martes, 31 de mayo de 2011

Antes que nosotros...

Lo que ha quedado atrás, el agua que pasó bajo el puente, tantos misterios sin resolver…

Hoy tengo el día reflexivo, quizás porque la primavera tiene cambios de luz y temperatura que unos días nos incita a la vida de puertas para afuera, y otros una desgana que nos mantiene tumbadas en el sofá pensando en musarañas, porque no podemos ni con las orejas…

Terminé de leer “En busca de la Edad de Oro” un libro de Javier Sierra que debí comprar en alguna feria de libros y yacía olvidado en una estantería de la biblioteca.

En mi adolescencia devoraba las novelas de Julio Verne, con él aprendí a disfrutar de sueños fantásticos, quizás por eso, en el caso de este libro, me sentí atrapada por enigmas que desafían las leyes de la razón.

Supongo que la ciencia tendrá una explicación o la estará buscando, pero me llamó poderosamente la atención que existiera una línea imaginaria que uniera maravillas del mundo: la Isla de Pascua está dentro del mismo camino de las líneas de Nazca y la Gran Pirámide de Egipto.

Según el punto de vista oficial no hubo contacto entre el Viejo y el Nuevo Mundo antes de Cristóbal Colón. Las similitudes encontradas dicen todo lo contrario, es como si fueran fruto del mismo vínculo Egipto y América.

Pirámides alineadas a los puntos cardinales, construidas con piedras megalíticas unidas de forma similar, con un peso excesivo para la fuerza del hombre: bloques de hasta 80 toneladas cada uno, algunos de ellos pulidos con una precisión extraordinaria. Procesos de momificación para preservar y honrar a sus muertos.

En los últimos años Arqueólogos de todo el mundo han confirmado más cosas. En las Riberas del Nilo y en las llanuras del Yucatán, se exhuman los mismos signos misteriosos: arabescos, diseños complicados, cuadros rectangulares. Se vuelven a encontrar los mismos motivos en las pinturas murales, los mismos adornos, el mismo animal sagrado, tanto en el frontón de un templo Maya, como en un templo Egipcio.

Y para seguir pensando está también el idioma aimara que según las investigaciones realizadas por Iván Guzmán de Rojas: en esta lengua por medio de nueve sufijos modales, es posible formular cualquier enunciado simple o compuesto que cumpla inequívocamente con las tablas de verdad de una lógica trivalente, y el hecho de que siguiendo una secuencia preestablecida de pasos lógicos siempre permita generar cualquier oración independientemente de su contenido, lenguaje muy apto para automatizar cualquier traducción de otro idioma a ése.

Esta claro lo mucho que desconocemos de aquellos que nos precedieron, y el asombro que nos producen monumentos fascinantes que nos legaron, quién sabe si con la intención de que generaciones venideras siguiesen usándolos aprovechándose de la sabiduría adquirida, quién sabe dónde y por quién…

sábado, 28 de mayo de 2011

Recordando a J.A. Buesa...

No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas. (José Ángel Buesa)

Este poeta nació en Cruces, antigua provincia de Las Villas, en la isla de Cuba en 1910, y poco después del triunfo de Fidel Castro emigró a Santo Domingo, donde murió con más de 80 años.

La sencillez de las palabras, su sensibilidad, y la melancolía, llegó al corazón de muchos... Sus poemas han sido musicalizados o recitados y es que las palabras pertenecen a aquel que las escribe, pero también al que se identifica con ellas... hace mucho tiempo que conocí sus poemas, podeis llamarme cursi pero me gustan, y creo que seguirá presente en el futuro mientras haya en el mundo almas románticas.


Con la simple palabra...

Con la simple palabra de hablar todos los días,
que es tan noble que nunca llegará a ser vulgar,
voy diciendo esta cosas que casi no son mías,
así como las playas casi no son mar.

Con la simple palabra con que se cuenta un cuento,
que es la vejez eterna de la eterna niñez,
la ilusión, como un árbol que se deshoja al viento,
muere con la esperanza de nacer otra vez.

Con simple palabra te ofrezco lo que ofreces,
amor que apenas llegas cuando te has ido ya:
Quien perfuma una rosa se equivoca dos veces,
pues la rosa se seca y el perfume se va.

Con la simple palabra que arde en su propio fuego,
siento que en mí es orgullo lo que en otro es desdén:
las estrellas no existen en las noches del ciego,
pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también.

