sábado, 28 de abril de 2012

Por unos días...

Dejaré que el viento sople allá donde quiera soplar. En cualquier momento estaré de nuevo preparada para seguir escribiendo, volveré a contaros mis vuelos... Os deseo lo mejor a todas/os, y pido perdón a mi amiga Lucía porque olvidé trinar alto y fuerte el día 25 en su cumpleaños.



jueves, 26 de abril de 2012

Fernando Fader

Hace varios años dediqué este pequeño homenaje  a mi amiga Sibaris, es uno de sus pintores favoritos http://losdemoniosdesibaris.blogspot.com.es/ ,  y  fue uno de los que ocupó espacio en la galería de pintura de nuestra querida página Wed ya desaparecida,  a la que debemos el afecto que hoy nos profesamos.
En este blog lo recupero con algunas modificaciones y lo dedico a Cantares de http://cantares-ana.blogspot.com.es/,  ambas viajamos en el mismo barco y nos gusta mirar a través de la ventana cosas hermosas.

"Autorretrato" Imagen: Wikimedia Commons

Nació en Burdeos-Francia, se educa en ese país y en Alemania. Su padre el ingeniero alemán Carlos Fader y su madre la vizcondesa francesa Celia de Bonneval, se instalan en Mendoza. Siempre se dijo que no importa donde naces sino donde te haces… Y Fernando Fader en su persona y en su obra es mendocino,  argentino, eligió serlo y produjo un arte único en su tiempo. Es el paisajista por excelencia, que encontró en Córdoba el ámbito de su talento.

Fader en su paleta usa colores claros, combinando los verdes, azules, lilas y amarillos con blanco para atenuar las composiciones. Igualmente representa escenas de campo evitando los contrastes fuertes que den a todo el conjunto expuesto en el cuadro un carácter uniforme.

En sus obras no sólo expone algo, quiere que ese algo le revele el misterio que guarda. El mismo Fader llegó a decir:los auténticos solitarios, aun en medio de la apabullante grandeza de la cordillera, lo son porque no se ven sino a sí mismos, mirando del llano hacia las cumbres heladas que se visten con las nubes en su vuelo y mirando de la cumbre hacia la pampa, que en el horizonte es esposa del cielo. Hay que descubrir el enigma de cada ser de cada cosa, su alma debe ser adivinada y sentirla cómplice como si fuera un espejo que nos reflejara".

La luz de sus cuadros a veces es triste, profunda. Busca en las formas un sentimiento intenso que entre en su alma y se haga parte de ella. Lo definió muy bien González Carbalho en el texto que le dedicó en 1943: "Fader aspira a ser perfecto por fidelidad a lo que ama. Su ciencia le permite plasmar lejanías dentro de la masa inmaterial del aire. El conjunto de sus paisajes podría denominarse historia de un conocimiento".




“La quietud de Pocho”, es una de sus últimas producciones que el artista seleccionó para su retrospectiva en vida, realizada en el Palais de Glace en 1932. Esta pintura no se exhibe desde hace 71 años. Fue adquirida en la última expo del artista en la Galería Müller como regalo de Navidad de la señora de Llano para su médico el Dr. Mariano Castex. La pintura permaneció en la familia Castex.


La capilla data de 1.766 y fue mandada construir por Dña. Flora Brizuela de Gutiérrez, en San Miguel de Pocho. Se asienta sobre el repartimiento de tierras que en el S. XVII perteneció al Gral. Pedro Nicolás Brizuela, de origen riojano. Fue su constructor don Juan Pedro Perales. En su retablo se conservan detalles del rococó con formas onduladas e irregulares.

Estas edificaciones son muy queridas por las gentes de los lugares donde se asientan, muchas veces los mismos pueblos las reparan con los elementos que tienen a mano. Quizás por esa razón por los colores y variedades de materiales usados Fader en un momento de su vida se dedicó a plasmarlas. En esta los empastes son generosos, a nivel personal el rosa colonial, el blanco de las nubes y la explosión de verdes y amarillos hacen de la obra algo elegante y al mismo tiempo entrañable.


La mazamorra, óleo sobre tela, 100 x 120
Colección Museo Nacional de Bellas Artes
Buenos Aires.

