán muchos puestos de trabajo, perderemos un gran tesoro silencioso en nuestras estanterías, disponible y útil, que ocupa muy poco espacio y que nos puede enriquecer tanto...

    Te anticipo que mi próximo juego de la palabra dada también publicará una franziskitada en la que el libro es el protagonista de una pequeña e infantil historia. Bueno, que vamos de libros y que es muy hermosa esta coincidencia.

    Un abrazo. Franziska

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  8. Gilda y este lector vuelven a ponerse ¡contentos! Gracias por compartir esta tierna historia -y formativa, hay que decirlo-. Besos.

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  9. Un libro es siempre esa tabla que te salva.
    Precioso cuento.

    Un beso

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  10. Un relato hermoso la verdad. Creo que hasta podría dar para más.

    Me encantó Alondra. Eres una muy buena escritora.

    Saludos cariñosos.

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  11. Bueno a veces en los libros encontramos una tabla se salvación
    Un bonito relato lleno de ternura.
    Besotesssssssssss

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  12. En un mundo en el que nuestra imaginación está prtogramada por la imaginación de otros, es un alivio que todavía existan los libros (aunque no sabemos por cuanto tiempo).
    No es la primera vez que sucede lo que le sucedío a Antoñito y es que de cuando en cuando, alguien que no lo suele hacer, abre unas hojas y queda enganchado.
    Yo siempre he dicho que soy afortunado por haber nacido en una época de libros y juegos en la calle.
    Esto deberíamos fomentarlo entre nuestros niños y no premiarles con estúpidas maquinitas que les lavan su cerebro.
    No conocía el último escrito y me hace pensar si debo aumentar mi costumbre lectora.
    Besos Alondra y agradecimiento por escribir así.

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  13. Entrañable.. me ha gustado mucho¡¡ un besazo¡¡¡

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  14. En un mundo cada vez más virtual, donde nos dan ya masticada la ensoñación, las páginas de un libro se van pareciendo más a un recuerdo antiguo para mucha gente. Tu texto, me hizo retrotraer a momentos íntimos vividos bajo el calor de una manta mientras la tapa gruesa de un libro desprendía su inigualable aroma a sueños.
    Un fuerte abrazo amiga.

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  15. Es precioso! Precioso este relato, con una taza llena a rebosar de ternura. Mi querida Alondra. Que nunca falten los libros en papel, pues ahora está tanto de moda las tables... A mí personalmente, me encante acariciar las hojas del libro. Aunque me llamen anticuada, no me importa, siempre leo en papel.
    Ha sido un inmenso placer, es una fantástica entrada, te felicito.
    Te dejo mi gratitud y mi estima.
    Un abrazo y se muy muy feliz.

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  16. Enternecedora historia Alondra.
    Hace mucho tiempo que no te visitaba.

    Aprovecho de dejarte un abrazo desde Chile.

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  17. Buen relato. Los que somos lectores nunca entenderemos por que hay personas que no disfrutan de este arte. El móvil ,la tele, el ordenador, todas estas cosas nos han quitado tiempo para sentarse a leer un buen libro.
    Buen blog y muy bien escrito. Volveré por aqui

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  18. SIEMPRE PENSE QUE FUE UN MALENTENDIDO, te se buena gente, solo quería aclarar la cuestión,hoy esa persona volvió a VIVIR eso es impagable
    Besotes

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