jueves, 5 de abril de 2012

El secreto de Teresa...

Teresa recién estrena su prejubilación después de toda una vida en la red comercial de un Banco. Se casó muy joven con su novio de toda la vida, años después se separó y volvió a casarse con alguien más joven y de una cultura diferente. ¿Equivocó el camino? nunca me atreví a preguntarle. La libertad comporta responsabilidad, elegir, y Teresa en ese momento de su vida dejó que él organizara la suya.

Llamó a mi puerta con una bandeja: café recién hecho y una tarta de tres chocolates. La tarde por fin se había vestido de gris y animaba a las confidencias...
Dejé mi sonrisa de "no pasa nada" olvidada, hoy no me sentía resignada ni apacible y mientras ella cortaba la tarta le conté lo mal que lo estaba pasando con mi pierna escayolada,  los días se me hacían eternos, a veces no quitaba el pijama hasta la noche que ponía otro después de ducharme con la ayuda de mi costilla. ¡Ains! que ganas tengo de dejar caer el agua como si llegara a una catarata salvaje desde el desierto.
Cuando me dieron el zapatote ortopédico y me dijeron que podía caminar un poco estaba feliz, pero no es oro todo lo que reluce; el yeso me roza y creo que me hice alguna herida porque al apoyar en el talón veo las estrellas... 

También me quejé del dolor de brazos por culpa de las muletas y ella se ríe y me dice: - Cuando llegue el verano y te pongas  manga corta comprobarás  los beneficios de ese dolor, otras se están machacando en el gimnasio.

Con la boca llena la miré servir el café de forma tan apacible y con una expresión tan dulce que todavía con el sabor del chocolate le dije: -¡Perdona! es que últimamente me pregunto ¿qué hice para merecer esto? 

Con su eterna sonrisa me comenta : - Era martes trece, el próximo día te regalaré un talismán no vaya ser el diablo... 
Me hizo reír y después de saborear el café le dije: - Envidio tu entereza, nunca dices una palabra más alta que otra, siempre estás impecable. 

-¿Crees que soy más feliz que tú?, no esperaba esa respuesta y me quedé callada, llevando un nuevo trozo de tarta a la boca  mientras pensaba que decirle. No hizo falta, empezó hablar y comprendí que ella también necesitaba a alguien que no fuera su amiga soledad.

-Cuando el niño estaba en casa todo parecía normal pero ahora el está a mi lado y tengo la sensación  que me oye, no me escucha; me mira, no me ve. La convivencia es buena pero no hay entusiasmo. Siento que soy parte del mobiliario de la casa, como la lavadora, el sillón, el cuadro;  intento que todo esté en su lugar y pocas veces me doy permiso para hacer o decir lo que siento… Lo que tú ves es el reflejo del espejo, tras el azogue queda el dolor, cualquier vestigio ingrato. El vacío se está apoderando de mi vida como una mala hierba, ¡somos tan diferentes!.... 

Cierra los ojos y me cuenta que va a estudiar inglés: -No quiero tener tanto tiempo para reflexionar; el concepto de deber, la lealtad se impone sobre el de libertad. Los días se suceden como el agua de un río, pocas veces hay desbordamiento. Dice con una sonrisa pícara.

-Reconozco que tuve la culpa por dejarme llevar por pensar que así evitaba las peleas, últimamente mi soledad me contesta y me grita cosas que tenía bajo llave: ¡No!, ¡No es lo mismo!... No es lo mismo estar en compañía que estar acompañada. No es lo mismo estar sola porque lo necesitas que tener de compañera la soledad. No es lo mismo vivir que sobrevivir. No es lo mismo volar en sueños que tus sueños hayan volado. No es lo mismo conformarse que conformar un sueño...

El timbre de la puerta interrumpió ese momento mágico de dos personas hablando de corazón a corazón. Conozco a Teresa  y posiblemente busque algo que llene su tiempo pero sé que equivocada o no, ya no cruzará de nuevo el río, con sus ansias ignoradas seguirá viviendo en el sentir del sinsentido.

