viernes, 11 de noviembre de 2011

Alrededor de la mesa con aroma a café…


Esther dice:
A veces das la mano y te toman hasta el hombro y tú te prestas a ese juego, pero es agotador. Cómo aprender a detenerte, observar, decidir si tiendes o no la mano, a quién y en qué medida… ¿Para qué tenemos la cabeza? ¡Soy un desastre!, ¿dónde aparco los impulsos, la ilusión?...

Pula dice:
Si te gusta saborear todo lo que la vida pone a tu alcance lo tienes complicado, aparece la sensatez como una mosca de verano dando la lata.  A veces me pregunto si “lo no experimentado” te lo has perdido por no abrir la puerta… Si la curiosidad que mató al gato no está más cerca de lo qué deseamos mientras los días van pasando y  nos quedamos con la nobleza perruna.

Ana dice:
¿Por qué nos acostumbramos a dominar los impulsos? … Si, ya se, me diréis que hoy es todo lo contrario, un arte en vías de extinción, un descontrol.
Ahora bien, sin dominio, sin voluntad, sin esfuerzo no eres dueño de tus actos. La serenidad para tomar decisiones te hace más libre.

Sofía dice:
Y... ¿Cómo se llega al término medio?
Los palos te los vas a llevar de todas maneras, pero posiblemente el peor palo que puedas encontrar es darte cuenta, mucho mas tarde, que no has vivido. Y eso sí que ya no tiene remedio…

12 comentarios:

  1. Saludos, estimada Alondra:
    Grato y muy aleccionador texto es éste amiga. Me agrado leerte...
    Recibe mis fraternales abrazos y mis inmensos deseos de que todo esté bien por allá, amiga.

    ResponderEliminar
  2. Prefiero pensar como las tres y no dejar que me arrepienta de todo lo que puede haber hecho y no hice, mejor arrepentirme de vez en cuando de haber hecho, ,¡habré vivido!.
    En que poco espacio nos has dado una clase de psicología de vida , mas allá de conductismos
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Dominemos los impulsos "casi" como dice Ana: a nuestra propia volutad; saboreemos todo lo que la vida pone a nuestro alcance incluso sin dejar de dominarlos, nunca aparquemos la ilusión y no dejemos de errar solo porque otros cometieron antes el error, de decirnos que nos íbamos a equivocar!

    Siempre podremos decir: que nos quiten lo bailao!!

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  4. Hola de nuevo amiga mía!

    No es nada personal ni autobiográfico... pienso como tú. Por encima de todo está la dignidad de cualquier mujer, y ésa dignidad, solo nos la dejamos arrebatar por los hijos. Y aún así, no siempre se cumple ésta regla!!

    Besos y gracias por ser y estar. Sabes que para mí, eres alguien muy especial.

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  5. Un texto potente, el final lo dice todo.
    Te dejo un beso grande.
    HD

    ResponderEliminar
  6. En este impostado (de im-portación...) diálogo a cuatro bandas, me decido por el etoicismo cabal de Sofía.
    Sofía hace bien en dudar hasta del aconsejable 'término medio'
    ¿Pero qué es ello?
    Cómo calcular las mitades...
    ¡Ufff, qué lío.
    Bueno, bueno tu escrito, Alondra.
    Bueno para una tarde, también gris, aunque no desapacible aquí, en Zgza.
    Besos
    Gracias por tu comentario cerca del gran Purcell.

    ResponderEliminar
  7. Existe el término medio cuando se habla de amor o amistad??...porque uno da o no da...en estos casos es difícil contener los impulsos...besooosss

    ResponderEliminar
  8. Cada uno debe hacer lo que siente, tomar una decisión y ser consecuente, está permitido equivocarse, hasta de eso se aprende.

    Besitos.

    ResponderEliminar
  9. Mientras el dolor pasa triste-mente,
    El alma con su funda protegida,
    Recoge de las penas día…día,
    Llanto, olvido, compasión y amor latente.
    ****************************
    COMO HACE DIAS QUE NO TE VEO VENGO YO VOLANDO A VERTE A TI Y TE DEJO MI CARIÑO Y BESOSSSSSSSSSSSSSSSS
    MARINA

    ResponderEliminar
  10. Hola Alondra

    sabes, me inclino por sofía, ella quiere identificar el equilibrio y es lo que todo debemos hacer y ejecutar dicha sensación.

    reflexiva amiga.
    hasta luego. un beso.

    ResponderEliminar
  11. LO mejor: una casa en la que seas el rey o la reina, o un reinado feliz.

    ResponderEliminar

Un escrito crece con tu comentario. ¡Gracias!