martes, 6 de marzo de 2012

Gabriel García Márquez...

Hoy cumple 85 años y soy de las hipnotizadas por sus historias. En mi biblioteca tengo casi todos sus libros. Cien años de Soledad lo leí cuatro veces; la primera por curiosidad, la segunda para enterarme bien de la historia y la tercera y la cuarta para hacer un resumen de quién era quién... mi hija se jugaba la nota de literatura.

No quiero regresar al territorio mágico de Macondo, ni a la familia Buendía, ni a una ficción que 37 años después sigue siendo realidad: odio político, guerras civiles, pobreza, matanzas por pensar diferente, desesperación, conformismo... un tiempo en que la matriarca Úrsula Iguarán, volvería a pensar: "siento unos irreprimibles deseos por despotricar y permitirme por un instante la rebeldía, instante tantas veces anhelado y aplazado de meter la resignación por el fundamento y cagarse de una vez en todo, y sacarse del corazón los infinitos montones de malas palabras que he tenido que atragantarme en todo un siglo de conformidad"


El amor en los tiempos del Cólera se publicó en 1.985, más tarde la película me decepcionó, en el libro quedan muy claras las muchas variantes que tiene el amor, como influye el paso del tiempo y como procesa nuestra memoria los sentimientos...

La historia se desarrolla a principios de siglo en Centroamérica, a las orillas del caudaloso río Magdalena. Y narra la vida de Fermina Daza, Florentino Aríza y el doctor Juvenal Urbino de la Calle. Aderezada toda la novela como en la mayoría de las obras de este autor, con los mitos y leyendas del lugar y los traumas de los personajes.

Habla de esas cosas tan importantes a lo largo de la vida:  la familia, la amistad, el amor, la fidelidad, la convivencia conyugal y también la muerte. En una palabra, nos va mostrando que en tiempos y espacios diferentes pero que las historias de los seres humanos son similares. 

El amor de Fermina y Florentino no se basaba en el trato directo, sino que era mediante cartas. Fermina simplemente sentía curiosidad, él no era el tipo de hombre que hubiera escogido. Pero pensaba en Florentino como nunca se imaginó, lo presentía, lo deseaba e incluso por la noche se despertaba con la sensación de que él la miraba mientras dormía…


Si el tiempo de la novela fuera nuestros días, diríamos que el uno y el otro vivían para esperar los e.mails o el chat con ansiedad. No tenían oportunidad de verse ni hablarse, cuando llegó el encuentro Fermina se da cuenta que su amor platónico no es más que un espejismo. Por el contrario Florentino hace su vida en función de que un día podrá conseguirla.


El doctor Juvenal Urbino de la Calle era el soltero más apetecido del pueblo. Aunque lo conocía menos y sus cartas no le producían la “fiebre” de las de Florentino. Le ofrecía seguridad, al fin y al cabo el amor no era lo que más falta hacía para vivir…


Fermína pasó la página de Florentino y se rindió al destino. Se casó con el médico, tuvo hijos y a pesar de las crisis matrimoniales sufridas a lo largo del tiempo, nunca se arrepintió. Por su parte, Juvenal no amaba a Fermina con pasión loca pero le gustaba su altivez, su seriedad, su fuerza.


Fermína Daza y Juvenal Urbino formaban una buena pareja, a pesar de las tormentas, nadie podría pensar que su matrimonio no era armónico. Aunque ella sabía que era el pilar de una sociedad que manejaba él. Ellos lograron vivir juntos en armonía y consideraban eso como la perfección. Eran leales uno al otro y cumplían las normas del juego. Cuando Juvenal le fue infiel, rompió las reglas del juego; entonces ella utilizó su orgullo para que no se le notara el miedo y con el tiempo unos resentimientos revolvieron otros; se abrieron cicatrices antiguas, las volvieron heridas nuevas y ambos se asustaron con la comprobación de que en tantos años de lidia conyugal no habían hecho más que pastorear rencores.


Mientras Florentino sustituía el amor platónico por Fermína con amores de cama clandestinos en tardes de domingo. Aprendió que hay muchas clases de amor y de dolor. Sin embargo aunque entre ellos nunca hubo un compromiso. Le entristeció que tuviera que morir alguien para que él pudiera ser feliz y no pensó en los veintisiete años interminables que llevaba esperando.


Cuando ella quedó viuda consideró que ya se acabara su tiempo, tenía una edad en que no esperaba nada de la vida. Ambos eran dos ancianos, la ilusión que vivieran un día, no era de ellos sino de dos adolescentes que se habían perdido en el largo camino de la vida.


Florentino no deja la lucha y cambió  la estrategia de seducción, borra el pasado y comienza una batalla con nuevas esperanzas y curiosidades para una mujer que ya no era la misma que él conoció, ya había vivido una vida, para ello tenía que darle una ilusión loca, que le diera el coraje necesario para salir de los prejuicios de una sociedad de la que formaba parte y arte.


Florentino invita a Fermína para ír de viaje de descanso por el río Magdalena y ella acepta. En ese viaje encuentran la dicha de estar juntos simplemente por amor, sin los sinsabores del matrimonio; no eran novios recientes, ni amantes tardíos, simplemente eran como esposos escaldados de la vida, sin las trampas que produce la pasión y sin los espejismos de ilusiones que se rompen. Y fue allí en aquel barco, en cuarentena por el cólera, donde comprendieron que ya no podrían vivir el uno sin el otro. 

7 comentarios:

  1. Una gran entrada para un gran autor.
    Besos

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  2. Gabriel García Marquez, un autor que toca con magia sus novelas.
    Si Cien años de Soledad me pareció impresionante, El Amor en los tiempos del cólera es para mi la novela romántica por excelencia.
    Recuerdo perfectamente el día que me la regalaron y como me impresionó su título, después su lectura me apasionó. Una bella historia de amor de final feliz, de esas que algunas veces se hacen realidad.
    Gracias por hacérnoslas recordar.
    Un abrazo.

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  3. Precioso regalo para Gabo ;)
    Besos enormes mi querida hada madrina

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  4. García Márquez, uno de los grandes de todos los tiempos. Haces una buena reseña de esa novela.
    Gracias por compartir.

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  5. Garcia Marquez es una de las maravillas del mundo
    Yo cada tanto vuelvo a Macondo
    Besos

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  6. ¡¡Feliz día de la mujer para ti!!

    Siempre hay una mujer a nuestro lado, madre, hermana o amante esposa.
    Ante ella hoy me inclino rindiendo mis respetos y admiración.

    Una mujer no merece un día para honrarla, sino toda una vida para ensalzarla,
    porque es maravillosa creación del Señor para germinar el cielo.

    Un abrazo

    María del Carmen

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