Y así, como un arroyo que se convierte en río,
y que en cada cascada se purifica más,
voy cantando este canto tan ajeno y tan mío,
¡con la simple palabra que no muere jamás!

jueves, 26 de mayo de 2011

Una canción de Serrat...

Cada vez que intento dejar un trino en vuestras ventanas se pierden en la tela de araña... ¡lo siento!, volveré a intentarlo con más tiempo.



¡Cuántas pequeñas cosas han sido grandes!

miércoles, 25 de mayo de 2011

Visita sorpresa..


Una noche, desde lo alto de la escalerilla de un avión miré el hermoso cielo de Venezuela que iba dejar atrás, busqué la estrella más brillante y juré volver, aquella etapa de mi vida se quedaba entre un amasijo de hierros retorcidos.

En fin, dar carpetazo a tu vida: dejar la universidad, el trabajo, los amigos sólo se hace en momentos que no tienes ataduras y buscas la liberación y una particular utopía. Por supuesto que no encontré la mítica tierra donde la justicia, la solidaridad y el amor se conjugan para hacer una sociedad perfecta, pero empecé de cero… Sembré, nacieron espigas, maduró el trigo y la cosecha poco recuerda a quien fui; los años y los inviernos moldearon a la chica de ayer. El dolor lo diluyó el tiempo, las huellas de mi primavera se fueron igual que el desaliento.

Quienes hemos convivido en esa tierra, en esa Caracas que atrae y subyuga, al partir hacia lugares lejanos nos llevamos para siempre parte de ese carácter: alegre, sonriente, de corazón generoso; nos duele el alma cuando hoy las noticias te presentan a otra ciudad y te preguntas: ¿cuánto hay de verdad o de mentira?…

Recupero parte de este escrito “otra vuelta de tuerca” porque este fin de semana tuve la suerte de encontrarme con una amiga caraqueña que conocí por la red, un mundo que cada vez es menos virtual y donde encontramos personas maravillosas que a veces tenemos oportunidad de conocer personalmente y otras no, pero que crea un lazo de afinidad.

Hace ocho años que mantenemos amistad, y un viaje corto le trajo a Santiago de Compostela el domingo, regresaba el lunes, y no había oportunidad de que visitara mi ciudad pero no podía perder ese regalo de conocernos físicamente y disfrutar de unas horas del sentir el sabor a Caracas.

Vivimos memorias, y construimos otras nuevas, desde el primer abrazo la corriente de buenos sentimientos fluyó como una cascada... Cuando me preguntó hace unos días: ¿qué quieres que te lleve?, sin dudarlo dije “diablitos” y es que ese jamón enlatado, tipo paté, forma parte de la infancia de todo niño venezolano. Ella añadió una tableta de chocolate que no es una golosina, es un producto especial, fabricado con la famosa semilla de Carenero, un cacao regional que crece en el este de Caracas. Desde el periodo colonial conserva su sabor a fruta, flor, nuez que se mantiene en la boca y vuelves a otro tiempo cuando los sueños eran realizables…

Después de una tarde inolvidable sé que posiblemente no volveré a Caracas; la tierra y el cielo puede ser el mismo, pero nada queda del ayer, ni yo soy quién fui… No quiero ver la ciudad como un turista desde un autocar, no quiero visitar monumentos ni museos. Después de tantos años contando el tiempo no quiero ver miseria; si creció de forma desordenada o si el olor fétido no sólo lo lleva el Guaire, y comprobar que tanta corrupción la sigue dejando a la deriva. No, no quiero ver mi paraíso convertido en una realidad que pueda robarme mis hermosos recuerdos; si, me volví conformista y puedo parecer cobarde pero todo tiene su momento y hoy, prefiero sentarme a la sombra del magnolio.

En fin, no tengo remedio, sigo mirando al cielo, mirando mi imagen en el espejo y pensando en las leyes del tiempo. Allá quedó una parte de mi vida, la de hoy en nada se parece. Reencontrar a las dos ya no lo necesito. Aquella veinteañera rebelde estaba llena de ideas y teorías que ya no sirven; de entusiasmo, orgullo, ignorancia e inexperiencia que hoy me inspiran una sonrisa amable.

¡Gracias Neko!, una vez más puede comprobar que la vida siempre regala cosas hermosas.

viernes, 20 de mayo de 2011

El baile del abejorro...

Este ritmo alegre voy a cantar no es mu difícil de bailar.