Fader pintó este cuadro en 1927. Así lo describió en una carta a su galerista Federico Müller: "una mujer y un hombre en tierra rastreada a la sombra de un algarrobo; en primer término el fogoncito con la olla de la mazamorra, despidiendo un leve humo que apenas envuelve las figuras sentadas; el hombre con un plato en la mano; en el plato se quiebra un rayo de sol que domina todo; contraluz y afuera hay dos caballos cansados; en el fondo las lomas de mi casa". 

Indudablemente el protagonismo lo acaparan los personajes, con una gran fuerza expresiva, reflejan el sentido de pesimismo de adaptación a la suerte trágica de la vida. La mujer resignada, con las manos juntas, perdida en su pensamiento. El hombre cansado, come mirando el plato. No hay conversación que gaste fuerzas, es un descanso de las duras tareas del campo. El país vive convulso golpeado por la violencia y hay que luchar día a día contra la pobreza…Los caballos descansan… Azul fuerte el cielo, desvaído en la tierra. El cuadro debe ser observado desde cierta distancia para apreciar mejor los colores.


Fin de Invierno, pintura al óleo sobre arpillera. Medidas: 90 x 110 cm Expuesto en la Galería MÜLLER, Octubre de 1923. Ex colección Don Edmundo BOTTINO. Museo Nacional de Bellas Artes.

En la Exposición de homenaje con motivo de su fallecimiento. Fernán Féliz de Amador sintetiza así su juicio en el diario La Época del 16 de octubre de 1923: "de increíble equilibrio cromático y pureza atmosférica"
Fader disfrutaba contemplando  la naturaleza hasta que sentía su vibración. En este paisaje el triunfo de la luz traspasa la tela, tal parece que estamos paseando por ese lugar... No se mezclan los colores da  la sensación que utiliza empastes pesados en una técnica de pintura directa resolviendo la obra en una sola capa. 


Un día leí que "El arte, o te apasiona o te horroriza, pero nunca te deja indiferente"


Así, viendo estos paisajes pienso en una frase que me impactó, ¡lo siento!, no recuerdo el autor: "Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último rio y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer".

miércoles, 25 de abril de 2012

Charles Conder

En todas las épocas de la historia la ciudad era el lugar de ritmo trepidante, de antihumanismo, de peligros, la escapada de lo rutinario podía ser el campo, el entorno rural que nos hipnotiza con un idílico paisaje, donde todo es paz, donde nunca ocurre nada nuevo… Esa visión sesgada deja de lado las dificultades y el artista exhibe lo bucólico.

Cada vez que hablo de pintura en este blog, acudo al Impresionismo, es mi favorito por  la suavidad y la delicadeza de sus paisajes. A veces se comete el error de pensar que es un movimiento exclusivamente francés y ha dejado huella en muchos países.

Cualquier objeto o persona natural, visible, afectado por la luz y el color sirve para representarlo artísticamente. Pintar en comunión con el paisaje es una obra de arte. Intento buscar pintores lejos de los esenciales como Monet, Pizarro y Sisley, incluso Toulouse_ Lautrec.

Hoy encontré a Charles Conder (1868-1909) inglés emigrado a Australia y figura clave en la pintura impresionista de ese país que surgió y floreció en Melbourne en la década de 1880. La economía estaba en pleno auge, empezaba a sentirse un deseo de identidad nacional y nacían nuevas ideas a través del comercio y los viajes. Conder plasmó en sus telas la vida no sólo en la ciudad, también el tiempo de ocio en el campo y en la playa.


 “Día de vacaciones en Mentone”, c.1888 - óleo sobre lienzo, 46.2-60.8 cm. - Art Gallery of South Australia, Adelaide

En este cuadro se muestra una sensación visual de tranquilidad, de relax, gracias a una gama de color armónica. Mujeres y hombres de clase acomodada disfrutan con sus mejores galas, indudablemente no se buscaba la comodidad, una salida no se improvisaba y el arreglo personal no podemos clasificarlo como casual o desenfadado; imprescindible el parasol y los sombreros. Degas hace una observación meticulosa y utiliza colores suaves, con pinceladas largas que se van acortando dando claridad incluso en la distancia donde el mar es el reflejo del cielo, ese mar de los impresionistas donde el protagonista es la luz del momento del día y donde apenas se vislumbra  la espuma. 

