martes, 19 de julio de 2011

Siempre quedan los recuerdos...

El domingo, después de muchos años volví a la aldea donde nació mi padre, seguía exactamente igual, el tiempo poco la había cambiado. El pequeño valle está al lado de la carretera general, giras a la derecha y encuentras la iglesia, el campo de la fiesta, una vieja escuela reconvertida en lugar social y apenas veinte casas; por la semana no debe haber más de cincuenta habitantes.

La tarde parecía más de primavera que verano, y el vecindario al completo esperaba en el atrio de la iglesia, por los comentarios y vestimentas de domingo parecía una reunión social y la gente se saludaba y miraba de reojo a los desconocidos.

La llegada del coche fúnebre cambió las caras y se hizo el silencio, al fin y al cabo despedían a un vecino de toda la vida.

El tío Federico pocas veces salió de la aldea, cuando lo hacía contaba las anécdotas con tanta gracia que siempre lo comparé a Paco Martínez Soria en la inolvidable película "La ciudad no es para mí".

En la aldea fue el primero en comprar una moto Honda, el primero en traer un Seiscientos y el único en teñirse el pelo. Se casó con una de las mujeres más guapas, mi tía Florencia que presumía de piernas bonitas aunque tuvo que dejar de usar tacones, era más alta que él; formaron una divertida pareja "dispareja”, según cuentan los chismosos el día de su boda el tío Federico llevó sombrero y encargó unos zapatos a medida con plantillas altas, y la pareja nivelada ante el altar fue la comidilla de la aldea durante mucho tiempo. No tuvieron hijos, ni quisieron adoptar pero siempre estuvieron muy unidos.


Una vez oficiada la misa de cuerpo presente, y a diferencia de otras aldeas cuyo cementerio está al lado de la iglesia, aquí está al otro lado del río, y fuimos en procesión detrás del coche fúnebre, casi un kilómetro mientras el párroco iba desgranando oraciones.

La anécdota acompañará siempre al tío Federico, porque incluso el día de su entierro hizo sudar la gota gorda a los dos enterradores, la caja mortuoria por más que empujaban no había forma de que entrara en el nicho.

Allí quedó el panteón de mármol lleno de flores, las lágrimas de mi tía que repetía una y otra vez que se fue como un suspiro, tuvo una buena muerte. Los allí presentes bajamos la cabeza y haciendo la señal de la cruz le dejamos en la paz del cementerio.

10 comentarios:

  1. somos nuestros recuerdos...nos alimentan cuano menos apetito tenemos, para no dejarnos caer en el olvido...

    Besos, guapa!

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  2. Recuerdos tiernos, que dejan una suave sonrisa en los labios, que se mantiene cuando las lágrimas ya se han secado.

    Un abrazo

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  3. Gracias preciosa por tu ánimo. Siento tu abrazo con las palabras que me dejas.

    Besos, guapa!

    PD
    Tengo una rebelde en casa (¿a quién saldrá? jjajaaj) y hay momentos que me lo hace pasar muy mal...lo que nos duelen los hijos!!

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  4. Precioso esete relato de tu entrada "Donde siempre quedan los recuerdos"...y ahi está con su cesta el bueno de Paco Martiñez que tanto hemoss visto en el cine es hermoso hasta recordarlo hoy.
    gracias Alondra por tu visita en mi pequeño hogar,tienes camino libre para volver en cuanto quieras que seras serás bien recibiba y con gusto te devolvere la visita.
    un cariñoso abrazo y feliz semana.
    Marina

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  5. Que tierna tu entrada, preciosa la historia que nos relatás a pesar del dolor de la pérdida.
    Para el tío mi deseo que descanse en paz
    Es cierto, quedan los recuerdos y el paso del tiempo no los borra sino que los endulza
    Un beso grandote

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  6. La amistad tiene la asombrosa capacidad de hacer que las alegrías se crezcan y las penas se diluyan...

    Hoy es el día del amigo, y entre todos vamos poblando con hojas de amistad el universo de árboles de vida.

    Siendo tus hojas el aporte fundamental de vida para mi, hoy te dice mi alma cantando!!

    ¡¡Feliz día de la amistad Alondra!!

    María del Carmen

    PD/Te acompaño en este tú sentir de hace tres días tan sólo...

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  7. Hola

    La amistad ayuda tanto,
    la amistad nunca se va,
    es sentimiento perenne,
    que nos ayuda a respirar.

    Feliz día de la amistad.. besitos

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  8. LOS RECUERDOS...Me emocionó y me quedo sin palabras...FELIZ DÍA DE LA AMISTAD!!!! Un beso enorme!!! Mari Carmen.

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  9. Un relato divertido y cálido, con figuras que despertaron algunos fantasmas de mi memoria...
    Mi abrazo amigo y gracias por tus mensajes.

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  10. Te dejo mis saludos y feliz
    día de la amistad.
    que tengas una bonita semana.
    un abrazo.

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