To consiste en querer levantar la cabeza arriba, luego lo demás.

Busquen su pareja, vengan p'acá, cójanse del brazo y ábranse lo más.

Bailaores, no pierdan compás: pasitos p'alante, ninguno p'atrás.

A la calle, a la calle.

Ay, que güeno que ya nos da el aire.

A la calle, a la calle, ay, que güeno que ya empieza el baile.


Vengan p'acá los abandonaos, los desgraciaícos, los maltrataos,

los desamparaos, los más entonaos.

(Ay, qué gustico llevando el compás.) ¡Cuidao, cuidao!:

Los espabilaos, los disfrazaos, los aprovechaos, los encapuchaos,

los embalsamaos, los encangrejaos que bailan p'atrás.

A la calle, a la calle.

Ay, qué güeno que ya nos da el aire.

A la calle, a la calle, ay, qué güeno que ya empieza el baile
.



Letra de una canción del albún A duras penas de Carlos Cano, el video es una versión musical diferente de la Ópera La Favola dello Zar Saltan.

jueves, 19 de mayo de 2011

Al sol del invierno...


¡Qué bien llevaba el ritmo!, en cada compás apretaba fuertemente su cuerpo contra el mío; el calor del verano y la lujuria de mis ansias de hombre joven se encendían con el movimiento, coqueta se reía y rozaba mi cara con la mata de su pelo negro.

Bailábamos casi al lado de la orquesta, el cantante se percató de los arrumacos y me hizo un guiño dando un codazo al saxofonista, desde el palco la función que se presentaba ante ellos hizo que golpearan la batería en mi honor y orgulloso acepté el brindis.

La verbena estaba en pleno apogeo pero mi trabajo estaba hecho… Tomé de la mano a mi princesa de la noche y nos fuimos al seiscientos de segunda mano que estaba pagando en letras. La carretera subía a la colina serpenteante y prometedora; incluso la niebla que empezaba a bajar de la montaña era buena celestina. Intenté ubicar el lugar que otras veces me sirviera de escondrijo; recodo de virginidades perdidas, basurero de condones, amasijo de deseos y rumbosamente llamado placita de los enamorados.

No hizo falta mucho para besarnos y empecé acariciando sus rodillas, luego bajaba la cremallera de su vestido y buscaba los senos tiernos y plenos donde me recreaba hasta que se retorcía de placer, entonces era el momento de bajar la mano en busca del tesoro debajo de su falda…

Por lo general no había tiempo de pasar al asiento trasero, se sentaba a horcajadas y con apenas movimiento ella se encargaba de que llegara la gloria... A veces pienso si fue ella mía o yo de ella… Una más de las imágenes desnudas que se presenta a ratos para martirizarme en esta piel pegada a los huesos.

-¡Don Manuel, despierte, ya es la hora de la cena!

Esta enfermera joven de carnes prietas, no sabe que no duermo, que sueño… Aún conservo la memoria y puedo hacer del infierno un paraíso.

Con destreza lleva mi silla de ruedas lentamente. También, lentamente, bajaba en mi seiscientos aquella carretera; las chicas retocándose los labios, otras veces apoyadas en mi hombro, mientras yo buscaba una canción en la radio pensando que la vida era maravillosa.

Publicado anteriormente el 24-03-10 http://unpuentedepalabras.blogspot.com/

miércoles, 18 de mayo de 2011

«ese»,

Su blog se llama http://pecadosss.blogspot.com/ y firma con una letra: “S”, la vigésima segunda del abecedario español, y la décimo octava consonante.

Creo que volé a su ventana desde la de Cantares, el pecado implica una deficiencia en la perfección y ¿quién es perfecto?, al menos a mí me gustan las personas que no presumen de serlo.

En su ventana una cortina con seis pecados: lujuria, gula, pereza, avaricia, ira, y envidia. Imagino de ahí el número “6” , dicen que los pecados son siete pero en sus escritos nunca encontré soberbia ni arrogancia.

Ayer me concedió este premio con la condición de contar una alegría sexual, bueno el premio me tocó de rebote por curiosa, y esta alondra que presume de no aceptar condiciones, esta vez no le queda más remedio que ceder y pregonar con el ejemplo…

Querida “S” mis alegrías o pecados son: delectatio morosa, gaudium, y desiderium, te lo digo en latín para que subas a los cerros de Úbeda, no pienses que te lo iba a poner fácil…

Me falta cumplir la segunda condición y ahí lo tengo más difícil porque entonces volvería a caer en mi propia trampa. Ahora bien, pensando, pensando, creo que mi querida amiga Sibaris del blog http://losdemoniosdesibaris.blogspot.com/ estará encantada de que le ponga la soga al cuello.

lunes, 16 de mayo de 2011

Lois Pereiro...


