miércoles, 16 de enero de 2013

Pienso luego escribo...


Si alguien es susceptible mejor no lea, se sentirá aludido y no quiero ofender a nadie. Simplemente intento comprender las cosas y escribo lo que pienso, así al volver a leer puede que vea un poco de luz.


Hoy en España podemos poner a los perros collares y correas de chorizos. Cada día se destapa un nuevo caso de corrupción y me pregunto ¿qué podemos hacer los ciudadanos porque en la democracia no puede haber tanta desvergüenza?

Y como tengo el corazón “partío” allá, del otro lado del charco, en Venezuela, ocurren cosas que tampoco entiendo.

Siempre pensé que con los mitos se engaña a los pueblos y los líderes son simples humanos. Vencer en unas elecciones no significa imponerse, eso es cosa de intransigentes. Gobernar es otra cosa, es cultivar la participación y el diálogo. Ya dijo Simón Bolívar en 1828: "¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!".  

Es cierto que nunca me gustó hablar de un tema sin vivirlo, pero hablo y comparto con recién llegados o familiares que siguen allá y compruebo que, ya no es un solo país, tal parece haber dos que son de unos cuantos y la intolerancia viene de lado y lado.

Había algo que era unánime, no se discutía, a pesar de las opiniones políticas: la universal aceptación y veneración de los Símbolos Patrios por parte de todos los venezolanos. Ahora unos exhiben banderas de siete estrellas, otros, con la octava que mandó poner Chávez.

Se acusa a los periodistas de morbosos, ignorando que un presidente tiene la obligación, no con la prensa, sino con su pueblo, de mantenerlo informado de todo lo que pasa, incluso de su salud.

La vida del Presidente está en riesgo, no le deseo mal, por experiencia propia se lo que es luchar con el cáncer, pero pienso que si este hombre vivo es arrecho, imagínense cómo sería mártir...

La historia ha demostrado que la desaparición del caudillo en regímenes autocraticos, conlleva la transformación del régimen y un combate entre los que se consideran sus herederos, y allá no se libran de la avaricia los pequeños líderes y militares que persiguen el poder.


( arrecho es un venezolanismo que dicho de una persona significa: iracunda, de carácter fuerte, que hace su voluntad / En lenguaje juvenil: espectacular, sensacional.)

9 comentarios:

  1. Tienes toda la razón Alondra, y no creo que nadie se moleste cuando oye que otros dicen su opinión.

    Los tiranos andan sueltos, el caos sobrevuela nuestras cabezas y extiende sus raíces, y los pueblos, cada vez son más ignorantes y se dejan domesticar....

    Besos guapa!

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  2. Es una pena muy buen articulo pienso igual un besazo

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  3. Amiga querida,
    Es un tema para profundizarlo. En general los grandes líderes despiertan este tipo de cosas, me refiero a sentimientos tan profundos como la pasión o el odio, esto sucede en todos los ámbitos de la vida no sólo en el político. Por tanto es muy normal que el pueblo tome su posición
    de acuerdo a sus pensamientos o de acuerdo a lo que los medios hegemónicos imponen de acuerdo a sus interese, que por lo general responden a grandes corporaciones extranjeras. Lo que me parece insensato es que la intolerancia y el odio no respete la línea divisoria.
    Besos.

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  4. Están repartiendose la torta mientras el "amado lider" agoniza? sobrevive?... lo que sea, eso no es respeto por él y mucho menos hacia el soberano que es el pueblo
    Cuanto maltrato.......... y que claro se ve el sindrome de estocolmo en ellos
    Decir la verdad no es desearle nada malo, sabemos lo duro que es pero negar la realidad de la salud del capitán del barco en medio de una tormenta es criminal
    Un abrazo fuerte
    Besos

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  5. Como toda tormenta, ésta también pasará, pero cuando ese ocurra es que tendremos una idea cierta del inmenso daño destrucción y atraso que éste régimen deja para Venezuela ¿què le diremos a nuestros hijos y nietos? ¿Con qué cara le diremos a las nuevas generaciones que tienen que pagar las cuentas que nosotros nos dejamos arrabatar?...Dios tenga misericordia de nosotros

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  6. Alondra querida
    Has tocado un tema del cual muchos no queremos hablar por diferentes razones; en mi caso porque considero muy allegados a los venezolanos y no quisiera herirlos con mi apreciación acerca del momento difícil que están viviendo.

    Le pido a mi Dios que no se vaya a desencadenar allí una guerra civil pues los latinoamericanos saldríamos perdiendo puesto que la economía se eclipsaría y ya bastantes dolores de cabeza tenemos los colombianos con los grupos armados que han diezmado la población rural.
    Esperemos que la cordura reine en ese amado pueblo y que quien vaya a por el poder logre concensos (muy difíciles en los actuales momentos).
    Un gran abrazo y que tengas un año colmado de bendiciones.

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  7. Tu casa de letras es muy interesante.
    Con tu permiso por aquí me quedo leyendo tus textos.
    Un saludo.

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  8. la verdad es que yo veo que el mundo cada vez esta peor, y la gente a la que se le da poder se vuelven destructivos sin mas ni menos, llamese como se llame el sujeto en cuestion.

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