lunes, 28 de abril de 2014

Donde me lleve el viento...

Autora del poema: Isabel Miralles Giné

Autora de las pinturas: Alondra











Mi barca me lleva
donde me lleve el viento,
surcando el mar, 
dejando mi pasado. 

Con viento suave 
va navegando, 
con dulce balanceo, 
entre gaviotas, sol y aire. 

Mi barca me lleva 
donde la lleve el viento,
buscando espacios,
llenando vacíos.

El viento la empuja, 
con rabia, 
hacia islas desconocidas, 
quizás intuidas, deseadas. 

Mi barca navega 
donde la lleve el viento, 
entre cielo y mar, 
y yo en ella, no miro atrás. 

Con ráfagas de viento fuerte, 
mi barca avanza velozmente, 
hacia aquella isla, 
que me acogerá tiernamente. 

Mi barca navega 
donde la lleve el viento, 
y sólo quiero, lo que ya presiento... 


¿Cómo decirle al corazón que se esfumaron las ilusiones? volaron con el viento y el pensamiento de viejos amores los borró el tiempo.

martes, 22 de abril de 2014

Las reflexiones de Olivia

Jueves, 24 de septiembre de 2009, en el blog: Juntas pero no revueltas.  dejé este escrito basado en una confidencia entre amigas, a la cual por supuesto pedí permiso. Hoy pasé por ese lugar y decido traerlo, la vida de Olivia ha cambiado, después de la tempestad siempre vuelve la calma... Simplemente hay que tener valor para asumir que lo que nos ocurrió, fuera lo que fuera, no es motivo para arrastrarlo de por vida.


¡Qué generación la mía! “laisser faire, laisser passer”. Generación en busca de la inmediatez, del placer. “Dejar hacer, dejar pasar”, total el mundo sigue igual.

No, no es así, hay palabras peor que un golpe y hay actuaciones que escoges y marcan tu vida. ¡Vaya año!, desde luego que me está costando cambiar la piel, voy de lista e igual que a una paloma a la puerta de una iglesia me fermentó el arroz en el buche. Todavía como las viejas heridas duele cuando hace frío, acto reflejo diría el doctor.

Pasa el tiempo y he tomado mi ritmo hago lo mismo que hacia antes pero sola, controlando las obsesiones y la depre, ¡ay!, ¡dichosa depre! casi me mata. A mi edad, debería estar teniendo un hijo y no pensando que ya son pocas las cosas que me sorprenden. Incluso que me llamen ángel anónimo o jodida p… Un día somos útiles, y al otro ya no lo somos tanto.

Emocionalmente a cero. No espero demasiado, solo lo que merezco. Cosas soportables, un poco de tolerancia, y sobre todo no encontrarme con otro miserable. ¡Maldito sea! Hombre de muchos besos, orgulloso y celoso: yo solo suya y él de las dos.

Debí dejarle antes pero siempre me convencía, rogaba, lloraba y se convertía en un despojo y yo volvía una y otra vez. No me dejaba pasar página y efectivamente creí que no era nada sin él, no podría vivir sin él. Era vernos, y yo le pertenecía de la cabeza a los pies, no necesitaba hablar para convencerme. Maldita manera de besarme, malditos celos, volvíamos a lo mismo, siempre lo mismo. Ojos, oídos y razón necia, droga y dependencia.

No debí irme enfadada con la vida, hacer cosas por despecho; enfangar no solo el cuerpo, lo que es peor, llenar de lodo el alma. Lento, muy lento cicatriza la herida del camino oscuro y embarrado por donde me alejé. Observo como cisne que abandona la charca, mirando desde arriba, examino los detalles; hago un mapa de camas frías para no volver a pisar límites que se asemejen.

Dicen que ya no tengo los ojos turbios como animal enjaulado. Los días pasan, los meses se suceden y empiezo a pensar en tercera persona, sin escudarme y sin buscar culpables.

sábado, 19 de abril de 2014

Gabriel García Márquez

Últimamente siento que empiezo a quedarme huérfana, se están muriendo personas que de alguna manera marcaron mi vida. Hoy, me asomo a esta ventana para despedir a este escritor que me narró hermosas historias, y aunque él se fue, nos dejará para siempre la compañía de sus libros.

A lo largo de nuestra historia hay corazones que tocan el tuyo y te hacen crecer con sus enseñanzas, y vas acumulando experiencias intransferibles. En una entrevista García Márquez dijo: "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla"

En otras ocasiones hablé de alguno de sus libros y hoy, como homenaje, escribiré sobre  El Coronel no tiene quien le escriba, una novela corta pero ya sabéis el refrán: si lo bueno es breve dos veces bueno.




La obra se resume en su título. Un veterano de la última guerra civil lleva esperando la lancha de correo en la que llegará la carta de su pensión de jubilación, cada viernes, desde hace quince años. La justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria pero la patria permanece muda...

El coronel  es el entrañable protagonista acompañado de su frágil y enfermiza esposa. Desde las primeras páginas el lector se sitúa en la cotidianidad insoportable en la que viven, entre la impotencia que sienten ante la larga espera por la pensión, el hambre, las necesidades y los reproches constantes. A lo largo de las páginas sientes que comprendes a los dos integrantes de la pareja.

