jueves, 31 de enero de 2013

Mal humor igual a...

Hubo un tiempo que por las mañanas no me soportaba,  ya es sabido: "No todos somos buenos madrugadores". Reconozco que siempre me sentí más vital por las noches, me acostaba tarde, luego sonaba el despertador y la voz interior decía aquello de:  "cinco minutos más... ", las sábanas hacían su labor de cobijo y luego una  tenía que hacer todo de prisa y corriendo.

En ocasiones tengo "mis prontos" ¡qué levante la mano el que sea verdaderamente bueno!... Seamos sinceros hay personas apacibles, tranquilas, y rostros totalmente indiferentes pero  los de auténtica bondad tienen de vez en cuando una chispa de impaciencia.

Ambos sexos tenemos lo nuestro, a veces las cosas se nos tuercen y no estamos para soltar miel por la boca,  con los años vamos dominando la impulsividad y modelando el carácter, incluso nos sentimos mal si hemos provocado una discusión fuera de tono.

Ahora bien, lo que me duele, es la soberbia y la mala educación de las personas que no suelen arrepentirse de sus actos y encima  los justifican, no sienten vergüenza de su actitud. Últimamente siento vergüenza ajena cuando una comida o reunión queda boicoteada por las manifestaciones de mal genio de alguno de los presentes, y te preguntas ¿qué es lo que ha provocado esa reacción tan exagerada?, porque no tiene justificación entre personas adultas. ¿Dónde están las normas de convivencia?

Pienso que es normal estar de mal humor,  y unos se enfadan con mayor facilidad que otros pero las manifestaciones continuas de mal genio suponen una falta de autodominio, te fijas y compruebas que son personas que no logran manejar la ira ni tolerar las frustraciones; gritan y dejan salir sapos y culebras sin respeto hacia los demás. 

En fin, mal humor es igual a............. se agradece respuesta :)

miércoles, 30 de enero de 2013

Perdón por las molestias

¡Hola! por experiencia propia es muy molesto comentar en un blog que tiene "mostrar verificación de palabras", os pido un poco de paciencia... Leyendo las recomendaciones de google, ¡gracias Cantares! voy a dejarlo así unos días. Los spam han asaltado otro de mis escritos.

Hoy no tengo ganas de hablar, ¿qué tal si ponemos música?

Desde la Libertad, ser uno mismo, sin cargar las responsabilidades de tus actos a otros...



miércoles, 23 de enero de 2013

Hoy nieve...


Todas las comunidades españolas se ven afectadas por el azote del temporal que atraviesa el territorio de oeste a este, con vientos máximos de 95 kilómetros por hora y precipitaciones de agua y nieve. Caos circulatorio y clases canceladas...

Ese es el parte  meteorológico. En esta ventana quiero dejar una estampa diferente... Dice el refrán: "Buena es la nieve que a su tiempo viene”  y cayó  como una caricia, su manto vistió de blanco las piedras de la ciudad, fue un día tranquilo y lleno de sonrisas, la imagen lo dice todo.

De un poema de García Lorca:
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.


domingo, 20 de enero de 2013

Berthe Morisot

Se llama Hache y se hizo seguidor de esta ventana, fui a curiosear y devolverle la visita y me encontré que su andadura tiene los días de este nuevo año :)  Sólo utiliza imágenes pero hablan por si solas, según sus palabras:- "Quiere rendir homenaje a lo cotidiano, que quizás pasa desapercibido porque nos fijamos en cosas más sustanciales y, a veces, olvidamos que lo sencillo puede ser hermoso".Os dejo el enlace, merece la pena.
http://elfantasmadelarbolcaido.blogspot.com.es/

Bien, pues Hache me recomendó este cuadro en particular "le corsage rouge" (1885) Es un retrato, creo que de  Julie la hija de Berthe Morisot,  al verlo me hizo recordar la polaroid, aquella cámara portátil que la foto salía al momento... Imagino que la niña vestida para el paseo se sentó en el muro del jardín esperando. La madre desde la ventana captó esa mirada ensimismada y ausente, quizás hizo un boceto y luego con calma plasmaría  una pintura que da la sensación de espontaneidad y frescura. No hay sombras o se vuelven tan transparentes que apenas se distinguen y nos hipnotiza mirar como la luz se posa cálida en el rostro, a esta alondra le parece que tiene la mirada triste, una sensación particular, no hagan demasiado caso... Las pinceladas blancas de la falda sugieren pliegues y crean el volumen de la tela. Las flores y la jaula no quitan protagonismo a esa niña de corpiño rojo que cubre la cabeza con un sombrero. Las pinceladas son abiertas como en las acuarelas pero con los generosos empastes del óleo.




Berthe Morisot (Bourges, 1841-París, 1895) fue una mujer afortunada para la época que le tocó vivir, de familia pudiente francesa, lo bastante abierta y liberal para dejarla dedicarse a la pintura libremente. Siendo niña Joseph-Benoit Guilchard uno de sus maestros, le informó a la madre que no era digno que una señorita se mezclara con la gente de los barrios bohemios. Pero su madre no le hizo caso y tiempo después conoció a Manet de quien fue amiga y modelo, incluso su cuñada, se casó con su hermano menor Eugène Manet.

