domingo, 22 de diciembre de 2013

En el último mes del año...



La Navidad está llena de símbolos y señales que adornan todos los rincones... Es verdad que hay personas que viven la Navidad con auténtica alegría, con amor por los suyos, con fraternidad, pero, también hay demasiados problemas sociales y políticos para una "Blanca Navidad"... Sin embargo, una vez más, nos volverá a emocionar la luz y la música, el reencuentro y la ausencia. Para muchos, La Navidad, seguirá estando ahí con la última hoja del calendario.

Cada año vuelve a nacer, desde hace dos mil años, ese niño Jesús que pertenece al misterio de la fe... un personaje histórico que fue mucho más que un hombre bueno, las historias cambian, se transforman en mitos, y estos mitos a su vez sufren modificaciones con el tiempo, pero, si admiro algún personaje histórico ese es Jesús de Nazaret, un hombre sin mezquindades, sin soberbia, sin hipocresía y sin el cinismo que hace estragos entre los humanos, y sobre todo, predicó el respeto a las personas por encima de su condición. Puedes creer de una manera y yo de la otra ¿qué más da? no creo que por esa razón se nos condene si hay otra vida,  si Dios existe será amor y justicia...

Hemos vivido un año más, han pasado muchas cosas...  Es imposible que lo vivido deje de estar presente en nuestra vida, ha dejado un poso... Es imposible que lo vivido vuelva de manera igual o incluso vuelva de forma diferente, es como los sueños... dijo alguien, no recuerdo quien: "los sueños mueren al amanecer".

Al final optamos por decidirnos por algo, y ese algo es seguir viviendo, aunque nuestra vida está sembrada de equívocos... Cada mañana nos aferramos a la esperanza, esa droga que nos impacienta o nos deja inmóviles, simplemente esperando... En fin, cambiaremos de año y será una nueva oportunidad, un momento de nuevos propósitos y objetivos.

A todos mis lectores y amigos de palabras compartidas os deseo unas felices fiestas y un año nuevo lleno de sonrisas, desde mi nido: ¡gracias por vuestro afecto!