El gallego es la lengua propia de Galicia gracias a los millones de personas que a lo largo de muchas generaciones supieron mantenerla como señal de afirmación colectiva, tanto en los momentos de mayor esplendor como en las situaciones más complicadas y difíciles.

Es oficial junto al Castellano desde la Constitución Española de 1978. La Real Academia Gallega es la institución encargada de la protección y difusión del idioma.
Todos los años el día 17 de mayo, se celebra el “Día de las Letras Gallegas” dedicando ese día a un escritor en esta lengua elegido de entre aquellos muertos hace más de diez años.

Este año recordamos a Lois Pereiro, escritor y poeta (Monforte de Lemos, 1958 – A Coruña, 1996). El domingo recibiré el libro editado por la USC que el compañero de mi hija reservó para esta alondra el día de la presentación, y que describe al poeta monfortino como una figura "directamente relacionada con la cultura underground de los años setenta y ochenta", dando cuenta de su vida y obra en seis artículos a través de entrevistas, reflexiones y análisis sobre su producción literaria.

Algunos de los escritores de su generación dicen que a pesar de haber publicado sólo dos libros en vida, su obra ofrece un viaje reposado hacia la experiencia de morir. Su poesía, exacta, minuciosa, magnética, esconde tras el dolor y la nostalgia el alborozo de la belleza.

En su recuerdo les dejo el poema que hoy viene escrito en una de las bolsas de la compra del supermercado…

Transmigración.

Esta enerxía xa non vai ter fin,
non foi creada nin será destruída.
Irá ocupando diferentes vidas,
trasformándose en emocións alleas
tatuadas noutros corpos paralelos,
en simultáneas procesións
sen pausa.

Nun cálido universo apaixonado
voume dosificando con usura,
ata que chegue a hora de voltar,
canso e feliz,
ó punto de partida. (Agosto 1.995)

domingo, 15 de mayo de 2011

Espacio abierto a: La Gata Coqueta


Hoy recupero esta etiqueta para dedicarla a una mujer sensible y amable que visita nuestros blogs dejando palabras hermosas. Se define como “un felino que se cansó de mirar la luna y ahora gatea bajo el sol”, esta alondra la ve majestuosa, elegante; sus poemas son en nuestras ventanas virtuales: luz de luna y rayos de sol.

http://lagatacoqueta.blogspot.com/

Uno de sus regalos...

L a fantasía se va haciendo llegar
A taviada de amena evocación

G ranjeando atenta lo positivo
A trapando los sentimientos en ello,
T rinos y halagos se hacen sentir
A cariciando y dejándose acariciar

C ual paso de una fugaz cometa
O ndeando sus esperanzas al viento
Q uedamente pero sin pausa
U na estela de cariño va dejando
E ntretejida entre las rimas
T enaces en el empeño por crear
A mistades hiladas en armonía...



Otro de sus regalos: una pluma de cristal para que firmemos siempre con la transparencia de nuestros actos...
Sería bueno regalarla a los políticos esta semana que están prometiendo tantas cosas… Pero no, a partir del domingo se olvidaran de caminar por la calle y volverán al coche oficial, por lo tanto la dejo aquí, al alcance de la mano de todas/os los que visitáis este blog ¡sois maravillosos!.


Gata Coqueta: te envío la caricia del viento del norte, el beso de las olas del Cantábrico, y los colores vivificantes de tu tierra y la mía. ¡Qué la vida te sonría!

jueves, 12 de mayo de 2011

La lámpara mágica…


Fotografía http://www.freepik.es/

Adriana y Alberto no se ven muy a menudo pero entre ambos hay buena comunicación, quizás porque ella puede hablar de lo que verdaderamente importa: los sentimientos, y Alberto es un oyente especial, pregunta lo necesario; sus conversaciones de café dejan Adriana con el alma suavecita y la fuerza interior de un rayo.

Ayer fue Alberto quien tomó la palabra y le dijo:

-Estos días he tenido un sueño muy extraño.

