jueves, 14 de abril de 2011

Suegra...

He leído y escuchado pocas cosas agradables sobre las suegras, lo más suave es que la suegra es la descendiente de la serpiente del paraíso... Ayer Dorian, mi amigo de palabras compartidas, ese que siempre me hace sonreír, me recordó que iba a entrar en el club de las suegras…

¡Qué horror!... para nada me veo identificada con ese tópico. La forma de educar a mis hijos no fue con sobreprotección, la verdad siempre me gustó empujarlos a que vivieran toda experiencia nueva que estuviera a su alcance, en el fondo podía quedar preocupada, no lo voy a negar, pero era feliz cuando viajaban y siempre les animé a nadar para saber lo que había del otro lado del río.

En lo que respecta al amor y ante la pregunta: -¿qué te parece?, siempre dije: -“si te gusta a ti, a mi también…” En fin, mis pajaritos y sus compañeras/os de nido tendrían que tomar la palabra pero sinceramente creo que me paso por no hacer, más que por deshacer.

En estos tiempos las suegras llevamos entrenamiento previo, por lo general los hijos ya viven emparejados hasta que deciden firmar el papelito. Por el momento no creo que tengan queja; intenté aquello de consejitos los justos y sólo si los pedían, no aparecer por su casa sin avisar, y ante las dudas dar ánimos y no quitarlos. ¡Ah!, y sobre todo guardé mi espacio dije no a la costumbre de los domingos a comer, luego se vuelven leyes

Todavía los emparejamientos de mis hijos estaban lejos pero tomé buena nota de un libro de Victoria Cardona “Conciliar la vida familiar” decía algo así como que las suegras deben observar, callar, comprender y, no interferir nunca en la autonomía del matrimonio. Con calma sí se pueden decir las cosas, crear un nivel de confianza pero los excesos de ésta producen faltas de respeto.

Estos días estoy pasando una prueba de fuego, mi futura nuera no tiene en la ciudad a su familia y estoy ejerciendo de acompañante para pruebas de vestido, compra de zapatos, elección de flores… Reconozco que lo pasamos bien y al día siguiente vuelve a llamarme para algo que se le olvidó. Mi fórmula mágica es intentar ponerme en su lugar y como sabe más el diablo por viejo que por diablo, intento guardar en el bolsillo la llave de la discreción; observar las cosas y pensar antes de opinar, he aprendido a ser una buena gallega: “ellos no sabrán si subo o bajo pero yo si”…

Por cierto sobre esta frase quiero contaros que los gallegos del pueblo han sido largamente maltratados por los caciques propios y por los funcionarios señoritos. Entonces su actitud defensiva fue usar la ironía, la ambigüedad, contestando una pregunta con otra. Ahora bien,si me preguntáis ¿qué hace un gallego a la mitad de una escalera? Os diré que siempre subimos sin mirar atrás, el pasado no merece lágrimas, el futuro es lo que importa y los promesas solo son creadoras de humo.

11 comentarios:

  1. Hola Alondra!!!

    La relación suegra/yerno podría ser conflictiva pero no tanto como la relación suegra/nuera. Hoy en día, las mujeres de nuestra generación "manejamos" mucho mejor esa relación, lo cual no quita que en los fueros íntimos no los haya (celos, vedettismos, etc.)Ahora bien, si cada uno de nosotros tenemos bien en claro nuestro rol, no habría lugar al conflicto en las relaciones.
    Muy buen tema amiga, un excelente aporte a la relaciones interpersonales, que sin dudas, debiéramos cuidar y dependiendo de cada caso, alimentar también.

    Un fuertísimo abrazo.

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  2. Alondra, seguro que lo haces fenomenal. Lo importante como tú dices, es observar y no hablar hasta que te lo pidan, para así decir bien, sobre aquello que ya has visto y analizado previamente.

    Yo guardo una muy buena relación con mi suegra y mi chico con sus dos suegras, la original -mi madre- y la de retén, como él llama a mi abuela. Tal vez porque soy una persona muy familiar y mi chico así me ha comprendido desde el principio.

    Tengo un post dedicado a mi suegra, lo titulé por su nombre "MARI" en el que creo reflejar bien cómo es nuestra relación suegra-nuera ó quizá como yo lo siento realmente: Amigas.

    Un beso, guapa!

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  3. Todo saldrá bien, las relaciones humanas son de ida y vuelta, aunque son difíciles pero si todos ponen buena voluntad, amabilidad y mucho cariño, se sale adelante.
    Disfrutá los preparativos,el casamiento de un hijo es algo que nos toca profundanebte.
    Besos

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  4. Mira, resulta que lo que nos sobran son cargos: somos madres, suegras y luego abuelas. creo que son demasiadas atribuciones para una sola persona. He decidido que, por mi edad, con el cargo de abuela tengo bastante y trato de pasa de los restantes honores.

    El problema es que los hijos cuando se hacen mayores, se vuelven un poco quisquillosos. Es una relación humana complicada, se cruzan muchos sentimientos: uno de ellos es los "celos". Estoy segura de que saldrás airosa de la prueba porque si se acepta al "ajeno" como si fuera el propio, éste lo siente y termina por claudicar y quererte un poquiño. Un abrazo.

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  5. Ser suegra no es facil, seguro, pero si eres tan discreta y prudente como tú, seguro que no hay problemas.

    Disfruta de los preparativos ;)

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  6. GRACIAS por compartir el REGALO, de alguna manera todos compartimos sentimientos..¡Y COMO AYUDA!!!!! UN BESO ENORME...Mari Carmen.

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  7. Yo me llevo bien con mi suegra, solo hay un pero... que siempre espera que seamos nosotros los que vayamos a verlos, ellos están jubilados y tienen todo el tiempo del mundo, si no vas a verlos en dos semanas ya están llamando a ver que ha pasado, se han acostumbrado, pero ellos no cogen el coche para venir a vernos.

    Besitos,

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  8. Mi amiga con alitas, yo no tengo suegra,la mía falleció hace un tiempo, me hubiese gustado tener una suegra como tu.
    Pienso que una nuera inteligente, sabría apreciarte y sobre todo le sería imposible no quererte.
    Felicidades, tu flia se agranda, eso es lo mejor!!
    La nota del post anterior sobre la India me lleno de indignación,no puedo creerlo en pleno siglo 21.
    Besitos con alitas.

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  9. Estamos viviendo una de las semana de más recogimiento del año, celebrando los últimos días de Jesús, centrados en su pasión muerte y resurrección.

    Siendo un motivo de gozo pasar a saludar felicitando la Semana Santa, sea celebrada o no, puesto que el sentimiento aflorá similarmente, con amor y paz hacía los demás.

    Estos días pasados que me encontraba viajando, he sentido un extraño vacío en el interior al percibir la ausencia de quienes en días alternos departimos amigablemente las cosas que van surgiendo al azar.

    Y en estos momentos que ya he regresado, me vuelvo a encontrar con la plena satisfacción de estar rodeada por las atenciones de los amigos, que como hermanos vamos compartiendo.

    Con sereno pensamiento te dejo...

    Un beso en cada una de las mejillas, envuelto por el color aterciopelado de tu sonrisa.

    María del Carmen

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  10. AYYYYYYYY CREI QUE ERAS DE URUGUAY
    PEREO NO ES ASI SOS DE AQUI

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