martes, 22 de julio de 2014

Sin miedo a pensar...

No recuerdo donde leí la frase pero me quedó gravada: "La felicidad es como el perfume, si no lo usas, no olerás su fragancia"...  Hoy pienso en ella y en la vida, esa vida que en realidad es sencilla pero nosotros buscamos las complicaciones al tomar decisiones que nos llevan a situaciones que producen dolor, culpa, angustia y para rematar, dejamos que lo sucedido a lo largo de ese cúmulo de vivencias bloquee nuestro presente e hipoteque incluso el futuro.

¿Qué dice de nosotros el hecho de que no estemos a gusto con nuestra propia compañía?... A mi no me asusta la soledad, en cambio, a veces, estoy con personas a quienes parece que tenemos que traducirle aún hablando el mismo idioma.

Buscamos la felicidad en reír, bailar, cantar, pero la compañía tiene que vibrar con las mismas notas de la canción. En ocasiones, nos escuchan pero no nos oyen; nos ven pero no nos miran... ¿Y las parejas?, esas deberían ser para disfrutar, no para sufrir. Ser cómplices, sin juzgar, sin tener que justificarnos continuamente.

Con las nuevas tecnologías, vivimos más "conectados", pendientes todo el día de los teléfonos móviles, de internet, de las redes sociales. La realidad es que cada vez compartimos más a través de una pantalla, contamos con más facilidades para interactuar con otros seres humanos, pero ¿no es también una forma de soledad? ...

Deben ser cosas de la edad, mis intereses ya están más claros  y ya no hago lo que se supone que debo hacer, intento hacer lo que quiero dentro de mis posibilidades y usar más a menudo dos gotas de Chanel.

jueves, 10 de julio de 2014

José Ángel Buesa

Se deja de querer, y no se sabe
por qué se deja de querer.

Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.


Se deja de querer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas
y pisar la hoja verde que no debió caer.

Se deja de querer, y es como el ciego
que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren;
o como quien despierta recordando un camino,
pero ya sólo sabe que regresó por él.

Se deja de querer como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que, al recogerlo, se evapore también.

Se deja de querer, y es como un viaje
destinado a la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa,
y que el viento deshoje la flor en el mantel.

Se deja de querer, y es como un niño
que ve cómo naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.

Se deja de querer, y es como un libro
que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer;
y es como la sortija que se quitó del dedo,
y sólo así supimos que se marcó en la piel.

Se deja de querer y no se sabe
por qué se deja de querer...


lunes, 7 de julio de 2014

Il Divo - Adagio


El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene.
Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos. Buda

Si dudas de ti mismo, estás vencido de antemano.
Henrik Johan Ibsen (1828-1906) Dramaturgo noruego.

Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato!
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) Médico español.

La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Proverbio chino

http://www.proverbia.net/images/pavan.jpg


martes, 1 de julio de 2014

Sobreviviendo...

Este año en el cuarto cumpleaños del blog la ventana permaneció cerrada, no tenía el cuerpo para fiestas. Sinceramente llevé una cuenta muy descuidada de los días y se me gastó el tiempo. Llegó el verano y lo único que hice fue poner una imagen que me lo recuerde. El mar, el sol, son una medicina que me tomo con agrado, es la época del año que me da energía simplemente viendo la vida pasar.

Un día me dijeron: el verano siempre lo llevarás dentro...
La memoria y la imaginación es una bendición, en ocasiones se refleja en color sepia, pero siempre se enciende una lucecita que te muestra algo hermoso que has vivido y vuelven los lugares, las personas, una nueva versión de aquella película mejorada porque el tiempo idealiza. Hay lugares que ya no existen pero en los laberintos de nuestra mente se quedaron con la misma ilusión que un día tuvieron y vas juntando retazos, en la lejanía ya no hay prisa.

Intentaré empezar Julio con ilusión, volveré a escribir poco a poco. Gracias por vuestras palabras y a quienes me leen en silencio, al final siempre estoy aquí.


“Te llegan desde el margen
voces que alguna vez
creíste familiares
y ahora se te rompen contra el pecho
estos oleajes conteniendo el regreso” 
Alfredo Silva Estrada