domingo, 30 de octubre de 2011

Cuentos de Misterio...

Premio concedido en el Concurso "Misterio"
http://www.saboryestilolatino.com.ar/foro/
Foro fundado y administrado por Brujita


¡Estoy emocionada!, los cuentos se publicaron de forma anónima, sólo se conoció a los autores una vez realizada la votación.
A Brujita ya la conocéis por su blog  http://liliana-luzdeluna.blogspot.com/ es el alma máter del foro donde participé. Os invito a conocerlo, merece la pena.

Os dejo mi cuento:

La metamorfosis…

Dentro de dos días su hijo cumplía siete años, había tenido suerte, a los pocos meses de embarazo entró en vigor la ley de no reproducción a partir de los 30 años y sobre todo, se penalizaba el embarazo natural, la contaminación en el planeta obligaba que el semen y los óvulos fueran de alta calidad y para ello tanto hombres como mujeres debían acudir a los bancos de fertilidad.

Hoy, al salir del trabajo, le entregaron el teclado manual con el primer programa que iba a necesitar su hijo para la educación, traía todas las combinaciones de letras necesarias y sólo con el tacto aprendería a comunicarse sin pensar. También tuvo que pasar por el laboratorio biogenético y recibir las microinyecciones para que su cuerpo se fuera adaptando a la velocidad e ingravidez, además le gravaron en la frente el código de su tarjeta de embarque.


Por fin se habían terminado aquellas décadas de turbas incontroladas, de protestas, de movimientos políticos y religiosos. Con el descubrimiento de los neutrinos, Marte era un mundo cercano y el lugar de las vacaciones soñadas. Ella, después de dejar a su hijo al cuidado de la Gran Escuela por fin tendría el ansiado viaje que le correspondía al cumplir cuarenta años.


El aparato regulador de oxígeno se encendió al entrar en su casa, pronto emitió un pequeño sonido, por fin podía quitar la máscara protectora, las luces del ascensor interno avisaban que en dos minutos llegaría su pequeño de la Guardería Colectiva. Desde la ventana contempló las inmensas llanuras de maíz y soja, serpenteadas por pistas para bicicletas que rompían la monotonía del paisaje, a la luz de la luna se volvería fantasmagórico y el vacío acústico se adueñaría de todo.


Cuando el padre de su hijo sufrió el accidente en la planta química le ofrecieron la posibilidad de dejar la ciudad e integrarse en la producción de proteínas o telares, escogió lo último y allí llevaba cinco años; operaria informática en la fila transportadora, trabajo fácil, simplemente dirigir el robot de patronaje sobre aquellas láminas verdosas, casi trasparentes.


En los lugares de Distracción Obligatoria buscó a su vecina, hacía diez días que se despidieran, ya tenía que haber regresado del viaje, la empresa regalaba una semana, claro que como no tenía hijos a lo mejor decidió quedarse, se comentaba que los últimos años ocurría con frecuencia, esa era la razón para firmar un contrato que dejabas como fianza: si no regresabas otra ocupaba tu espacio y trabajo. ¡Lástima!, le hubiera gustado compartir vivencias antes de emprender el suyo.


En la mañana se había despedido de su hijo, de ahora en adelante el contacto sólo sería a través del Sistema Virtual Centralizado. Estaba prohibida la tristeza, ella no olvidaba tomar la pastilla ovalada, pero no había dormido, esta noche no tomó la capsula roja, quiso darle a su hijo todo el amor del que era capaz…


Le hubiera gustado ver su reflejo pero las paredes tenían una blancura inmaculada, antes de pasar a la sala de embarque tuvo que vestirse con un traje que se adaptaba a su cuerpo como una segunda piel. Reconoció la tela, era la que ella cortaba y cuyos materiales veía desde su ventana.


Subió a la cinta trasportadora y comprendió porque los viajeros hacían el recorrido de uno en uno, sonaba su música y las imágenes de la niñez: ríos, mares, montañas, flores, paisajes y rostros amados… La puerta de la aeronave se abrió y la recibió una sala circular con miles de hologramas de mariposas, estaba embriagada por tantos sentimientos olvidados, recuperó en un minuto toda su vida...


Nada más colocarse en la capsula que le correspondía, sintió que los ojos le pesaban, tenía tanto sueño… A sus pies se abrió el suelo y mientras caía a las tinieblas la envolvió un aroma dulzón y muy familiar… el que emanaban al abrirse los paquetes con la ración diaria de comida. (Fin)

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Halloween? ¿Samaín?...

En fin, "si cantas los males espantas"... El pasado año escribía:

http://alondra-volarsinalas.blogspot.com/2010/10/la-muerte-es.html



Hoy, cambio de tercio. Vivimos en  la globalización o mundalización y  la difusión y consumo de los productos culturales dejan de tener barreras. Se importan tradiciones y los últimos años los centros comerciales empezaron hacer un uso interesado; decidieron que el jolgorio y la parodia podía ser motivo de negocio. Nuestras calles se empezaron a llenar de disfraces y calabazas y sólo falta el timbrazo en las casas con la frase “truco o regalo”…

Existe un proverbio chino que dice: " las cosas siempre acaban regresando a su lugar de origen" , pues bien, lo mismo podría aplicarse a la celebración del Halloween.

