lunes, 15 de diciembre de 2014

Cuando sea viejecita...


Cuando sea una viejecita, viviré una temporadita con cada hijo, ¡y les llevaré tanta felicidad! ... igual que hicieron ellos.
Quiero devolverles toda la alegría que me dieron, retornándoles cada cosa. ¡Oh, estarán tan emocionados!

Escribiré en las paredes en blanco, azul y rojo, y brincaré encima de los muebles con los zapatos puestos; beberé el agua y el zumo de la botella y los dejaré fuera de la nevera; atascaré todos los waters y ¡oh, cómo chillarán!

Cuando estén al teléfono y no me puedan ver, tomaré cosas prohibidas, como el azúcar y el cloro. ¡Oh, harán sonar los dedos y después me advertirán con la cabeza! ¡Y entonces me esconderé debajo de la cama!...

Cuando preparen la comida y me llamen para comer, no me comeré la verdura, ni la ensalada ni la carne. Me atragantaré con los cereales, derramaré la leche en la mesa. Y cuando se enfaden, correré ... ¡Si puedo! …

Me sentaré bien cerquita de la tele, cambiaré de canal cuando quiera. Cruzaré los ojos sólo para ver si se me quedan así. Me sacaré los calcetines y tiraré uno por la ventana, ¡y jugaré con barro todo el día!

Y más tarde, ya en la cama, me estiraré y suspiraré, le daré gracias a Dios con una oración y cerraré los ojos. Mis hijos me mirarán con una sonrisa, saldrán despacito, y dirán, quejándose: ¡Es tan tierna, cuando está dormida!


Hoy quiero dejaros una sonrisa. Imaginarme la cara que pondrían mis hijos me hace reír a carcajadas, lo malo es que en un niño es normal que lo haga, un anciano dirían que tiene demencia senil...  (Me lo enviaron en un correo)

13 comentarios:

  1. Si tus hijos te ven haciendo todo eso te encerrarán en un tris-tras ja.


    Beso

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  2. Pues es un texto, que recupera la imagen feliz de la vejez. Hacer pilatunas, locuras...dislates que no causen daño, como los que propone este texto.UN abrazo. Carlos

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  3. Pues teniendo en cuenta los antecedentes de los míos, me parece una buenísima idea jajajaja.
    Voy a anotarmelo para que si al final me lo intenta impedir la demencia tenga claro mis deberes para con ellos.
    Jo lo estoy disfrutando ya jajajaja.
    Bersos.

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  4. Pues mira tú por donde me has dado unas ideas que no caerán en saco roto.
    Besos
    André

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  5. PRECIOSO, ME HA ENCANTADO, HAY QUE VER LO QUE DIRÍAN LOS HIJOS SI NOS VIERAN HACER LO QUE ELLOS NO HAN HECHO........EL ASILO SERÍA LA SOLUCIÓN PARA ELLOS.YO YA LO TENGO ASUMIDO Y COMO NO QUIERO MOLESTAR NI DAR GUERRA A NADIE ME IRÉ POR PROPIA VOLUNTAD Y ASÍ TODOS FELICES.BESICOS

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  6. El gran problema es que los hijos adultos apenas recuerdan la época de las trastadas. El texto es simpático y como ficción, es divertido pero no me quiero ni imaginar que los años que tuve que cuidar de mi suegra que fueron once, se hubiera entretenido en esos juegos. Sin embargo, a mi madre se lo habría consentido y hasta perdonado, pensando pobre ¿quién habría pensado que acabaría de este modo?

    Me ha gustado mucho el tema. Un abrazo. Franziska

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  7. NUNCA SE ME OCURRIÓ QUE ALGUIEN IMAGINARA, AUNQUE SEA UNA BROMA LA "VENGANZA" CON LA NIÑEZ DE SUS HIJOS
    Besos

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  8. ¡Buenísimo! Me has hecho sonreír a mí también.
    Cuando los niños son pequeños y hacen todas esas cosas y más, no nos queda más remedio que aguantar y corregirlos siempre que podamos, pero ya llegando a una edad... yo no me imagino escondiéndome debajo de una cama o tirando uno de mis calcetines por la ventana.¡Pero que contenta me pondría si pudiese hacerlo!
    Mi intención era decirte que he leído tu comentario en una de mis primeras publicaciones, muchas gracias por verme así y contenta me siento al saber que mi receta te ha servido.
    Cariños y feliz semana.
    kasioles

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  9. ¡Bueno, princesa mía!!!

    No me entristece la muerte, no. Pero esas cosillas que yo no he hecho con mi madre, si que me entristece que mis hijos lleguen a hacerlas conmigo. Pero nunca se sabe... Mientras que servimos, nos tratan de maravilla, no sé después.

    Está muy bien el texto, ojalá lo lean gentes jóvenes.
    Gracias por mostrarlo.
    Te dejo mi cálido abrazo y mi estima siempre.
    Felices fiestas mi reina.
    Besukos en vuelo.

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  10. Qué bonito tienes el blog.
    Disculpa mi ausencia, he andado muy liada.
    Me ha encantado el texto, creo que los mayores que se libran de la capa de severidad, seriedad y tristeza que la sociedad les presupone son mucho más felices y sobre todo más libres.

    Un beso

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  11. Hay que dar a los padres lo que ellos nos dieron de niños y comprenderlos.

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  12. Ellos nada nos consentirían...aunque nosotras, casi todo hemos permitido, y si hemos reñido nos habrá dado hasta pena...
    Cosa que estoy tan segura que a ellos no le daría...
    Yo no puedo decir que ponerse, mi hija si me lo dice...y aun no soy viejecita...mejor ni pensarlo.
    Muchos besitos y Feliz Navidad...

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