sábado, 22 de junio de 2013

Después de la fiesta.

La resaca de Toulouse-Lautrec.

Todas las noches mi hija me llama por teléfono, hoy sus primeras palabras fueron: -¿cuándo piensas actualizar el blog?

La verdad es que debo intentar poner en orden la agenda, pero me temo que por mucho que lo intente me costará horrores... No tendré más remedio que adaptarme sobre la marcha, y quizás en el fondo eso sea lo mejor...

Pongo los dedos sobre el teclado e intento escribir algo: ¿qué puedo contar? ...  tenía la esperanza puesta en el verano y debo pasar de nuevo por el taller de reparaciones cuando apenas acabo de salir.

¡Ains! qué hermoso sería ser una alondra al comienzo del verano, emitiría bellos trinos, volaría sobre las praderas y los campos de trigo. Comenzaría una danza elevándome ligeramente desde el suelo, aleteando mientras cantaba y subiendo cada vez más alto hasta casi desvanecerme en el cielo....

En fin, intentaré tomar al pie de la letra el refrán venezolano que me recordó Alí,  buen amigo de palabras compartidas: " Pa' lante es pa' allá", el tiempo no da revancha y los percances no deben distraer ni desmotivar, hay que continuar siempre y ante todo.


sábado, 1 de junio de 2013

Tres años...

¡Cómo pasa el tiempo! ... Vuela como una alondra...

Hoy este lugar se vuelve a vestir de fiesta porque es hermoso cumplir años, conservar la ilusión y comprobar que la imaginación no se  arruga con el paso de los años.

No soy mucho de números, pero si tuviera que llevar una contabilidad de estos años diría que aumentó el "Debe" (amigos y cosas buenas) y si en el "Haber" tiene que ir todo lo malo, únicamente anotaría ser más considerada y dejar palabras en vuestras ventanas más a menudo.

Estoy feliz y orgullosa de poder seguir, de tener la oportunidad de disfrutar vuestra compañía a través de las palabras.

A los que estáis aquí desde el inicio, a los seguidores que se fueron incorporando, a los recién llegados, a los que se perdieron por el camino y también a los que se asoman entre bambalinas.