Alguien dijo una vez: "Cuando te sientas solo, mira el cielo y fijate en el sol, siempre esta solo, pero no por eso deja de brillar"...  Hoy, simplemente, quise poner un poco de belleza a mi vida.


lunes, 23 de abril de 2012

En el día del libro



“El amor por la lectura es algo que se aprende pero no se enseña. De la misma forma que nadie puede obligarnos a enamorarnos, nadie puede obligarnos a amar a un libro. Son cosas que ocurren por razones misteriosas, pero de lo que sí estoy convencido es que a cada uno de nosotros hay un libro que nos espera. En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros”. Alberto Manguel

Después de algo tan cierto y tan bien expresado ¿qué puedo deciros?...
Si empiezas a leer un libro y te aburre ¡déjalo sin remordimientos! la lectura debe atraparte y ser como el mapa de un tesoro. Dale otra oportunidad y empieza un nuevo libro, te aseguro encontraras aventuras, emociones intensas e incluso puede transmitirte sensaciones olvidadas. Hay libros que cuando llegas a la palabra fin sientes cierta melancolía.


Ángeles Mastretta. 

Mal de amores.
México: Alfaguara, 1997.

Emilia Sauri es el personaje central de la novela, cuestiona los dogmas y es apasionada por la vida. Amante contra las convenciones, liberal en un momento en que una mujer no podía serlo, vital y  por serlo conoce la felicidad y la desgracia.

Amar a dos hombres al mismo tiempo: tierra y fuego. A ambos con intensidad, aunque diferente. A Daniel Cueca, amor de pasión e incertidumbre. A Antonio Zabalza el amor tranquilo de la madurez y la serenidad de la familia y los hijos. ¿Cuántas como ella van por la vida viviéndola como si les urgiera devorarla? ...

Zabalza es dueño de una de ellas, la serena, tranquila, esposa y madre. Daniel es dueño de otra, la desaforada y pasional. Para Emilia los dos son como los raíles por donde rueda su tren. Hay muchas mujeres dentro de cada una de nosotras. Puede resultar extraño pero a veces saltándote las reglas de lo establecido por la sociedad puedes sentirte bien contigo misma.

El final te deja con un sabor dulce y ácido, como la vida misma.

martes, 17 de abril de 2012

Camilla Läckberg

La tan deseada lluvia llegó y los días son grises y fríos, con mi pierna escayolada no salgo mucho de casa por eso necesitaba una lectura fácil e intrigante. 
Después de la Trilogía Millennium lo escandinavo está de moda y compruebo una vez más que por aquellos lares se toma mucho café, los habitantes de Fjällbacka, una pequeña ciudad de la costa occidental sueca, lugar de ambientación de la novela, es lo primero que te ofrecen y toman a cualquier hora del día.
La temática del libro La princesa de hielo es un asesinato, y durante su investigación van saliendo a la superficie los secretos y miserias de sus actores principales, remontándose a veces al pasado para encontrar los orígenes y las causas de los crímenes. 
No me disgustó como una historia va creando otra paralela, no me perdí, te permite conocer a los personajes y mantiene la intriga hasta el último momento. Además los personajes están bien definidos y la narración es fluida.
El lenguaje sencillo, de fácil lectura, me sumergí en la trama e incluso intenté mentalmente formular hipótesis sobre quién era el asesino y el móvil de los crímenes; creo que la autora encajó muy bien las piezas para nada predecible. 
Me enganchó de tal forma que empecé a leerlo el domingo por la tarde y hoy ya lo terminé. Conociendo a mi hija seguramente el fin de semana aparezca con la siguiente entrega, tengo entendido que Erica y Patrik seguiran formando dúo para nuevos misterios.

sábado, 14 de abril de 2012

Desde mi nido...

Estos días suspiro en muchos momentos como alma en pena, lo único que me salva es que mi cerebro siempre está en permanente ebullición. También mis amigas, que me llaman o se presentan en casa y ellas mismas preparan el café. Ayer hablamos de la rutina y el aburrimiento y una de ellas comentaba que al aburrimiento lo podían añadir a las causas de divorcio.

