viernes, 25 de noviembre de 2011

Papeles del ayer...

La razón es una circunstancia que dependiendo de tiempo, el momento y las personas que nos rodean, a veces hay que tomarla en cuenta y otras veces no...


Cuando dejé Pomerania yo sabía que me arriesgaba a que el resto de mi vida me dijeran en tono recriminatorio que había dejado Pomerania. Desde esa fecha y sin descanso a cada rato me lo sacan: "Dejaste Pomerania".

Ha sido tanto y tanto el reclamo y las preguntas de que por qué me fui de Pomerania que juro que algunas veces hasta me he arrepentido de haber dejado Pomerania.

Sinceramente creo que esa actitud de los demás frente a mi salida de Pomerania ha sido injusta. Porque no lo voy a negar, dejé Pomerania simplemente porque me cansé de vivir en Pomerania. Ya estaba harto de Pomerania. Entonces, ¿por qué no me iba a ir de Pomerania si yo no tenía nada que me atara a Pomerania? Lo que me pregunto es ¿por qué cuando una persona se va de Pomerania tiene que vivir soportando que los demás le reprochen todo el tiempo su salida de Pomerania?

Primero fue mi mujer. Eso era todas las noches: "Yo te dije que nos quedáramos en Pomerania". Después fueron mis tres hijos presionados por el repiqueteo de la madre: "Papi, tú no debiste haber salido nunca de Pomerania, hoy estaríamos todos felices en Pomerania". Mis amigos de Pomerania, los que se salieron conmigo, sólo me echaban a mí la culpa de haberse ido ellos de Pomerania: "Tú fuiste el que nos sacó de Pomerania". Los otros, los que se quedaron en Pomerania me lo escriben indefectiblemente todos los años: "Tú no tenías ninguna razón para haberte ido así de Pomerania". Incluso mi hermano, que odia a Pomerania ya me lo ha dicho tres veces: ¿Qué necesidad teníamos de habernos ido de Pomerania?

Las cosas fueron más graves cuando tuve aquellos problemas económicos. Entonces eran todos juntos: "Te hubieras quedado en Pomerania". En esa época el peor fue mi socio con su cantaleta: ¿Es que tú crees que estás en Pomerania? Y luego mi suegra con esa voz chillona que cada vez que me sentaba a la mesa gritaba: "Tú lo que eres es un loco, eso no te habría pasado en Pomerania".

Confieso que el martilleo de los demás sobre mi ida de Pomerania ya me tiene harto. Pero no quiero volver a Pomerania. Jamás volveré a Pomerania. Y no por llevarles la contraria, en absoluto. No lo haré simplemente porque en lo más íntimo de mi ser, estoy persuadido, absolutamente convencido, de que si yo no me hubiera ido de Pomerania, todos los que me recriminan el haberme ido de Pomerania hoy me estarían diciendo:

"¿Por qué te quedaste en Pomerania?" ...

Cuento encontrado en un libro de derecho romano, firmado por un amigo alemán en Caracas, ¡gracias Otto donde quiera que estés!

9 comentarios:

  1. Hay decisiones en la vida que solo uno debe tomar. Sea lo que sea lo decidido, siempre alguien no estará de acuerdo.
    Pomerania es cada encrucijada con la que nos encontramos.
    Un beso.

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  2. Querido Otto la decisión que tomaste cuando aun estabas en Pomeramia de dejar Pomeramia por siempre , si tú ya no podías resistir Pomeramia , por que amigos y familia en vez de quererte y apoyarte se convierten en un lastre que solo parece que te querían por los beneficios que Pomeramia les otorgaba.
    AHora querido amigo se presenta la disyuntiva si uno debe saber que en la salud o en la enfermedad deben estar contigo, o tu contraes una responsabilidad de coartar tu felicidad y tus libertades por por tener:hijos mujer y suegra, no estoy muy seguro de que hicieras bien dejando Pomeramia , a no ser que la confianza en ti mismo te diese la certeza de encontrar una Pomeramia mejor ,...Si cuando uno se compromete a tener hijos , adem´s también viene la suegra , yo creo que debes volver a Pomeramia, o crear una Pomeramia nueva .
    quedo aftsmo este tu amigo que no te olvida.Ahora tendrías la pesadilla por que me habré quedado en Pomeramia. ahora que sabes que era un sueño a seguir Por que te has quedado
    André "alondra eres un cielo"

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  3. Hola Alondra

    Al final nos liados y nos complicamos la vida innecesariamente, como bien demuestra este relato. Parece que tenemos que estar dando razones de nuestros actos a todas horas, cuando realmente sólo nos compete a cada uno de nosotros saber porqué elegimos las decisiones que tomamos.

    Aunque claro está, a veces no ses fácil y más cuando hay personas a tu cargo o se tienen responsabilidades.

    Besotes.

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  4. Que dificil conformar a todos.
    Muy bueno
    Besos

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  5. Nuestras decisiones nos pertenecen. Son íntimas y personales, puede que influyan en quienes nos acompañan, pero son nuestras, por tanto, para bien o para mal, somos responsables de lo que decidimos coger y los que decidimos perder al no elegirlo...

    Precioso cuento.

    Besos, guapa!

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  6. A veces caminar con el horizonte es estar recordando una opción y olvidar tantas que se van dejando.

    Hermoso recuerdo amiga, todo lo mejor siempre.

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  7. las decisiones tienen que ser exclusivamente nuestras sabiendo que en cada una siempre se gana y se pierde algo. Besinos miles de esta amiga que te desea con cariño feliz domingo.

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  8. Decidamos lo que decidamos siempre será lo mejor y es difícil contentar a todos....Me encantó el relato y me hizo pensar mucho ¡Cómo es la vida! UN BESO. Mari Carmen.

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  9. Siempre hay que escoger y el destino no se sabe nunca por anticipado. Lo importante es estar contento con uno mismo.

    Monteones de besos, querida alondra.

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