viernes, 29 de marzo de 2013

Los Diablos de San Francisco de Yare

En los años de mi niñez Mª del Rosario y Diana me hicieron regalos maravillosos en las tardes de mis vacaciones escolares. Vivían en una hermosa casa colonial de color amarillo y blanco, tenían una impresionante biblioteca y un jardín frondoso donde las plantas y las flores crecían de forma libre, para caminar por él tenías que seguir pequeños senderos de guijarros o podías pisar tortugas e iguanas verdes; en los árboles hacían sus nidos los pájaros, sobre todo los pitirres chicharreros que se comían a los zancudos y a las moscas y en un onotillo se habían aposentado una familia de periquitos escandalosos.

Las dos hermanas habían nacido en San Francisco de Yare, pueblo de la provincia del Estado Miranda en Venezuela, y todos los años por el Corpus, no faltaban a la cita con los Diablos y su particular tradición y celebración.


Aquel año Diana, la que tenía carnet de conducir se había operado de una catarata y logró convencer a mi padre para que les hiciera de chófer y así, el sábado a las siete de la mañana nos subimos al Mercedes-Benz que habían heredado de su padrino quien fuera Ministro en el primer gobierno democrático, y nos pusimos en camino. Teníamos hora y media por delante, la cosa era hacerlo con calma y abrir la casa del pueblo antes de que hiciera demasiado calor.
Mi madre iba de copiloto, y en el asiento trasero Mª del Rosario y Diana se turnaban para contarme la historia de la fiesta que iba a presenciar:

- Dicen que era el siglo XVIII, la sequía ponía en riesgo los cultivos sustento de los habitantes, entonces los hacendados, los esclavos y el cura del pueblo, le ofrecieron al Santísimo Sacramento que si llovía, ellos se vestirían de diablos y se rendirían ante el Cuerpo de Cristo en señal de sumisión. Desde entonces Diablos, y Diablitos llenan las calles de Yare para escenificar una lucha entre el bien y el mal, en la que se mezclan la fe, la superstición y la magia. Llevan máscaras de vivos colores, según la jerarquía, con cuatro o tres cachos (cuernos) según sea el nivel jerárquico; se visten totalmente de rojo y ponen al cuello reliquias que los protegen del maligno, entre ellas, cruces de palma bendita y rosarios. Por supuesto no puede faltar la música de tambor y las maracas.



Foto: Carmen Graterol


Recuerdo que lo pasé muy bien... El domingo por la noche al regreso de la fiesta y de nuevo en la autopista mi madre comentó que fuera una pena el chaparrón que mojara la plaza antes de llegar los Diablos. Mª del Rosario dijo:
- Eso también es tradición. Mi abuela, siendo yo chiquita, me contó que Satanás hace muchos, muchos años aprovechando la fiesta, puso un tenderete en la plaza del pueblo con utensilios brillantes y carteles llenos de promesas de prosperidad para quienes los compraran: - ¡Vengan, vengan! lleven martillos para romper y golpear; lupas para aumentar la propia importancia, gafas que hacen pequeñitos a los demás; herramientas de jardinería fabulosas, ¡vean el rastrillo del desprecio!, y una azada para cavar un abismo de celos; semillas de soberbia, de egoísmo, de chismes; chinchorros para los perezosos, aguardiente olvida penas... 
La gente se empezó arremolinar e incluso se peleaban unos con otros para adquirir aquellas joyas sin ver que los precios no eran baratos, sólo se fijaban en los carteles que ponían "oferta" y "facilidades de pago"... ¡Llévelo a casa, úselo, no se preocupe, lo pagará más tarde! era la frase favorita de Satanás.
Entonces, cuando empezaron a sonar las campanas de la iglesia  cayó tal palo de agua sobre el tenderete que se hundieron los adoquines tragando a Satanás y sus tentaciones. Acto seguido volvió a lucir el sol mientras los Diablos Danzantes entraban en la plaza.

Escuchar cuentos, recordar cuentos, contar cuentos, es, sencillamente, hacer memoria de nuestra vida. Al volver a contarlos añadimos nuevos elementos e incluso hacemos versiones diferentes dándole un significado imprevisible.

12 comentarios:

  1. Muchas gracias!!!
    No conocía esta tradición, me parece precioso aprender y recordar, relatar de una generación a otra
    Deliciosa historia
    Besos

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  2. Esas costumbres, historias son fascinantes. Por eso cuando viajo siempre pregunto y pregunto, así uno sabe más y más cosas para poder escribirlas y transmitirlas.
    Saludos
    David

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  3. Hola gracias por visitarme y seguirme ahora lo hago yo
    Ante todo me agradan tus historias de niña y el recuerdo de tu amiga es enriquecedor y eso de las mascaras del Diablo- San Francisco de Yare perdon, donde queda ya me fijo en google, me parece fantástica y tan vívida tu relato verdadero
    me gusta tu blog te sigo un abrazo y FELICES PASCUAS, CARMEN

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  4. Qué bello puede llegar a ser el día
    cuando la bondad lo ha iluminado...
    ► ♣ ◄

    Qué la Gloria del sábado Santo
    nos ilumine a todos...
    ► ♣ ◄

    Deseo pases una tarde
    donde se acomoden los
    sentimientos en el
    seno de los ruiseñores.
    ► ♣ ◄

    Atte.
    María Del Carmen



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  5. Linda tradicion. En mi pais de origen tambien salen los diablos y diablitos con sus caretas y trajes multicolor.
    Cuantos recuerdos!!

    un abraxo!

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  6. Es un placer venir a visitar tu blog y a la vez darte las gracias por tu visita al mio y dejarme un calido comentario ,yo acabo de hacerme seguidora del tuyo ya que no recuerdo si alomejor ya lo soy de atras,pero ahora ya seguro te sigo tu blog.
    buenas noches y feliz sabado de gloria
    un abrazo
    Marina

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  7. Alondra querida
    Esas tradiciones son siempre hermosas, como también lo son esos dulces recuerdos que nos han marcado la niñez.
    Veo que allí tienen una historieta para cada situación, qué bonito. Me parece genial que no se acaben con esas tradiciones que forman parte de la cultura de cada pueblo.
    Muchas gracias por contarnos.
    Un gran abrazo, felices Pascuas

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  8. Pasé a saludarte, que hace mucho que no te veo!! Un beso enorme...

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  9. Una entrada fascinante, Alondra, pero haciendo hincapié en la literalidad de fascinar.
    Un beso enorme.
    HD

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  10. Esa tradición que va pasando de abuelos a nietos, cada vez se hace más grande, se le añaden sucesos nuevos pero, al fin y al cabo, es lo que hace que, pese al tiempo transcurrido, no se haya quedado sólo en un recuerdo.
    Me has tenido entretenida hasta el final, gracias por compartirlo.
    Te dejo un fuerte abrazo.
    Kasioles

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  11. Tanta tecnología ha relegado caso al destierro una cultura innata en la mente humana, aquella de imaginar y contar.
    La cultura viste diferentes trajes y los tradicionales son los básicos para seguir entendiendo el desfile.
    Besos tradicionales.

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  12. Para ti...
    Que haces sonreír a mi alma,
    y me alimentas con tus vistas.
    ► ♣ ◄

    Para ti...
    Que a través de la distancia
    me han contagiado de tu ternura.
    ► ♣ ◄

    Para ti...
    He colgado una rosa que lleva tu nombre, en la estrella más bella,
    para que cuando mires al cielo te acuerdes de mí...
    Como yo me estoy acordando en este instante de ti!!
    ► ♣ ◄

    Atte.
    María Del Carmen




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