Él, es orgulloso, terco y lucha continuamente por la dignidad. Su capacidad de resistencia se renueva continuamente, es un hombre rutinario, austero e increíblemente paciente ante la fuerza y el enérgico espíritu de su mujer, ella vive con los pies en el suelo e intenta convencer al coronel que la pensión nunca llegará. Nuevamente el autor vuelve a mostrarnos algo que ya es habitual en otras de sus obras: los caracteres femeninos son sólidos, sensatos, representan un modelo de orden y de estabilidad.

Otro de los símbolos de la esperanza del Coronel y única posesión del matrimonio, es un gallo de pelea que había sido de su hijo, el animal es como una continuación afectiva del hijo, un legado después de su muerte violenta en el ambiente violento de las galleras.

 El gallo no se vende y seguirá peleando, el Coronel prefiere el hambre... la última palabra de la novela resume su tenacidad... Está escrita con un lenguaje sencillo, desprovisto de la mezcla entre situaciones reales y los fenómenos fantásticos de otras obras de García Márquez. Es un relato de sentimientos.

Frases del libro:

...La ilusión no se come —dijo ella.
—No se come, pero alimenta —replico el coronel ...

El coronel comprobó que cuarenta años de vida común, de hambre común, de sufrimientos comunes, no le habían bastado para conocer a su esposa. Sintió que algo había envejecido también en el amor...

sábado, 12 de abril de 2014

La chispa de la vida...


Rogelio cada día caía un poco más en el vacío, la nada absoluta. Aquella tarde miraba resbalar las gotas de lluvia por el cristal de la ventana y se preguntaba cómo había llegado aquella situación y qué podía hacer para superarla...

Empezó por la primera pregunta, siempre había echado la culpa a los demás, ahora sabía que no, la culpa es que no eligió el camino adecuado ¿la razón? vuelve al principio, no, no fue por culpa de otros, simplemente no tuvo agallas de afrontar las cosas...

De acuerdo que su madre era autoritaria y poco dada a demostrar afecto, quizás por esa razón siempre se dejó llevar por quien se lo daba, pero tampoco así era feliz, llegaba a su cama asqueado y diciendo: ¡nunca más! hasta la siguiente piedra.

Cuando conoció a Elisa su mundo se iluminó, ya no pensaba, vivía... Tanto vivía que olvidó sus planes de ascender en el trabajo. Hasta que ella entró en su vida quería ser como sus compañeros y estudiaba ingeniería por la universidad a distancia. Sabía que ellos lo invitaban porque con él las conquistas estaban aseguradas, pero no era tonto y comprendía sus carencias, a la hora de la verdad la chica se iba con el mejor pretendiente y por lo general hasta el seboso de Lucas con su auto último modelo y su carrera de medicina  resultaba mejor partido.

Elisa era una ganadora nata y él un hermoso adorno, ya lo sabía pero vivía por y para ella. Fue un año loco, incluso tonteó con drogas blandas y aprendió a moverse en sociedad como un pez en el agua. Aquel día Elisa había insistido en que él llevara la moto, toda la pandilla pasaba el fin de semana en la casa de la playa, de ella por supuesto, e hicieron una excursión, él era el único que iba de paquete y Elisa le pidió que les demostrara quién era el mejor; la juventud y la inexperiencia te hace audaz y empezaron a bajar las curvas...

Desde el principio supo que no es lo mismo ir sólo que con un pasajero atrás pero no iba a reconocer que no era lo suficientemente bueno para protegerse de los imprevistos... Nadie supo exactamente qué ocurrió, cómo fue el accidente o a qué velocidad circulaba cuando perdíó el control de la moto, bueno, si lo sabían, pero todos callaron...

Dos semanas más tarde en la habitación del hospital leí la noticia:
Según fuentes cercanas a la familia la moto en la que circulaba la Señorita E. Vargas se salió de la vía y a consecuencia del impacto y no llevar casco, ha fallecido, también resultó herido de gravedad su acompañante R.A.D

El tiempo voló, se volvió sensato como quería su madre, se caso con una buena mujer, tuvo hijos y una vida de trabajo y ejemplo en su barrio. Simplemente uno más, la chispa de la vida se quedó encerrada bajo candado y ahora era tarde, demasiado tarde, no había tiempo ni ganas de empezar de nuevo. Cerró los ojos con fuerza y se alejó de la ventana, era tal el vacío interior que si no fuera tan cobarde abriría la ventana y volaría por un instante, un breve instante hasta caer al asfalto.


miércoles, 9 de abril de 2014

Mejor ponerle humor...







Sin olvidar que:

jueves, 3 de abril de 2014

¡Soy abuela!


Día 2 de abril, 6:30 de la tarde: nació el hijo de un hijo mío, doy gracias a su mujer por traerlo al mundo.

Un cúmulo de sensaciones... los que ya sois abuelos podréis comprenderme, a los que todavía no les llegó el momento os aseguro que no se puede explicar... ojalá la vida os conceda ese privilegio.

Ver su carita, su cuerpo tan chiquito, es algo mágico... estuve allí donde él acaba de llegar...

¡Que la vida sea buena contigo Sergio!