Fue la primera mujer que entró a formar parte de la  Exposición Impresionista de 1874, y recibió mejores críticas que algunos de sus compañeros. Se dice que fue Degas quien convenció a la madre de Berthe para que la dejase unirse al grupo.

“Día de verano", 1879

En sus cuadros representó  la realidad cotidiana, usaba su vida como fuente de inspiración y plasmaba con sus pinceles un relato de su entorno. Sus telas suelen reflejar el tranquilo ambiente del que formaba parte.

"Los verdaderos pintores comprenden las cosas con el pincel en la mano"- Berthe Morisot

miércoles, 16 de enero de 2013

Pienso luego escribo...


Si alguien es susceptible mejor no lea, se sentirá aludido y no quiero ofender a nadie. Simplemente intento comprender las cosas y escribo lo que pienso, así al volver a leer puede que vea un poco de luz.


Hoy en España podemos poner a los perros collares y correas de chorizos. Cada día se destapa un nuevo caso de corrupción y me pregunto ¿qué podemos hacer los ciudadanos porque en la democracia no puede haber tanta desvergüenza?

Y como tengo el corazón “partío” allá, del otro lado del charco, en Venezuela, ocurren cosas que tampoco entiendo.

Siempre pensé que con los mitos se engaña a los pueblos y los líderes son simples humanos. Vencer en unas elecciones no significa imponerse, eso es cosa de intransigentes. Gobernar es otra cosa, es cultivar la participación y el diálogo. Ya dijo Simón Bolívar en 1828: "¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!".  

Es cierto que nunca me gustó hablar de un tema sin vivirlo, pero hablo y comparto con recién llegados o familiares que siguen allá y compruebo que, ya no es un solo país, tal parece haber dos que son de unos cuantos y la intolerancia viene de lado y lado.

Había algo que era unánime, no se discutía, a pesar de las opiniones políticas: la universal aceptación y veneración de los Símbolos Patrios por parte de todos los venezolanos. Ahora unos exhiben banderas de siete estrellas, otros, con la octava que mandó poner Chávez.

Se acusa a los periodistas de morbosos, ignorando que un presidente tiene la obligación, no con la prensa, sino con su pueblo, de mantenerlo informado de todo lo que pasa, incluso de su salud.

La vida del Presidente está en riesgo, no le deseo mal, por experiencia propia se lo que es luchar con el cáncer, pero pienso que si este hombre vivo es arrecho, imagínense cómo sería mártir...

La historia ha demostrado que la desaparición del caudillo en regímenes autocraticos, conlleva la transformación del régimen y un combate entre los que se consideran sus herederos, y allá no se libran de la avaricia los pequeños líderes y militares que persiguen el poder.


( arrecho es un venezolanismo que dicho de una persona significa: iracunda, de carácter fuerte, que hace su voluntad / En lenguaje juvenil: espectacular, sensacional.)

lunes, 14 de enero de 2013

Simbad...


Con este cuento inicié el blog, lo único que cambia es la imagen pero si algún día regresa comprenderá que el significado es el mismo.

Dedicado a:  Hadamadrina

Su frase favorita:  "Aférrate a los sueños, porque si ellos mueren, la vida se convierte en un pájaro con sus alas quebradas que deja de volar "(Anónimo)



El mejor momento para escribir, es sin duda, aquel en el cual no deseas hablar. No se a quién estoy plagiando, pero no importa, en este momento esas palabras son mías...

Los días comienzan a crecer y  sigo invernando como el caracol, el caparazón se hizo fuerte con los años, y lo uso como una cueva impenetrable para esconder la angustia. Pero las cosas no desaparecen porque dejes de pensar en ellas, el miedo, ese maldito miedo sigue agazapado y va minando la capacidad para lamer heridas. Después de todo lo que alcancé, de todo lo que perdí en el camino, de todo lo que ayudé a construir, sigo exigiéndome demasiado a mi misma.

Sentado en su barca ÉL miraba como el cielo se llenaba de estrellas, también era un superviviente, poca infancia y una adolescencia dura. No había tiempo para los sueños, su vida había sido una continua lucha. Ahora empezaba su otoño y nos encontramos de uno y otro lado del puente.

ÉL, inclinado sobre la borda introdujo la mano en el agua, la pasó mojada por su pelo y encendió el motor. Puso proa hacia mi orilla, para llegar no hacía falta mapa; navegaba por sueños y memorias, éramos los únicos habitantes, no había casas, ni gente, sólo arena dorada y agua de color esmeralda que ocultaba los cuerpos y sólo devolvía palabras.

Simbad es alto, fibroso, moreno, de mirar penetrante, y hablar pausado. Cuando amarra su barca, mi caparazón laberíntico comienza a filtrar la luz y las olas al romper contra las rocas me envían gotas de agua, el milagro nocturno impulsa la metamorfosis... Mi cabello como el sol del verano, los ojos color chocolate, perfumo la piel con flores silvestres y espero al hombre para danzar bajo el manto de estrellas.