En Galicia llevaba décadas olvidado el Samaín, la romanización borró cualquier rastro de rito celta, luego la iglesia católica hizo lo mismo con cualquier rito pagano. La gente de las aldeas de cierta edad y buena memoria, nos recordaron que en su infancia existía ya la tradición de encender velas dentro de calabazas para darles el aspecto idóneo de una calavera.

La noche del 31 de octubre comenzaba el Año Nuevo celta, terminaba el verano y con el invierno se llevaban los rebaños a los establos, las faenas del campo se detenían, eran tiempos para los cuentos al calor del fuego... En esa noche las ánimas de los muertos atraviesan la puerta que separa el mundo de los vivos y de los muertos y visitan las casas de sus familias para calentarse y tomar algo de alimento.

 El Ayuntamiento de Lugo también se hizo eco  de esta fiesta. Desde hoy en las principales plazas del casco histórico, habrá talleres de calabazas, recortables de papel y maquillaje para los más pequeños, y  varias sesiones de cuentos de miedo.

El lunes 31, noche previa al día de Todos los Santos, se celebrará el conjuro de la queimada, y una procesión de ánimas caminará por el adarve de la muralla, los participantes dejarán calabazas iluminadas con velas en diferentes puntos del monumento.

Esta alondra seguirá llevando flores a sus difuntos, comiendo castañas, probando el vino nuevo y las calabazas en sopa o pastel.

jueves, 20 de octubre de 2011

En mi mundo nuevo...

¡Uff! empiezo a repetirme, la imaginación está bajo mínimos y no quiero dejar de abrir esta ventana.

Hace ya mucho tiempo alguien me dijo: simplemente pon las manos en el teclado. Deja que tus sentimientos fluyan… Así comenzó mi camino a través de la ventana. Hay una escritora de Oviedo-España, Eugenia Rico que dice: "escribimos para detener el tiempo y para sobrevivir" y yo suscribo la frase. Cada momento tiene su tiempo…

Muchos llegan aquí huyendo de sí mismos, y otros, se encuentran o se descubren… En este mundo, eres solo la persona que se imaginan que eres pero en las palabras dejas al descubierto mucho de lo que escondes en tu interior. Intuimos y sentimos la energía que nos quieren trasmitir. En el fondo siempre buscas que te reconozcan en la multitud e intentas seducir con las palabras. El disfraz te lo pones según tu estado de ánimo, eres tu y tus circunstancias.

Pero al igual que en una playa de arena blanca tus palabras son huellas sin prejuicios, sin timidez, sin frustración. Simplemente escribes. A veces te idealizan e idealizas. Descubres a personas observadoras ó a esas que están a años luz de tu verdadera realidad. Y en ocasiones juegas sin maldad a representar ese papel que los otros te otorgan y en otras, desnudas el alma…

En el mundo virtual nos ilusionamos, hacemos esfuerzos por interpretar a otros, estimulamos la imaginación y hasta buscamos que nos quieran… Pero sobre todo nos "enamoramos" de las palabras, no de personas, solo de palabras, porque en ellas intuyes a aquél que te gustaría conocer. El ideal de persona que tal vez no existe, o tal vez sí… y forjas un sueño, y lo retomas cada día al abrir la ventana y te entregas a él en silencio, con la pasión y la inocencia de un adolescente. Aunque sabes que si no se alinean los planetas, nunca formará parte de tu verdadera realidad.

Decía Freud: "el sueño constituye la satisfacción del deseo". Quizás eso es lo que hacemos en este lugar: La realización imaginaria de deseos, el volar sin equipaje. Recibir por medio de la lectura; sensaciones, conceptos y otra forma de ver la vida y antes de irme a dormir es como si hiciera un resumen de la jornada y pienso que si hoy fuera el último día de mi vida me quedaría con las pequeñas cosas: la sonrisa de mi compañero, el beso de mis hijos y la luz de la ilusión al escribir estas palabras. Porque el tiempo no se mide con el reloj, sino con el aburrimiento y aunque al igual que burro, cada día tenemos que cargar una alforja ó el tren pasa de largo por nuestra estación. La vida siempre te regala algo…

martes, 18 de octubre de 2011

Ring, Ring, Ring...

A veces, cuando suena el teléfono y lees el número que te llama respiras profundamente antes de descolgar, sabes que te tocará escuchar… Después de una larga conversación donde intentas subir la moral a tu interlocutor, tu corazón se queda con una enorme carga de tristeza.

Madre, hija y nieta son tres desconocidas, las tres son víctimas y verdugos. Presas de la amargura, esa emoción contaminante y contagiosa.

