sábado, 13 de abril de 2013

Bajo los paraguas...

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

(García Lorca)



Mi corazón tropical añora ver el sol aunque haga frío. La lluvia no cesa, llevamos meses sin parar ¡me van a salir aletas!... Miro por la ventana y un día igual al anterior, el cielo tan gris, ¡necesito luz!.

Últimamente es mi perrita Lúa quien me lleva de paseo, ese corazoncito peludo llena el mío de ternura. Todas las noches me encuentro con Felísa en una placita cercana, a las diez y con este tiempo, el centro de la ciudad parece desierto y dejamos que nuestros perritos jueguen libres de la correa mientras bajo los paraguas las dos hablamos.

Ayer me preguntó: -¿has pensado alguna vez si te pareces mucho a tu madre, para bien o para mal?

-Al inicio de mi vida de casada creo que si, respondí. "Orden y limpieza" intentaba que no estuviera nada fuera de lugar pero al contrario que ella dejé de darle tanta importancia al que dirán y me centré más en conseguir una familia unida y a la vez libre. 

-¿Lo conseguiste?

-Creo que si, al menos lo intenté...

Felisa, se agachó para recoger la caquita de Oky y mientras la echaba en la basura me dijo:

-A mis años no he logrado deshacerme de su herencia de autodestrucción con prohibiciones y miradas severas. Sigo siendo débil y eso me irrita. Creo que mi matrimonio fracasó por no dudar de sus frases: "el amor hay que ganárselo, no se regala"... Tanto lo quise ganar que un día él se fue porque lo atosigaba demasiado, tanta perfección ¡es imposible soportarla! Lo ahogué con exigencias: ¿salimos?, no, hay que ahorrar, iremos al cine cuando la niña crezca, cuando la niña termine sus estudios y la niña costaba cada vez más... Estuve pluriempleada, trabajaba fuera y dentro de casa, quería controlar todo, no dejaba que él me ayudara, tenía que ser perfecta y cuando se fue con su compañera de trabajo lo entendí, ella le daba libertad, yo lo ataba.

Me quedé callada y escuché sus palabras que salían a borbotones...  Llegado el silencio comprendí que debía decirle algo que le animara:

-Aún estás a tiempo, nadie se apodera de tu mente si tu no le dejas, nadie puede usurpar tus sentimientos. Las apariencias y el orgullo mal entendido no hace que seas mejor persona. Piensa en lo que realmente te gusta y quieres hacer, nunca es tarde.

Hoy, ¡viiiva!, el sol lució en todo su esplendor y del brazo de mi costilla llevé a Lúa al parque. Desde la terraza de una cafetería me dijeron: - ¡adiós!  Al principio contesté casi sin darme cuenta, luego me dí la vuelta sonriendo: -¡adiós Felisa!, le envié un beso con la mano, estaba en compañía de un señor, vestida de primavera, con las piernas cruzadas enseñando zapatos de tacón, incluso el color y el corte de su pelo era distinto...
Con los años aprendes que no todo es como imaginaste, aunque en ocasiones, te creas las mentiras que imaginas. Rescatemos las cosas que quedaron del naufragio, sobre todo la sonrisa.

9 comentarios:

  1. Hola
    creo lo mismo todo se va reciclando y lo que pensamos de limpieza y orden luego lo vamos simulando para poder respirar más, si no nos obsesionamos y en cuanto a esa luvia que pare por Dios
    un beso enorme
    Carmen

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  2. Ay mi Alondra!que bello esto de rescatar sonrisas del naufragio :), y que nadie se apodere de nuestra mente ni usurpe nuestros sentimientos, y por supuesto hacer lo que nos gusta, mejor si nos apasiona, me llevo el corazón no lluvia, cargado de arco iris, con la pila bien puesta :) miles de abrazos amiga, TQM

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  3. Tierna historia
    La vida familiar es compleja y la rutina es una asesina silenciosa, hay que evitar que cometa el delito reservando espacios solo para dos, salidas a un café, una caminata, algo de magia
    Espero que la lluvia te de una tregua
    Aqui nos tiene mal pero leo que anda por todas partes
    Feliz semana
    Besos