- Adelante, cuenta…

-Era como si flotara en el espacio y viera la vida desde arriba sin poder hacer nada para intervenir.

-Parece interesante, sigue…

Primero observo a un hombre bien trajeado con un maletín que salía de un banco, se agachó y recogió del suelo una vieja lámpara, igualita que la de Aladino ¿recuerdas ese cuento infantil?

-Si, por supuesto, respondió Adriana.

Verás, se colocó mirando la pared, dejó el maletín en el suelo y frotó la lámpara, supongo que pensando algún deseo; ningún genio apareció y la depositó en la papelera más cercana.
Pasó el tiempo, una señora que paseaba un perro se acercó a la papelera a depositar las heces de su compañero canino y recogió la lámpara, sentada en un banco junto a una estatua ecuestre empezó a frotarla con un pañuelo de papel, viendo que su sueño no se cumplía la dejó debajo del banco de madera.
Llegó un joven con una guitarra y ocupó el lugar, pedía limosna, y al colocar su gorra para las monedas vio la lámpara; la cogió, la miró, y también frotó, cuando se cansó le dio una patada imitando a Ronaldo y la lámpara quedó entre los setos del jardín.
El balón de unos niños del colegio cercano rodaba de unos pies a otros, en un lance fue a parar a los setos junto a la lámpara, la curiosidad también hizo que los niños fueran pasando el objeto de mano en mano invocando al genio, las risas cesaron cuando una de las madres temiendo se cortaran con semejante artefacto lo trasladó al contenedor más cercano. En la noche el camión de la basura, la tragó como las fauces de un dragón.


-¡Me estás tomando el pelo!, exclamó Adriana sonriendo.

-No, no, de verdad que lo soñé, insistió Alberto.

Adriana, sabiendo que Alberto era muy perspicaz y no daba una puntada sin hilo le animó a continuar la narración…

Llegó el día siguiente y un chatarrero que rebuscaba entre la basura también encontró la lámpara, y también la frotó, después la guardó en el saco de cosas que vendería en el rastro…. Ahí le llamó la atención a un anciano que coleccionaba todo tipo de objetos antiguos, pagó lo que el hombre le pedía y la llevó a su casa; la dejó sobre una mesa en la esquina del salón junto a la ventana, y fue atender a su esposa; un cuerpo que lo miraba sin ver, que sólo emitía gruñidos porque sus recuerdos se había perdido en un lugar lejano. El hombre le hablaba y acariciaba el pelo con una ternura infinita; le daba cucharaditas de sopa, lavaba los dos platos, guardaba el pan y luego guiaba despacio a la mujer hasta el sillón frente al televisor. Él ocupaba la silla frente a la mesa al lado de la ventana, desde ese lugar observaba los movimientos de la bella durmiente mientras sus manos y su mente, se afanaban en recomponer viejos utensilios. Aquella tarde empezó a limpiar y dar brillo a su nueva adquisición, quizás pidiendo también un deseo… Habían pasado las horas de calor cuando colocó la lámpara en la estantería y fue a buscar la silla de ruedas, era la hora del paseo, ¡que hermosa seguía siendo!, su imaginación le estaba jugando una mala pasada, le veía un brillo especial en los ojos… La mujer se levanta del sillón y le dice: - ¿Qué haces con esa silla de ruedas?, tú y tus cachivaches, pronto no habrá sitio para nosotros…

Adriana con una media sonrisa le comenta a Alberto:

-¿Quieres decir que se había producido el milagro de la lámpara? …

-Si, contestó Alberto, resulta que la lámpara sólo cumplía los deseos que se pedían para otros…

La conversación continuó un poco más, hablando sobre el egoísmo ese mal que no tiene vacuna eficaz, y al despedirse Adriana le prometió que pensaría en ese sueño, y efectivamente le fue dando vueltas por el camino a casa, quizás su amigo le quería decir algo entrelíneas…

Por la tarde con su té y su música retomó mentalmente el sueño de Alberto intentando encajar las piezas del puzzle; tenía que ser una metáfora, la piedra filosofal de una idea...

Estuvo entretenida en sus pensamientos un buen rato, y cuando sonó el teléfono ya había decidido que la próxima vez que se vieran, le comentaría a Alberto que quizás la lámpara era algo así como la puerta de la felicidad; las puertas no se abren hacia dentro, si nos empeñamos en empujarla en ese sentido, sólo conseguimos cerrarla con más fuerza. Si, tenía que ser eso, ¿dónde había leído ese ejemplo?...
En fin, lo que estaba claro es que el optimismo no es esconder la realidad sino enfrentarse a ella con esperanza, paciencia e ilusión.

viernes, 6 de mayo de 2011

Dueños de su vida...