Indudablemente llega un momento en que las parejas experimentamos una crisis de aburrimiento, hablamos de nuestros hijos, del trabajo, del tráfico pero nos cuesta explicarle a nuestros compañeros cómo nos sentimos, y si lo hacemos, parece que se pusieran a la defensiva y te contestan: ¿Qué te falta?...

Reconozco que no me gusta sentirme atada y por eso no exigí cosas imposibles, ni intenté absorber, tampoco pienso que es el otro el que tiene que amoldarse a mis expectativas; no soy posesiva, ni miedosa pero pienso que los hombres se toman sus espacios con más alegría; algunas mujeres nacemos con un código de barras donde viene impresa la palabra “imprescindible” y sólo con el paso del tiempo comprendes que no es cierto. "Imprescindible" es buscar nuestro espacio y darnos libertad sin culpa, así seguimos evolucionando y podemos estar conviviendo pero no atados a sus ideas, a sus deseos, a su amor…

Me gustan mis rutinas me dan seguridad, certeza, incluso pequeñas alegrías. Me resultan prácticas, cómodas y es que las rutinas son esos hábitos que, conciente o inconscientemente, hemos formado e incorporado con el tiempo. Nos acompaña desde la tierna infancia, de niños necesitamos vivir en un ambiente predecible y según vamos creciendo, en todas nuestras etapas la única improvisación ocurre cuando llega el fin de semana o en vacaciones.

Puede que cada jornada nos parezca igual a la otra pero esa experiencia adquirida nos facilita el trabajo y lo hacemos con menor esfuerzo. Si cada día tuviera que aprender a escribir, a cocinar, a orientarme…¡sería de locos! La rutina crea hábitos y sin ellos no habría logros o superación.

Lo que intento es no dejarme atrapar, dentro de mis posibilidades busco siempre algo ilusionante. Estos días iba a poner en la bolsa del contenedor de vidrio una botella vacía de licor y me dio pena porque era muy original, ¿sabéis lo que hice? le puse una infusión de menta hasta la mitad y la dejé a la vista en la cocina; así, cuando mi estado de ánimo esté medio vacío le añadiré un poco más, será como un pequeño empujón, mi particular dosis de “estimulariana” 

En uno de los programas de Redes, de Eduardo Punset, un científico decía que cuando nuestro cerebro deja de crear rutas nuevas de pensamiento cae en una especie de letargo. Al igual que las articulaciones, va perdiendo flexibilidad y se vuelve rígido ante nuevos estímulos. En este punto ya nada nos provoca curiosidad, nos aburrimos y dejamos de interesarnos por lo que pasa alrededor. 

Si, hoy he tenido que añadir unas gotas de estimulariana. 

jueves, 12 de abril de 2012

Encuentros...

Me llamo Ricardo y nací en una aldea de apenas diez casas, cuando tenía un año me fui a vivir al pueblo que distaba cuatro kilómetros. Mi padre era un madrileño viajante de comercio y como mi madre era modista con la ayuda de mis abuelos aprovecharon el inicio del pret-á-porter y abrieron una tienda de moda.

Me crié entre vestidos y pruebas, el dibujo era mi pasión y para disgusto de mis padres quise ser diseñador de moda. No era una actividad bien vista en un pueblo donde las habladurías estaban prestas a ponerte un nombre, y me enviaron a casa de mis abuelos paternos a Madrid.

Siempre que tengo algún día libre soy de los que regresan a la aldea. Mis padres al jubilarse rehabilitaron la casa familiar y al salir de la carretera general me recibe la iglesia y el campo de la fiesta.

El miércoles por la tarde imaginé que había entierro por la cantidad de coches aparcados, seguí hasta casa de mis padres y como siempre hice sonar la bocina y saludé a tía Leovigilda que en la galería de su casa tomaba el sol. A sus noventa años seguía siendo “gilda”, según cuentan, de padres emigrantes nació en Cuba y vino con diecisiete años, por su alegría y sensualidad llenó los confesionarios de jóvenes y maduros que pasaban noches en vela soñando con aquel fruto,  la famosa película le dio el apelativo.

