jueves, 26 de abril de 2012

Fernando Fader

Hace varios años dediqué este pequeño homenaje  a mi amiga Sibaris, es uno de sus pintores favoritos http://losdemoniosdesibaris.blogspot.com.es/ ,  y  fue uno de los que ocupó espacio en la galería de pintura de nuestra querida página Wed ya desaparecida,  a la que debemos el afecto que hoy nos profesamos.
En este blog lo recupero con algunas modificaciones y lo dedico a Cantares de http://cantares-ana.blogspot.com.es/,  ambas viajamos en el mismo barco y nos gusta mirar a través de la ventana cosas hermosas.

"Autorretrato" Imagen: Wikimedia Commons

Nació en Burdeos-Francia, se educa en ese país y en Alemania. Su padre el ingeniero alemán Carlos Fader y su madre la vizcondesa francesa Celia de Bonneval, se instalan en Mendoza. Siempre se dijo que no importa donde naces sino donde te haces… Y Fernando Fader en su persona y en su obra es mendocino,  argentino, eligió serlo y produjo un arte único en su tiempo. Es el paisajista por excelencia, que encontró en Córdoba el ámbito de su talento.

Fader en su paleta usa colores claros, combinando los verdes, azules, lilas y amarillos con blanco para atenuar las composiciones. Igualmente representa escenas de campo evitando los contrastes fuertes que den a todo el conjunto expuesto en el cuadro un carácter uniforme.

En sus obras no sólo expone algo, quiere que ese algo le revele el misterio que guarda. El mismo Fader llegó a decir:los auténticos solitarios, aun en medio de la apabullante grandeza de la cordillera, lo son porque no se ven sino a sí mismos, mirando del llano hacia las cumbres heladas que se visten con las nubes en su vuelo y mirando de la cumbre hacia la pampa, que en el horizonte es esposa del cielo. Hay que descubrir el enigma de cada ser de cada cosa, su alma debe ser adivinada y sentirla cómplice como si fuera un espejo que nos reflejara".

La luz de sus cuadros a veces es triste, profunda. Busca en las formas un sentimiento intenso que entre en su alma y se haga parte de ella. Lo definió muy bien González Carbalho en el texto que le dedicó en 1943: "Fader aspira a ser perfecto por fidelidad a lo que ama. Su ciencia le permite plasmar lejanías dentro de la masa inmaterial del aire. El conjunto de sus paisajes podría denominarse historia de un conocimiento".




“La quietud de Pocho”, es una de sus últimas producciones que el artista seleccionó para su retrospectiva en vida, realizada en el Palais de Glace en 1932. Esta pintura no se exhibe desde hace 71 años. Fue adquirida en la última expo del artista en la Galería Müller como regalo de Navidad de la señora de Llano para su médico el Dr. Mariano Castex. La pintura permaneció en la familia Castex.


La capilla data de 1.766 y fue mandada construir por Dña. Flora Brizuela de Gutiérrez, en San Miguel de Pocho. Se asienta sobre el repartimiento de tierras que en el S. XVII perteneció al Gral. Pedro Nicolás Brizuela, de origen riojano. Fue su constructor don Juan Pedro Perales. En su retablo se conservan detalles del rococó con formas onduladas e irregulares.

Estas edificaciones son muy queridas por las gentes de los lugares donde se asientan, muchas veces los mismos pueblos las reparan con los elementos que tienen a mano. Quizás por esa razón por los colores y variedades de materiales usados Fader en un momento de su vida se dedicó a plasmarlas. En esta los empastes son generosos, a nivel personal el rosa colonial, el blanco de las nubes y la explosión de verdes y amarillos hacen de la obra algo elegante y al mismo tiempo entrañable.


La mazamorra, óleo sobre tela, 100 x 120
Colección Museo Nacional de Bellas Artes
Buenos Aires.

Fader pintó este cuadro en 1927. Así lo describió en una carta a su galerista Federico Müller: "una mujer y un hombre en tierra rastreada a la sombra de un algarrobo; en primer término el fogoncito con la olla de la mazamorra, despidiendo un leve humo que apenas envuelve las figuras sentadas; el hombre con un plato en la mano; en el plato se quiebra un rayo de sol que domina todo; contraluz y afuera hay dos caballos cansados; en el fondo las lomas de mi casa". 

Indudablemente el protagonismo lo acaparan los personajes, con una gran fuerza expresiva, reflejan el sentido de pesimismo de adaptación a la suerte trágica de la vida. La mujer resignada, con las manos juntas, perdida en su pensamiento. El hombre cansado, come mirando el plato. No hay conversación que gaste fuerzas, es un descanso de las duras tareas del campo. El país vive convulso golpeado por la violencia y hay que luchar día a día contra la pobreza…Los caballos descansan… Azul fuerte el cielo, desvaído en la tierra. El cuadro debe ser observado desde cierta distancia para apreciar mejor los colores.


Fin de Invierno, pintura al óleo sobre arpillera. Medidas: 90 x 110 cm Expuesto en la Galería MÜLLER, Octubre de 1923. Ex colección Don Edmundo BOTTINO. Museo Nacional de Bellas Artes.

En la Exposición de homenaje con motivo de su fallecimiento. Fernán Féliz de Amador sintetiza así su juicio en el diario La Época del 16 de octubre de 1923: "de increíble equilibrio cromático y pureza atmosférica"
Fader disfrutaba contemplando  la naturaleza hasta que sentía su vibración. En este paisaje el triunfo de la luz traspasa la tela, tal parece que estamos paseando por ese lugar... No se mezclan los colores da  la sensación que utiliza empastes pesados en una técnica de pintura directa resolviendo la obra en una sola capa. 


Un día leí que "El arte, o te apasiona o te horroriza, pero nunca te deja indiferente"


Así, viendo estos paisajes pienso en una frase que me impactó, ¡lo siento!, no recuerdo el autor: "Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último rio y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer".

6 comentarios:

  1. Muchas gracias!!! me tomaste por sorpresa, es una bella forma de comenzar mi día.
    Un besote con abrazo grande

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  2. Amiga querida, cuando leì tu tìtulo en mis demonios, vine "volando", me alegro que en tu galerìa cuentes con este gran artista "argentino" por propia decisiòn, enamorado de nuestra hermosa provincia de Mendoza.Tanto tu, como Ana (cantares), con quien comparto mucho en lo que a la cultura propiamente dicha se refiere, me alegra infinitamente que por medio de sus espacios nos enriquezcan con la belleza de la vida.
    Gracias amiga, te quiero.

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  3. Me ha parecido una entrada tan cálida y elegante como solo puedes serlo tú.
    Un beso

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  4. Hola Alondra

    Ha sido grato leerte, de siempre he admirado a las personas que describen tan bien una obra de arte, un cuatro, una pieza. Considero merecen los adjetivos mas grandes.

    Es como un recorrido por un lugar indescriptible, lleno de posibilidades y que siempre vivimos dispuestos a descubrir, asi parece siempre.

    Un beso

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  5. Interesante entrada Alondra, no lo conocía.

    Los cuadros són bonitos aunque a mi me gustan con más colorido... no hay problema ... el color ya se lo das tú con tus letras.

    Besitos pintores.

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  6. Impecable, me encantó.
    La felicito señorita, saludos desde Chaco.

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