domingo, 23 de diciembre de 2012

Los buenos deseos, ¡siempre!!!

¡Felices Fiestas!

Amigos de palabras compartidas:  

mis mejores deseos de paz, salud y bienestar para todas/os 

¡Hasta el próximo año!, nuevamente estoy en el taller de reparaciones...


lunes, 17 de diciembre de 2012

Dame una flor...


Cuando el animal empezó a ser hombre dicen que nació la conciencia de si mismo. La inteligencia y no la fuerza consiguió la supervivencia.

El derecho a la vida está plasmado en el artículo 3º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

"Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona".

Las armas seguirán acelerando los conflictos violentos, la delincuencia, la represión,  se derrocharán vidas, se realizarán más violaciones de los derechos humanos y se le negará a más individuos la oportunidad de una vida digna. 

Es la vida lo que se pierde, en  esa vida hay seres queridos,  belleza, alegría, esperanza, un futuro compartido, y tantas y tantas cosas que hacen que sea: "Vida" 

El uso de armas no representa una solución a la inseguridad, todo lo contrario, se evitarían muertes ocasionadas por accidente, peleas interpersonales y humanos que, por un motivo u otro enloquecen de manera temporal o permanente y cometen actos de una violencia atroz...

viernes, 14 de diciembre de 2012

La memoria te da identidad… o te la quita

...Las piernas no me obedecen, a veces tengo la lengua estropajosa, les escucho pero no contesto cuando tratan de convencerme de que use el bastón, el andador. Estoy a merced de lo que quieran hacer conmigo, dicen que tengo la cabeza perdidita que no soy razonable, pero es que no me dejan hacer las cosas a mi manera y todos quieren gobernarme, se empeñan en ponerme como dios me trajo al mundo y bañarme sentada, a mi me da vergüenza que me vean en cueros... La gata de mi vecina se meó en mis zapatillas y quieren ponerme pañales, eso ni hablar, que le lleven la gata a mi vecina, pero el Manolo insiste que en casa no hay ningún animal, mi hija trajo la escoba y  yo la espanté de debajo del sillón. No se porque las piernas no me obedecen y tengo que caminar despacio, vaya tembleque tengo en las manos, al llevar la sopa del plato a la boca se caen todos los fideos, sólo faltaba que me la dieran ellos por eso cierro la boca y no quiero abrirla, ¡ay señor! los días pasan sin pena ni gloria...



En el mes de Julio, como todos los años A. se fue de vacaciones a la playa con su marido. En Agosto hizo una comida familiar para celebrar sus 87 años muy bien cumplidos. A. no solo presumía de ellos, es que nadie le echaba esa edad. Siempre impecable, todas las semanas a la peluquería y activa como recién jubilada.

En el mes de Octubre tuvo una caída aparentemente tonta pero desde ese momento empezó a caminar con dificultad, incluso se le olvidaban pequeñas cosas. El médico de familia la envió al hospital, le hicieron todo tipo de pruebas y aparentemente eran cosas de la edad... A la semana se volvió a caer y no se le entendía lo que hablaba, la ambulancia la llevó de nuevo al hospital y la mala noticia se confirmó "ictus".

Ahora A. habla con claridad pero ya no es la misma persona, le afectó el pensamiento y la memoria, no reconoce a sus seres queridos, tampoco sigue una conversación, su comportamiento no tiene capacidad para reconocer el peligro. Sufre alucinaciones y aunque le muestres que en el lugar que indica no hay nada se enfada y protesta; tiene largas conversaciones con su hermana muerta y personas que conoció en momentos del pasado; su capacidad de juzgar distancias y de hacer los movimientos es torpe y temblorosa, sin ayuda no se vale por si misma...

Su indefensión produce una pena infinita, sus diálogos con el marido repiten una y otra vez las mismas frases sin dar el brazo a torcer uno y el otro. En momentos de lucidez pide a su virgen que baje la mano por ella,  solo desea el silencio para terminar sus días con un sentimiento de paz consigo misma y con el mundo. Cuando su cerebro se envuelve en la niebla no tiene felicidad ni dolor, sólo sueño; el dolor está en quienes le rodean...

Llevar a una madre a una residencia de ancianos puede parecer una decisión acertada cuando sus condiciones de demencia y las tuyas físicas, no pueden asumir las tareas de responsabilidad y dedicación. Pero el amor de la familia no se puede sustituir por el afecto de una enfermera. Recoges sus cosas y en el estómago hay un nudo que no te deja respirar, te sientes culpable por no acompañarla en su último caminar, cuando más te necesita...


lunes, 3 de diciembre de 2012

Volver a inventar...

"El sufrimiento en sí mismo no sirve para nada. Lo importante es que en ese proceso doloroso se descubran aspectos de la personalidad que antes permanecían ocultos, o que se averigüe que uno es más fuerte de lo que se pensaba. Si esas experiencias hacen que aprendamos cosas sobre nosotros mismos y que nuestra seguridad salga reforzada podremos decir que nos han servido para algo". Luis Rojas Marcos

Trigal con amapolas y alondra (van Gogh)

Hay palabras que últimamente llevan el prefijo "re" y se escuchan en todos los ámbitos de la vida, sirva de ejemplo: redescubrir,  reutilizar, reubicar, recrudecimiento, resignadamente; algunas no son digamos regocijantes.

En fin, aquí estoy de nuevo en el punto de partida,  para andar despacio porque las prisas llevan a tropezones, para abrir bien los ojos a tanta  letra pequeña y sobre todo, para agarrar con fuerza aquello que produce una sonrisa tierna y valorar solo lo que me da la vida, no lo que me quita…

Digamos que voy a subirme al autobús de esa teoría tan de moda: "la ley de la atracción"  (nosotros mismos con nuestra aptitud mental atraemos lo que nos pasa en la vida)... Pues nada, ¡pensemos en positivo!  el patio está color de hormiga y mejor creer que la fuerza interior  nos hará seguir a pesar del miedo.

Las satisfacciones profundas son las que responden a nuestros deseos profundos, no los que nos marca la sociedad, ni los disgustos cada amanecer. Alondra vuelve a reinventarse, enfrentando dudas, replanteándose ideas que había considerado indiscutibles... Si nos pasamos los días dando vuelta a las cosas, mejor darle vuelta a las cosas de verdad, de golpe, desde abajo del todo, dudando incluso de uno mismo.

Intentaré de nuevo imaginar, soñar, fantasear, exigirme, replantearme un montón de circunstancias personales y desde luego sin olvidar que hay cosas a las que agarrarse, y personas a las que regalar todo y más... ¿Cuántas veces me volveré a equivocar?, muchas, pero no me importa, si es necesario daré un paso atrás, no voy  echar por tierra lo ganado, deberé hacer borrón y cuenta nueva en lo que no me gusta, sea mío o de los demás.