No hay miedo, soy etérea, me siento tan liviana que floto en el espacio al menos hasta que suene el despertador. Nada hay tan sensual como imaginar unidos los cuerpos sobre la hierba húmeda, el reflejo de la luna en las gotas de sudor, la brisa que calma el calor de la piel y huele a canela, y nacen palabras nuevas que bailan unas sobre otras y saben a besos… Los cuerpos se cimbrean como las palmeras con el viento del norte, el mundo es el de siempre pero lo hacemos diferente en este cruce de caminos en el aire.

Kilómetros de distancia y silencios para planear caricias que aproximan al paraíso, donde la ilusión nos anida en una nube, y las lágrimas son cálidas y suaves porque surgen con el arrullo de los amantes.


P.D.- En ese entonces Kelevra ejerció de padrino, si pasas algún día por esta ventana te dejo un abrazo cálido porque sigo recordando con mucho cariño a mi yerno virtual.

martes, 8 de enero de 2013

Camille Pissarro

"White Frost, Jardin des Tuileries"
Imagen de: http://fineartamerica.com 


Si, ya lo sabéis, me gustan los impresionistas ¿por qué? simplemente porque pintan la inmediatez de las cosas y creo ver el cambio fugaz de la luz...
No soy de las que busco imperfecciones en un cuadro, me gusta o no me gusta. Pissarro es más conocido por sus paisajes rurales, pero éste es urbano, del París idílico que todos soñamos alguna vez. Un cuadro de formas simples, armonía en la tonalidades frías; la ausencia de hojas en los árboles  me dice que quizás sea invierno.
Al fondo, típicos edificios parisinos, envueltos en la bruma, con tejados grisáceos que nos recuerdan que estamos en el centro de París disfrutando de lo que fue el capricho de Catalina de Médicis.
Este paisaje lo pinto desde la ventana de su casa y tengo  la sensación placentera de observar también desde el cristal, lo empaño  con mi aliento y siento la tentación de escribir un nombre, de dibujar corazones...
No, la juventud no regresa por mirar hacia atrás.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: 
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. 
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!  (De un poema de Amado Nervo)

martes, 1 de enero de 2013

Carta abierta...

Queridos Reyes Magos:

Han pasado muchos años desde mi ultima carta, recuerdo que la escribí en la mesa de la cocina, la repetí varias veces buscando mi mejor caligrafía y sin faltas de ortografía. El abuelo decía que mejor no pidiera tantas cosas y esperara la sorpresa, nuestra calle todavía no estaba asfaltada y a lo mejor no podíais pasar.

Yo era obediente, estudiosa, me lavaba bien las orejas y lo único malo que hacía era ser mal comedora; nunca me enfadé y me conformaba con los calcetines, el pijama, los zapatos de gorila con su pelota verde. Disfruté de los cuentos y libros para pintar, las muñecas de papel para recortar... ¡Ains!  Pero en aquella carta sólo pedí la Mariquita Pérez... Confieso con pesar que aquel año perdí vuestra magia, aunque llegué a querer mucho a Carmencita con su pelo azul y un hueco en la barriga donde debía venir el artilugio que la hacía llorar.

Los años pasaron y os volví a recuperar en los corazones de mis niños. Y si, siento nostalgia de las vísperas de Reyes cuando íbamos a veros pasar en la cabalgata bien abrigaditos y llenando los bolsillos de caramelos. Cuando les decía a mis pajaritos que tenían que acostarse pronto porque los Reyes podían llegar en cualquier momento y no dejaban juguetes a los niños que no estaban dormidos. Siempre intenté que no olvidarais los juguetes y así, el día seis de Enero fue una fiesta mientras estuvieron en casa,  ahora echo de menos los zapatos lustrosos junto a la puerta y sigo encargando en la pastelería el roscón pero cada día más pequeño... 

Ya no os escribo, por tanto, para pediros misiones imposibles. En estos años aprendí que hacer feliz no es tan fácil y por eso no sois tan justos como debierais. Hoy quiero pediros que nunca me falte la ilusión de intentar hacer felices a los que amo. Necesito un poco de la inocencia perdida y soñar que los niños y niñas del mundo tendrán regalos aunque no vivan en calles asfaltadas, en la infancia se cree que si deseas algo con todas tus fuerzas se hace realidad, os pido que no dejéis que los adultos les roben su niñez.

¿Qué más quiero?, si puede ser que no vengan las complicaciones cotidianas todas juntas, también me hace falta un poco de salud,  así que algo de incienso y mirra podría ayudarme; si todavía queda oro en vuestras alforjas repartirlo entre los menos favorecidos, os imagino honestos; nuestros gobernantes tal parece que tienen pegamento en las manos por eso mejor dejarles carbón.

Bueno, ya me despido, no sin antes desearos buen viaje, con la esperanza de que por el camino repartáis igualdad de oportunidades en todos los pueblos de la tierra.