“No se si será porque, de un tiempo a esta parte, mi vida parece un aeropuerto, en el que siempre me estoy despidiendo de aquellos a quienes amo, de aquellos de los que no quisiera separarme más…”

Hubo un tiempo que cuando alguna frase de un libro me llegaba al corazón la anotaba, en aquel entonces no me preocupaba mucho por el autor, sino por lo que las historias me aportaban. La que inicia este escrito creo que pertenece a Ernesto Sábato, leía en ese tiempo “Sobre héroes y tumbas” todavía me dan escalofríos al recordar ese informe sobre ciegos que me llegó a causar pesadillas. Seguramente es de “El Túnel”, el personaje de Juan Pablo Castell con sus obsesiones y lógica impulsiva nos deja muchas perlas para guardar. Cuántos no buscamos igual que él comprensión e incluso intentamos analizar la manía que tiene la gente de querer encontrar explicación a todos los actos de la vida. La verdad me gustó imaginar el cuadro y posiblemente como Maria Iribarne sería capaz de abrir la pequeña ventana, ese lugar desde el que miras lo bueno y lo malo, esa esperanza de libertad, el mundo desde el cristal y es que todos en algún momento hemos estado prisioneros de telas de araña que se encuentran en lo más profundo de nuestro ser y buscamos la salida del túnel.

Llevo una época que al igual que Castell sueño con pájaros, dicen que simboliza el alma y su ansia de libertad, a estas alturas yo ya no quiero volar, aunque tuviera la oportunidad de estrenar alas seguramente apenas daría un paseo dejándome llevar en la suave brisa de la tarde; ya soy como las aves que nacen en cautividad, soy feliz en mi jaula. Mi tiempo de jugar con el viento ya pasó, no lo añoro, tengo un hermoso y cálido nido sobre el magnolio. Creo que los sueños son como conversaciones con nosotros mismos en un lenguaje simbólico y seguramente mi inconsciente me enfrenta a que cada día estoy despidiendo a trocitos de mi corazón y me ayuda a reflexionar sobre el respeto a las necesidades diferentes de esos seres que tanto amo.

Los años no se detienen, y sin darte cuenta es demasiado tarde… no puedes borrar una frase dicha en un momento de enfado y tampoco retomar besos y abrazos que guardaste para cuando no estuvieras tan agobiada de trabajo, los instantes mágicos se evaporaron. Los niños en un suspiro se hicieron hombres… Años viviendo en torno a sus horarios, a sus necesidades, a sus estados emocionales, y un día te das cuenta que la casa sigue siendo la misma, nada ha cambiado; el mismo color en las paredes, las mismas cortinas, los mismos muebles… pero le faltan los sonidos: las risas, los llantos, los enfados, las conversaciones, las entradas y salidas, las preocupaciones cotidianas… Hay demasiado orden y ya no te acostumbras a ver cada cosa en su lugar, prefieres la marabunta por la que siempre protestabas, en el fondo los hijos eran esa parte de ti que se negaba a domesticarse. No obstante en cada habitación hay un olor particular y único: allí siguen los libros, la ropa, las fotos con la imagen ingenua y pícara de esos ojos de niños que crecieron tan rápido y ahora tienes que ponerte en la punta de los pies para darles un beso.

Las historias siempre se repiten con distintos protagonistas, ahora eres tu la que ves como ellos despliegan sus alas y comienzan abandonar el nido. Intentaste enseñar a “volar”, han madurado y son capaces de tener una vida independiente y deberán enfrentarse solos a las dificultades del día a día. Vivirán en otro lugar, harán nuevos amigos, se enamorarán. Son dueños de sus vidas pero ellos saben que en este nido queda el amor incondicional, aunque pasen los días, los meses, los años… Los sentimientos y la comunicación no se esfumaron, simplemente cambiará porque ya dejaron de ser indefensos, ahora son adultos; las dependencias siempre son transitorias.

Mis pajaritos no eran una propiedad, fueron una responsabilidad y ahora debo desprenderme de esa sensación. Mantener el contacto pero también la distancia... Y recordar y recordarles: "no ir deprisa, no ir lento, ir simplemente a la vez que el tiempo"… Hermosa frase, desconozco el nombre de su autor pero debería ser de obligado cumplimiento ¿verdad?.

