martes, 26 de junio de 2012

Sin título...



Lees las noticias, escuchas los problemas de tus allegados y a veces piensas que sólo triunfan los que se dedican a engañar a los demás o robarles, para el caso es lo mismo...

Me niego a dejarme vencer por el pesimismo, puede que no siempre lograra  encontrar el término justo entre la protección y la sobreprotección, lo sigo intentando, y a los que quiero intento animarlos para no olvidar sus sueños y perseguirlos. Hay frases que se convierten en mandamientos: "Solo si  trabajas los sueños y te motivas a ti mismo llegarán de alguna forma y evolucionarán contigo a medida que tu avanzas". 

Hoy tienen menos de treinta años, disfrutaron de una niñez dorada, de unos padres responsables y de un país moderno y optimista que navegaba aparentemente con viento favorable. Decimos una y otra vez que es la generación más preparada de la historia de España,  pero a la vez decimos que no tienen interés por nada, que sólo quieren divertirse, que son distraídos, hedonistas, consumistas... Y no es cierto, tal parece que vertemos sobre los jóvenes actuales las frustraciones que la sociedad nos  produce. Empiezo a pensar que somos los que llegamos a los cincuenta quienes tenemos que cambiar nuestra visión del mundo y la perspectiva, por mucho que nos duela tenemos que admitir que los hijos no van encontrar trabajo en función de su formación, pero al menos  le ha servido para ser mejores personas.

¿Recuerdas que decían cuando nosotros teníamos su edad?... No vendría mal una autocrítica... Además, en la sociedad de información lo malo aparece en los titulares de los diarios y es muy raro un reportaje que nos muestre un joven creativo, trabajador y honrado.

Ningún padre pensaba que sus hijos lo tendrían dificil, quién no dijo alguna vez: "estudia para ser algo el día de mañana"... El mañana llegó, terminaron la carrera, siguieron estudiando en un intento de sobresalir: un máster, un doctorado, más cursillos... y la sociedad cada vez más exigente destruye y no crea.

Ella busca el trébol verde de cuatro hojas, su día a día es verde perejil porque tiene una sonrisa que es un aliño para alegrar la vida. En su presente intenta ser feliz con lo que tiene, no pierde la esperanza y es una buena profesional aunque no sea en lo que soñó, conseguir un trabajo en una recesión también deja a la persona con una sensación de éxito, de confianza; necesitamos el contacto con otros seres humanos para crecer, necesitamos pagar nuestras facturas para valorarnos.

3 comentarios:

  1. Amiga, se hizo una ley no escrita que somos responsables de todo lo que nos sucede
    Es casi como pretender ser dioses
    Algunas cosas lograrás y otras no, eso si con esfuerzo, optimismo y sentido del humor seguramente será más llevadero lo que nos ocurra
    Pero lo que deciden los poderes, no está en tus manos corregirlo
    Un cálido abrazo
    Besos

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  2. Tienes razón debemos seguir creyendo.
    Un abrazo

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  3. Es verdad que se nos olvida esa parte de nuestro pasado.
    Besos enormes querida hada madrina :)

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