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  4. Alondra querida
    Me ha dado hilaridad aquella expresión "me van a salir aletas”" por tanta lluvia :)
    Respecto de tu interesantísima historia, veo que la reacción masculina dentro del hogar es muy variada; pienso que al esposo hay que darle importancia, dejarle saber que lo seguimos amando, pero que también es muy saludable que ayude con algunas labores domésticas.
    El epílogo me ha parecido maravilloso, le has ayudado; realmente si todos tuviéramos una segunda oportunidad, estoy segura que lo hiciéramos mejor.
    Que te vaya bien, un gran abrazo

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  5. El amanecer ha abierto sus puertas,
    como pétalos en flor a una nueva semana,
    para compartir el amor y la armonía
    con los amigos donde tú eres unos de ellos...

    Un abrazo de aromas
    que siempre emanan
    su característica esencia...
    ...el entendimiento y la comprensión.

    Atte.
    María Del Carmen



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  6. Alondra, sabes más que leerte, pude ver entre lineas, es una imagen descriptiva.

    Gracias por mostrarnos la vida, con tus ojos, con tu literatura.

    PD
    Yo vivo en Guatemala (ok ok en ambrosía ignota jee), y aquí hace un calor de diablo, a veces quiero migrar al polo Norte jaa, promesa

    besossssssssssss

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  7. Me asusta ser como ella, me asusta olvidarme los tacones y perderme en el miedo,

    Me ha encantado leerte, sobre todo por que estás aquí.

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  8. Me ha gustado mucho tu forma de contarlo.
    Nunca es tarde para empezar de nuevo.
    Creo que no se puede evitar hacer cosas que en su momento nos pareció lo correcto, a veces hay que caerse para darnos cuenta y empezar a levantarnos.
    Esto a veces nos hace ser mejor personas.

    Cuídate mucho.
    Besos, Alondra.

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  9. Fíjate, en mi opinión, lo realmente curioso de Felisa es que, al fin, las consecuencias le hicieron comprender sus errores. Creo que tuvo una suerte enorme. Lo más normal es que caigamos en la actitud de culpar al otro. A mi lo que me maravilla de esa persona es que no dijera, fíjate no he hecho otra cosa que sacrificarme por él y mira cómo me ha pagado. Todos los hombres son unas h.p. o algo por el estilo.

    Con lo que no estoy de acuerdo es con culpar a la madre. Cuando se trata de una niña pequeña, sí, eso es verdad pero una persona adulta, hace lo que cree que debe de hacer, lo que le gusta hacer en realidad. Todos -hombres y mujeres- asumimos un papel (sueña el rey que es rey y vive con ese engaño mandando, disponiendo y gobernando...)y somos adultos y organizamos nuestra vida de acuerdo con nuestros gustos y deseos. Ninguna mujer es perfecta, por lo tanto, tampoco puede serlo ninguna madre. A mi me parece que todos hacemos lo mismo, tomamos lo que nos parece valioso, es decir, aquello que admiramos de nuestros padres y desechamos lo que es inaceptable. Nuestros hijos, terminarán haciendo lo mismo.

    El exceso de ahorro es tan malo como el despilfarro; la limpieza como la única razón de ser, es tan detestable como la suciedad y el abandono. Todos lo comprendemos, no culpemos, pues, a nuestros padres.

    Ahora, apartándome de tu muy interesante planteamiento, te aseguro que ahora estoy en contacto
    con tres mujeres que, a pesar de su edad, aún no han asumido que las riendas de su vida, las tienen que tomar ellas. Creo que no nos conocemos, esa es la verdad y empezando por mi misma que siempre tengo que estar opinando sobre todo. Bien sabe Dios que no lo hago por llevar la contraria sino por expresar una opinión que no considero mejor que la de los otros, es sólo que me gusta dar mi punto de vista. bueno, perdona que me estoy alargando mucho.

    Me alegra haberte visitado y haber rescatado algo de lo que en estos meses me he perdido. Poco a poco, despacio, haré por ponerme al día.

    Ah y lo de la lluvia, fíjate estamos ya cansados por estas tierras de la meseta, cómo debéis sentiros vosotros...no hay mal que cien años dure, llegarán los días de sol: este 2013 tiene que tener algunos. Venga, un abrazo. Franziska

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