La madre, vamos a llamarle Eva, era hija única, creció al lado de su padre, su progenitora murió y a los doce años dejó el colegio para organizar y atender la casa; por las tardes su padre pagaba a la modista para que le enseñara el oficio y en el taller de costura fue creciendo y soñando como sus compañeras con el príncipe azul. A los 17 años se casó embarazada, sus compañeras le ayudaron a confeccionar el traje de novia. Su príncipe con el uniforme del servicio militar no tuvo que buscar casa, el padre los acogió. La juventud pasó dando de mamar, cambiando y lavando pañales; barriendo, haciendo la comida, fregando platos y siendo la criada de dos hombres; era lo que se esperaba de una buena mujer.

Rosa, no tuvo hermanos, era hermosa y zalamera. Eva la mimó y consintió en todo, se quedaba hasta altas horas de la noche para que luciera los mejores vestidos, llevara magdalenas recién hechas para el recreo, tuviera un bicicleta rosa y se casara algún día con alguien de dinero; sin querer tejió un influjo enfermizo.

Rosa no terminó el bachillerato demasiado cuesta arriba hincar los codos, además le gustaba mucho la ropa, era guapa y en la boutique de moda de una ciudad de provincias creyó tocar el cielo. Se enamoró y el chico seguramente la hubiera hecho feliz; pero Eva, su madre, le lavó el cerebro y al final se casó con el hombre “conveniente"

Rosa no es feliz por mucho que guarde las apariencias, es de esas personas que viven para el qué dirán… En su casa riñen todo el día por cualquier motivo, se recriminan, no se escuchan y responden para llevarse la contraria.

De nuevo la rueda de la vida va envolviendo de insatisfacción a Victoria que crece con la misma siembra de su madre y abuela: consentida en exceso, puliendo su belleza externa y obedeciendo normas. En su interior espero que haya la suficiente rebeldía para no repetir pautas y caer en los errores de los espejos en que se mira.

domingo, 16 de octubre de 2011

No sé por qué te quiero...

Si hacemos caso a la antropóloga Helen Fisher tiene fácil respuesta: el amor es tripartito. Primero el impulso sexual indiscriminado, una fuerza autónoma que desata la búsqueda de pareja en cualquier acepción del término; luego la atracción sexual selectiva; y por último el cariño, el lazo afectivo de larga duración que sostiene a las parejas más allá de la pasión.

En fin, nunca supe porqué se quiere pero es una delicia querer aunque los quereres se pierdan por el camino.

Buscando una canción en youtube me encontré esta maravilla...

lunes, 10 de octubre de 2011

Gracias a la vida que me ha dado tanto...

Releyendo el viejo blog me encuentro con este escrito, lo traigo a esta mi ventana porque los pensamientos siguen siendo los mismos. De nuevo estoy en libertad provisional hasta diciembre, poco a poco volveré a visitaros, ¡parece mentira! pero aprendí a quereros a través de tantas palabras compartidas. ¡Gracias! y mis mejores deseos para todas/os.

Si viviéramos con miedo la vida sería una continua angustia, por esa razón tenemos un mecanismo interno que nos impulsa simplemente a caminar de prisa, muy deprisa…

Recuerdo una noche como la de hoy, creía que la mayor parte de mi labor estaba hecha y tenía el derecho de disfrutar de una cierta tranquilidad, y la vida me dio una bofetada inesperada…

La maquina perfecta de nuestro cuerpo, esa que no valoramos, que agredimos, que ponemos al límite tantas veces, resulta que tiene que pasar por el taller de reparaciones. ¡Imposible!, si tienes una herida, un bulto, un dolor, aceptas de mejor grado, creo yo... La leucemia es cuestión de fe, no te duele nada, un ligero cansancio, siempre hay una disculpa: demasiado trabajo, muchos contratiempos…

Ese es el primer pensamiento; negar lo evidente, renegar de la medicación porque con ella has empezado a tener dolores y ahí te das cuenta de la fragilidad de tu cuerpo.
Sobrevivir se impone, asumes el problema y le plantas cara, aunque tengas que perder en el camino muchas de tus convincciones. Sin darte cuenta empiezas a ver el mundo con ternura, agradecer haber llegado hasta aquí; soy como un árbol, las raíces bien agarradas a la tierra, el tallo firme y las hojas siguiendo nuevos caminos en el viento.

Si el día es soleado, si no te duele nada, toca beberse la vida… Si el día es de niebla y aunque pongas los faros antiniebla, te pierdes, pues queda refugiarse en el caparazón e intentar buscar alguna luz para orientarte o simplemente aparcas en el arcén y esperas que aclare…

No cambia nada y cambia todo, la cotidianidad se impone y sigues adelante; poquito a poco vas cerrando el círculo donde la línea se había interrumpido a causa de viejas heridas sin cicatrizar, y así empiezas a sentir el corazón más ligero…

Antes como liebre, ahora a pasito lento, pero intentando mantener “LA ILUSIÓN” nunca sabemos cuando el reloj dejará de dar las horas. Hace cinco años lo veía negro, hoy puedo decir que he vencido alguna batalla y sigo aquí…