Bajé la maleta, y como en casa no había nadie abrí la nevera, con un bote de cerveza en la mano salté la valla y fui hacerle compañía a tía "gilda", además le daría la oportunidad de ponerme al día de los dimes y diretes. Nada más le di dos besos y después de decirme:

-Ricardito que ya no tienes edad para andar con coleta, va siendo hora de que te cortes esas greñas.  Empezó a contarme
“Tus padres están en el entierro de Roque el del Pazo, desde el verano estaba muy enfermo y todos los sobrinos se peleaban para cuidarlo. Hace un mes la ambulancia vino a la aldea y se lo llevó al hospital del pueblo. Llevaba allí tres días y quién crees que se presentó con un abogado y hasta con la policía… si, tú te tienes que acordar de él, tenía una beca con los curas de tu colegio y después jugó de portero cuando el equipo del pueblo subió a tercera; si, ese mismo: El Antonio, el de las golosinas, que calvario vivió su madre, el mal nacido del Roque nunca quiso reconocer al hijo, ni cuando la esposa murió de parto y ni el fruto le dejó. Pues como te lo cuento, allí se presentó en la habitación del hospital con un documento para solicitar una prueba de paternidad”…

El domingo, ya de regreso y sabiendo el tráfico que me iba a encontrar a la entrada de Madrid paré en el estanco del pueblo para comprar tabaco para la pipa, con la prensa del día en la mano salía “Tono”, nos saludamos con un fuerte abrazo, al mirarnos para ver como nos habían tratado los años caí en la cuenta del impresionante parecido con Roque. Nos hicimos las preguntas de rigor: ¿te casaste?, ¿tienes hijos?… 

Le conté a Tono que yo seguía siendo un lobo solitario mientras él con orgullo, me habló de su hija que iba a iniciar la universidad. El encuentro resultó grato para los dos y al despedirnos, con una amplia sonrisa me dijo:
-La próxima vez que vengas te invitaré a un buen chuletón de la granja del Pazo, pienso construir allí una casa rural y cuento contigo para que me hagas publicidad por los madriles.

Hoy, me doy cuenta que su vida no debió ser fácil en aquellos tiempos de patrones machistas, de una sociedad encorsetada en la que las coplas de Rafael de León eran osadas historias que descubrían pasiones y romances oficialmente vetados y a los que ponían voz  las folclóricas de moda..

Vives con unas y otras/ y nada te importa de mi soledad/ sabes que tienes un hijo/ y ni el apellido le vienes a dar/ Llorando junto a la cuna/ me dan las claras del día/ Mi niño no tiene padre/ que pena de suerte mía…

En un tiempo donde las mujeres pueden elegir ser madres solteras y no implica ningún trauma para su hijo, incluso sentimos admiración por su fuerza para sacar adelante su responsabilidad; cuesta creer que antiguamente el mismo hecho era una vergüenza para toda la familia. 

Antonio llevaba el apellido de su madre y sinceramente no sé su tragedia personal, para mi era "Tono" el mejor portero de fútbol del colegio y me sentía orgulloso de ser su amigo. Su madre tenía una pequeña tienda de golosinas y me parecía tan dulce como las cosas que vendía. 



martes, 10 de abril de 2012

El corazón dividido...

Andrew Wyeth: El Mundo de Christina 

¡Hola! Cada vez que abro la ventana encuentro que mis pequeños escritos se engrandecen con vuestros comentarios, de alguna forma tocan el corazón de quien los lee y eso, hace que vuelva a aporrear el teclado, aunque últimamente mis días se volvieron color de hormiga. Además de la pata coja a esta alondra le quitaron la última muela del juicio, si tenía alguno me he quedado sin él… 

La primavera para los pájaros significa renovarse y adquirir nuevas energías, y esa ave de quien tomé su nombre me gusta porque en ocasiones canta de noche en días despejados de primavera con luna llena, además es un pájaro sedentario, simplemente algunas pequeñas escapadas otoñales. Esta alondra no es un pájaro y para colmo mucho más sedentario, las circunstancias me impiden incluso pequeños vuelos.