9 comentarios:

  1. Algunas veces, demasiadas quizá, nos dejamos llevar como agua que arrastra el cauce de un río...sin saber bien adónde nos llevará la corriente, pero sin quererlo tampoco pensar.

    Vamos observando el paisaje que arrastra la vertiente sin querer pertenecer en realidad a él.

    Nuestro paseo nos aisla dentro del río, nos convierte en espectador pero de manera inactiva, pasiva por completo, sin ánimo de intervenir siquiera, cuando al recorrer un paisaje que durante un segundo llamó a nuestro corazón, lo desechamos como ajeno, como algo que no tiene que ver con nuestra existencia en el río, porque nuestro río no se ha detenido en él, y nosotras hemos dejado que su corriente nos arrastre hasta donde él, nos quiera desembocar...

    Una vez estuve en ése río. Lo llamé el río de mi madurez. No sé cómo entré en él. Si fué un hecho ajeno o simplemente fui yo quien dejó que mi pie se posara en sus aguas heladas...

    Solo sé que al zambullirme en él, todos mis problemas se detuvieron, el trabajo, la familia, los amigos, se convirtieron en paisajes que el río iba recorriendo, mientras yo me sentía ajena a todo lo que fuera del río sucediera.

    Dejé que me arrastrara su corriente, que me dejara sin capacidad de reacción. Algunas veces, los paisajes me atrajeron, pero era muy cansado nadar hacia la orilla para disfrutarlos, por éso, me quedaba tumbada en las aguas mansas cuyo relax me arrastraba a lugares inciertos...

    Hasta que un día, observé el paisaje de mi familia y no me gustó. Quise saber por qué la maleza había crecido en desmedida. La respuesta, no me gustó. Pues la respuesta, era yo.

    Más adelante, vi el paisaje de mi trabajo...había cambiado tanto, que ya apenas existía. Al preguntarme las razones de ése cambio, la respuesta fue la misma: yo.

    Inevitablemente,el paisaje de mis amigos también se había modificado, e igualmente, la respuesta estaba en mí.

    Todos ellos me habían ido lanzando el salvavidas a la corriente del río para rescatarme, pero había sido yo, quien rehusó aquella cuerda, había sido yo quien deseaba seguir siendo arrastrada por aquellas aguas sin fin. No quería ser rescatada de su corriente calmada...

    Hasta que los paisajes cambiaron tanto que dejó de gustarme el cauce de ése río. Hasta que descubrí que si me rescataba a mí misma, todo cuanto había sido y tenido se ahogaría en aquellas aguas de las que yo, me negaba a salir...

    ...y un día tomé la decisión y nadé hasta la orilla, nadie supo cómo había llegado hasta allí.

    Al salir del agua, volví a calzarme mis tacones que abandonados me esperaban en la orilla, volví a vestirme con el traje de la sonrisa, me abrigué con el gabán de la fuerza y lucí mi mejor joya: la dignidad.

    Y volví a ser aquella mujer que un día, tres años atrás, se había dejado caer en el río equivocado, aquél que nos dirige hacia la temida soledad...

    Hoy soy motor y agua que mueve mi propia vida.

    Hoy soy corriente alterna que activa los circuitos de mis propias neuronas: aquellas que nos ayudan a amar, sentir, llorar, reír, VIVIR!!

    Besos, guapa.

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  2. He escrito este pequeño texto:

    Para poner de manifiesto el anhelo que con humilde decisión ha brotado del interior del alma.

    Al querer compartir estos días de Semana Santa contigo, unidos por la corriente de la paz y la razón del amor entre todos los seres de luz que pueblan el planeta.

    Un abrazo para saludarte
    Un beso para acompañarte.

    María del Carmen



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  3. El problema de Teresa es, a mi juicio, su silencio. Es verdad que convivir reclama sosiego que no se anden buscando continuamente el desencuentro y que se proteste por todo, no, esos no son modos pero cuando se llega a las conclusiones de la protagonista hay que, al menos, hacerlo notar. Porque es mucho lo que hay en juego. Cuando se rompe la comunicación, otras muchas cosas se han roto antes, vivir la soledad en compañía es mucho peor que vivir la soledad real con uno mismo porque se puede dar el caso, como me sucede a mí, que valoro la libertad que me acompaña y, además, me llevo muy bien conmigo misma, vamos que estoy la mar de contenta de haberme conocido.

