lunes, 11 de febrero de 2013

Estar al margen de...

En mi pequeña libreta tengo una anotación: "La vida es como escalar una montaña, todos tenemos una. A veces es muy empinada, incluso hay que despejar caminos. Además, la subimos con una mochila a la espalda, inconscientemente cada día la llenamos no sólo con nuestras pertenencias, también con problemas ajenos que son como parásitos que van haciendo más duro el camino."

Hoy, releo estas palabras porque a estas alturas de la vida no quiero jugar a ser psicólogo, dos pueden no ser compañía sino un riesgo claro de conflicto, pero tres son ya multitud... Pienso que mejor no inmiscuirse, no juzgar, solo ser testigo de todo lo que pase; no tomar parte del asunto en contienda, no opinar al respecto. ¡Vamos, no meter las narices!

¡Qué fácil parece! ... y no, no es indiferencia, es simplemente respeto hacia el otro,  no involucrarse y dejar que pase el tiempo para que sanen las heridas. No podemos  siempre  ser defensores de las causas perdidas, de decir al otro lo que quiere escuchar porque si expresamos nuestro  verdadero punto de vista, cuando las personas están heridas, molestas, no van a entendernos. En vez de propiciar un reencuentro, podemos vernos involucrados en el conflicto y asumiendo bandos, complicando la situación y añadiendo peso extra a nuestra mochila.


Si, es bueno ponerse alguna vez los zapatos de otro para sentir lo que aprietan pero hay que caminar con los de nuestro número, poco a poco tendrán la horma que al menos nos alivien los pies.

12 comentarios:

  1. Entiendo que una cosa es dar una mano y otra meterse de componedora entrometida
    :)
    Coincido
    Un beso grandote

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  2. Firmo y rubrico cuanto has dicho
    cada cual con la horma de su zapato y no andar descalzo mirando donde pisas,
    Besos.

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  3. Quise decir .....y si no andar descalzo mirando donde pisas.
    Más besos

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  4. Alondra

    Asimismo! poco a poco entendemos nuestra situación, solo así podemos dar un paso más. De lo contrario, sabemos los resultados.

    un abrazo.

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  5. Qué difíciles son las relaciones humanas porque no sabemos ajustar nuestras actuaciones en su justa medida, como debería ser.
    Cariñoso saludo

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  6. Sabias palabras!!!
    Un cariñoso abrazo.

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  7. Pues yo sigo sin encontrar la horma de mi zapato.

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  8. Qué difícil es no inmiscuirse en lo que pasa... Aunque estoy de acuerdo en que casi siempre lo mejor es permanecer al margen, si se puede.

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  9. Coincido totalmente con tus palabras.
    Un beso

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  10. Tu comenario en mi blog no cres que me tranquiliza , siempre hay momentos difíciles en la vida y hasta la continuidad de estos día grises , parece que encogen el alma.
    Nunca es tarde para soñar y luego empezar a caminar en pos de tu nuevo sueño. Tal vez estás mirando demasiado dentro de ti , tal vez si miras en torno a ti verás cuantos motivos tienes para empezar a sonreír de nuevo.
    Besos

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  11. Alondra querida
    No inmiscuirse en asuntos ajenos me parece formidable, no comenzar una discusión cuando la otra persona está alterada, genial; pero cuando de derechos se trata, pienso que hay que buscar el momento adecuado para exponer nuestros puntos de vista, de lo contrario nos van a lesionar siempre.
    Feliz fin de semana

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  12. Hola Alondra!
    Escarmentada estoy por meter las narices donde no debía, ahora lo sé, pero que le vamos a hacer, una tiene que aprender...

    Me alegro de leerte.

    Besitos:D

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