Todos escriben y de todo. Las musas se han desencadenado. Hay más libros que arenas tiene el mar, más genios que estrellas tiene el cielo y más críticos que hierbas hay en los campos... (Las literatas, Rosalía de Castro)

En esta tarde gris me acompaña Rosalía de Castro, escritora y poeta que escribió en gallego y castellano. “Fue una mujer discreta, modesta, afable, que tan solo quería vivir en la tranquilidad de su entorno y su familia. En el siglo XIX, tampoco las mujeres podían aspirar a mucho más…Esta mujer infinita en su sensibilidad y talento, dejó para la historia sus obras repletas de sentimientos y de su querida Galicia. Porque defendió su lengua gallega, cuando nadie lo hacía. Igual que defendió la naturaleza y la ecología, cuando a nadie le importaba. Defendió aquello en lo que creyó, sin preocuparse de si iba sola o acompañada en el camino”. ( palabras de Beatriz Moragues)

Era muy joven cuando conocí sus obras en la biblioteca de la Hermandad Gallega de Venezuela y esa “saudade” y rebeldía, esa denuncia, que se respira en toda su obra me hizo pensar que las mujeres tenemos un don para hablar o escribir sobre lo que sentimos…

En un paisaje donde también el verde y la montaña del Avila te arropaba, donde el cielo siempre azul era como la libertad que buscabas desde la cárcel de un particular sistema patriarcal; comprendí que en mis genes también estaba escrita la palabra morriña, sentimiento de añoranza de la tierra en la que alguna vez has vivido, de un lugar al que quieres volver, aunque sabes que ya no existe tal y como lo sueñas.

Tímida y deseosa, contemplaba la naturaleza en el Jardín Botánico y en cada rincón soñaba que me aguardaba la esperanza sonriendo, sólo hacía falta desoír lo que decía mi razón y abrir las compuertas de mi alma.

Ben sei que non hai nada
novo en baixo do ceo,
que antes outros pensaron
as cousas que ora eu penso.
E ben, ¿para qué escribo?
E ben, porque así semos,
relox que repetimos
eternamente o mesmo.


Traducción:
Bien sé que no hay nada
nuevo bajo el cielo,
que antes otros pensaron
las cosas que ahora pienso.
Y bien, ¿para qué escribo?
Y bien, porque así somos
reloj que repetimos
eternamente lo mismo.

jueves, 5 de abril de 2012

El secreto de Teresa...

Teresa recién estrena su prejubilación después de toda una vida en la red comercial de un Banco. Se casó muy joven con su novio de toda la vida, años después se separó y volvió a casarse con alguien más joven y de una cultura diferente. ¿Equivocó el camino? nunca me atreví a preguntarle. La libertad comporta responsabilidad, elegir, y Teresa en ese momento de su vida dejó que él organizara la suya.

Llamó a mi puerta con una bandeja: café recién hecho y una tarta de tres chocolates. La tarde por fin se había vestido de gris y animaba a las confidencias...
Dejé mi sonrisa de "no pasa nada" olvidada, hoy no me sentía resignada ni apacible y mientras ella cortaba la tarta le conté lo mal que lo estaba pasando con mi pierna escayolada,  los días se me hacían eternos, a veces no quitaba el pijama hasta la noche que ponía otro después de ducharme con la ayuda de mi costilla. ¡Ains! que ganas tengo de dejar caer el agua como si llegara a una catarata salvaje desde el desierto.
Cuando me dieron el zapatote ortopédico y me dijeron que podía caminar un poco estaba feliz, pero no es oro todo lo que reluce; el yeso me roza y creo que me hice alguna herida porque al apoyar en el talón veo las estrellas... 

También me quejé del dolor de brazos por culpa de las muletas y ella se ríe y me dice: - Cuando llegue el verano y te pongas  manga corta comprobarás  los beneficios de ese dolor, otras se están machacando en el gimnasio.

Con la boca llena la miré servir el café de forma tan apacible y con una expresión tan dulce que todavía con el sabor del chocolate le dije: -¡Perdona! es que últimamente me pregunto ¿qué hice para merecer esto? 

Con su eterna sonrisa me comenta : - Era martes trece, el próximo día te regalaré un talismán no vaya ser el diablo... 
Me hizo reír y después de saborear el café le dije: - Envidio tu entereza, nunca dices una palabra más alta que otra, siempre estás impecable. 

-¿Crees que soy más feliz que tú?, no esperaba esa respuesta y me quedé callada, llevando un nuevo trozo de tarta a la boca  mientras pensaba que decirle. No hizo falta, empezó hablar y comprendí que ella también necesitaba a alguien que no fuera su amiga soledad.