    En resumen, ssi Teresa existiera en verdad y no fuera una ficción, yo le diría que buscara primero una respuesta sincera, que no aceptara subterfugios, ni cosas como aquí no pasa nada, yo te quiero más que hoy pero menos que mañana, etc., que suelen soltar los hombres que no quieren enfrentarse con los problemas. Que intentara intrigarle, arreglarse más que de costumbre, sonreír sin motivo aparente, canturrear, mostrarse contenta, en fín hacer pensar que "había aalgo en su vida" aunque esté muy lejos de la verad y si no reacciona ante esa situación pues ya hay que tomar otras medidas más severas. Sea como sea, hay que salir de una ssituación así.

    Venga, un fuerte abrazo. Franziska

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  4. Hola Alondra

    Indudablemente guardamos espejos no solo del alma sino de lo que dejamos percibir en otros. Reconocer, es una palabra que dicha de todos lados tiene el significado más grande, enterarse por completo de los rasgos que tenernos antes los demás. Teresa, como es evidente también tiene secretos que la traicionan asimismo.

    ¡Cuánta verdad para dilucidar!

    abrazos

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  5. Siempre he creído que el ser humano está hecho para vivir en pareja pero de resultas que los golfos de la vida andan por ahí pregonando que es mejor estar solos porque se divierten más, tienen sesiones sexuales con quien quiera y siempre están listos para más sin ningún tipo de ataduras; como siempre los vemos felices la mayoría de gente ha empezado a creerles y aquí tenemos a gran parte de la sociedad echando por la borda el matrimonio por ser una institución caduca (pero qué bien que lo desea la comunidad gay) y/o enfatizando que si no va bien el divorcio es lo mejor a raja tabla, sin luchas ni perdidas de tiempo innecesario. Yo creo que están equivocados, pero lastimosamente nadie experiemnta en cabeza ajena así que nos veremos a la vuelta del tiempo.

    Un gran abrazo

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  6. Las malas experiencias jamas deben cerrar las puertas a la felicidad. Siempre hay algo maravilloso esperando al otro lado del rio, Bonita entrada, Gracias por compartir, Bendiciones!!

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  7. Yo actualmente disfruto la soledad, no la busqué, la parca se llevó a mi marido entonces después de llorarlo y vivir mi duelo comencé a vivir mi soledad amablemente, me llevo bien conmigo, salgo, voy al cine, al teatro y no dependo de los horarios de nadie, cuando coincido con mi retoño lo disfruto, cuando coincido con alguna amiga lo disfruto, pero no me quedo esperando y no dejo de hacer cosas......... porque HOY estoy viva y eso es para celebrarlo viviendo
    Besos

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  8. Alondra, que fácil es entender lo que escribes, llegas adentro.
    Que es lo mejor?...y lo peor?, que es lo correcto?, a veces es difícil tomar decisiones, los cambios dan miedo pero hay que empezar a caminar hacia donde uno quiere ir, a veces se puede parar y reflexionar.. ¡esto es lo que quiero? si es así seguir... sino... parar y tomar el mejor camino, nos podemos equivocar...pero estaremos vivos y la vida es muy corta.

    Besitos energéticos.

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  9. ¿Sabes? Todos los ríos llevan al mar.
    Yo hubiera mirado a teresa y con una sonrisa, decirle que abra las alas.
    Si no esta bien donde esta, si no siente que vale lo que realmente ocupa, que eche a volar. Conformarse con algo es el primer paso a perder.
    Asi que, que vuele, alto, y que sea, haga, y sienta lo que ella quiera. Porque nadie tiene derecho a no ser feliz.

    Y bueno, espero que vayas mejor con tu escayola :) Se pasará pronto =)
    Besos desde:
    http://www.sicatorcevidasondosgatos.blogspot.com.es/

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