Publicado por primera vez en http://unpuentedepalabras.blogspot.com/, con fecha 12-09-09. Vigente hoy igual que ayer, Ernesto Sábato nos dejó un maravilloso legado y quizás hoy me repito porque como él sabiamente decía:
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados. (Ernesto Sábato)

miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Misión cumplida!

Viernes noche, como en los viejos tiempos, los tres pajaritos durmiendo en sus camas. En la duermevela repasé los años de idas y venidas. Me sentía feliz que hubieran pasado y pudiera ser la madrina de la boda de mi hijo mayor.

Amaneció el sábado brumoso pero con temperatura agradable; la ceremonia era a las 12:30 y las horas volaban; la casa era un ir y venir y no dejaban de aparecer imprevistos que se iban solucionando pero eran las 11: 45 y los abuelos sin llegar, ¡qué angustia!, por fin la nieta logra localizarlos y están camino a casa.

A las 12:10 suena el timbre y el teléfono, éste avisa que la novia sale de casa. Mi costilla que es un santo abre la puerta y se queda a vestir al abuelo, y es que nada más ver a la abuela supimos la causa del retraso: peluquería y estética, ¡vamos! que pensaba competir con la novia. ¡Ay, la noooovia!, os juro que ni me miré al espejo y salimos deprisa y corriendo para la plaza mayor...

Las familias ya estamos reunidas debajo de los soportales, 26 personas con sus mejores galas. Al acercarse el coche de la novia la persona encargada del protocolo en el Ayuntamiento nos dice que esperemos en un despacho anexo al salón de actos mientras se colocan los invitados. A los pocos minutos entra la novia del brazo de su padre y mientras la feliz pareja se recupera de la sorpresa de verse tan diferentes, y mi hijo le dice cosas lindas, intento colocar la flor al padrino, al final tiene que ir en el bolsillo del traje porque se rompió el enganche…

Llega el Alcalde, después de los saludos de rigor es el momento de pisar la alfombra roja… Esos minutos están como en una nebulosa en mi cabeza, sólo recuerdo que cuando le tocó el turno a la novia en vez de lucirse y caminar despacio poco le faltó para echarse a correr…

Todos en nuestro lugar, el Oficiante hace un emotivo discurso muy propio para una pareja que empieza su vida, ¡vaya!, habla de las piedras en el camino, seguro que el peque está pensando como arreglar el entuerto del discurso que lleva en el bolsillo… ¡tranquila alondra!, tiene suficiente desparpajo para salir airoso, céntrate en la ceremonia… Ya empezó a leer los artículos del código civil… Ahora el “si quiero” a mi hijo se le humedecen los ojos pero se oye alto y claro, la novia lo dice llorando, el Alcalde le ofrece un pañuelo… Momento anillos, al padrino no le tiembla la mano… ¡ya está!, pueden besarse, ¡vaya tortolitos!...

El peque sube al estrado dispuesto a decir esas palabras de cariño escritas en un folio pero que ya sabe de memoria; este hijo va para político, que bien evitó "la piedra" y termina de emocionarnos más si cabe… Al final todavía hay una sorpresa, el Alcalde nos obsequia con la lectura de un poema de Neruda, ese que expresa el amor inmenso y real que un hombre debe sentir por su mujer…

La Reina
Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, hay más bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
la alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas,
la alfombra que no existe.
Y cuando asomas
suenan todos los ríos
de mi cuerpo, sacuden
el cielo las campanas,
y un himno llena el mundo.
Sólo tú y yo,
sólo tú y yo, amor mío,
lo escuchamos.


Entre pétalos de flores los novios bajan las escaleras de mármol del Ayuntamiento, es el momento de las fotos familiares, el sol comienza a lucir; ellos se van hacer más fotos para el recuerdo, a los invitados nos esperan en el restaurante con unos vinitos mientras esperamos a los ya marido y mujer.

Cuando llegan los recibe la voz de Il Divo para el brindis…




¿Qué más puedo contaros?, la comida deliciosa, la gente con ganas de divertirse y los novios besándose cada vez que se lo pedían… A última hora de la tarde la juventud siguió la fiesta, esta alondra agotada pidió ayuda para bajar la escalera y volver a su nido.