-Cuando el niño estaba en casa todo parecía normal pero ahora el está a mi lado y tengo la sensación  que me oye, no me escucha; me mira, no me ve. La convivencia es buena pero no hay entusiasmo. Siento que soy parte del mobiliario de la casa, como la lavadora, el sillón, el cuadro;  intento que todo esté en su lugar y pocas veces me doy permiso para hacer o decir lo que siento… Lo que tú ves es el reflejo del espejo, tras el azogue queda el dolor, cualquier vestigio ingrato. El vacío se está apoderando de mi vida como una mala hierba, ¡somos tan diferentes!.... 

Cierra los ojos y me cuenta que va a estudiar inglés: -No quiero tener tanto tiempo para reflexionar; el concepto de deber, la lealtad se impone sobre el de libertad. Los días se suceden como el agua de un río, pocas veces hay desbordamiento. Dice con una sonrisa pícara.

-Reconozco que tuve la culpa por dejarme llevar por pensar que así evitaba las peleas, últimamente mi soledad me contesta y me grita cosas que tenía bajo llave: ¡No!, ¡No es lo mismo!... No es lo mismo estar en compañía que estar acompañada. No es lo mismo estar sola porque lo necesitas que tener de compañera la soledad. No es lo mismo vivir que sobrevivir. No es lo mismo volar en sueños que tus sueños hayan volado. No es lo mismo conformarse que conformar un sueño...

El timbre de la puerta interrumpió ese momento mágico de dos personas hablando de corazón a corazón. Conozco a Teresa  y posiblemente busque algo que llene su tiempo pero sé que equivocada o no, ya no cruzará de nuevo el río, con sus ansias ignoradas seguirá viviendo en el sentir del sinsentido.

martes, 3 de abril de 2012

Antonio Mingote

Le recordaré por los magníficos retratos de nuestra sociedad, nos hizo reír, pensar y a veces llorar con sus incomparables viñetas. Descanse en paz...


Prohibir el humor sería como prohibir el amor. (A.mingote)

lunes, 2 de abril de 2012

Tristeza infinita...

La sequía nos acompañó todo el invierno en Galicia y no aprendemos nada de un año para otro, creo que no faltan medios, faltan ideas...
No sé si es una catástrofe natural o provocada, el mal ya está hecho,  no se defienden suficientemente los pequeños tesoros de la naturaleza y deben ser protegidos porque poseen un importante valor social y cultural. 
El monte y el bosque no arde, le pegan fuego... ¿Cómo es posible que nos de igual lo que hereden nuestros hijos?... La Defensa de la Naturaleza es una asignatura obligatoria que debemos superar para asegurar la supervivencia del ecosistema global de nuestro planeta. 

Fraga es una palabra gallega que podíamos traducir como bosque con árboles de diferentes especies.


Las Fragas del Eume son un tesoro de la naturaleza en Galicia y también la única reserva biológica de bosque atlántico que queda en Europa, con una gran diversidad de flora y fauna. Fueron declaradas Parque Nacional en 1997.

Entre gargantas y laderas de pronunciada pendiente nos encontramos: lagos, valles, bosques, naturaleza viva y verde que alberga 23 especies de árboles, entre los que destacan los robles, los castaños, los abedules, los alisos. En las riberas húmedas y sombrías se conserva una amplia colección de líquenes, musgo y helechos que son una de las joyas heredadas de la Era Terciaria. 


En cuanto a la fauna, existen 126 especies de vertebrados y 103 aves, algunas de ellas en peligro de extinción y que no hay en el resto del continente. Entre los mamíferos, hay lobos, martas, jabalíes, corzos, ciervos y gatos monteses. También está catalogada la presencia de 15 especies de anfibios, 14 especies de reptiles, 8 especies de peces.

Sin olvidarnos de áreas de interés histórico-artístico: el Monasterio de Monfero y el cenobio benedictino de San Xoán de Caaveiro, recientemente rehabilitado, un monumento de arte románico en plena naturaleza.


Hagamos todo lo posible para cuidar nuestra tierra, de lo contrario no es muy prometedor el futuro ecológico, lo perdido ya no se puede recuperar, dejemos de pasarnos la pelota unos a los otros; unión para identificar los intereses que los provocan... ¿qué pasa? ¿por qué?


Las fotos que acompañan este escrito pertenecen a