martes, 19 de abril de 2011

Semana Santa...

No se trata de ser atrasados ni progresistas, simplemente conservar la tradición de un pueblo. “Un pueblo que pierde sus tradiciones pierde sus señas de identidad”

En España las primeras Cofradías de Penitencia se fundaron alrededor del siglo XVI y es un privilegio observar el valor histórico y artístico de cada paso procesional que mezcla piezas antiguas con tallas contemporáneas. Estas tallas,representan el valor de la imaginería española de los cuatro últimos siglos, el arte sacro en la calle.

No me considero católica en el sentido estricto de la palabra, soy la primera en afirmar que las religiones están manipuladas por el hombre, sin excepción, inventando y tergiversando la historia en beneficio de unos pocos; aunque digo abiertamente que mi personaje histórico es Jesús de Nazaret.

Puede ser que según algunas teorías Jesús simplemente fuera una entidad mítica producto de la simbiosis de la religión helenística y judía. Para eso están los estudiosos.

Esta alondra admira a un hombre humilde, bueno, con unas ideas revolucionarias que siguen vigentes hoy como ideal en nuestros corazones.

A Jesús de Nazaret…

Aún tenía en los labios el sabor de la copa, y el aliento llevaba el olor a pan fresco. Aún se oía la voz de la llamada a la amistad y sus manos estaban aún mojadas del agua del caldero.
Aún sentía el calor del amigo que se acercaba descansando su dolor y pena sobre tu pecho.
Era la noche de la traición. Era la noche, su noche; oscura, sin luna, sin estrellas. Noche en el huerto. Era la noche de sentirse solo y angustiado.
Era la noche de quedarse lejos, sin los suyos. Era la noche donde su rostro humano sintió la frialdad del suelo.
Era la noche. La noche del pan partido y la copa pasada de mano en mano, de boca en boca, en signo de un recuerdo.
Hombre luchando con la muerte, sin saber por qué, ni para qué, ni a dónde.
Sudando sangre y muerto de tristeza, temblando el corazón y lleno de dolor y miedo.
Pidiendo que el imposible se haga posible, se haga cierto.
Hoy, hay muchos como tú Señor Jesús, silenciosos ante la injusticia, ante el silencio culpables de tragos de hiel, esperando el milagro de que un mundo mejor es posible
... (Oración anónima escuchada al padre Ángel que ya no está con nosotros)


Ayer en mi parroquia, como todos los lunes de semana santa desde 1.953,se celebró la procesión de la Virgen de la Esperanza. Cuentan mis abuelos que era un 30 de marzo e iba acompañada por gran número de autoridades civiles y militares. Durante el recorrido hizo una primera parada delante de la cárcel donde el coro de reclusos cantó una Salve, (durante muchos años y con motivo de esta procesión salían en libertad algunos reclusos que iban acompañando el paso de la Virgen proporcionándoseles un hábito para mantener su anonimato), también hacía una pausa delante del Seminario de Lugo donde la Scola Cantorum interpretaba una composición de arte sacro.

Un año más La Marina Ferrolana estuvo en Lugo, la espectacularidad del desfile de los marinos por las calles lucenses se clausuró, ya de noche, con la interpretación de la Salve marinera. Y es que la imagen lleva el ancla de la esperanza en su manto.

7 comentarios:

  1. Más allá de la fé personal, las manifestaciones populares como éstas merecen, a mi entender, el máximo de los respetos.

    Me gusta disfrutar de ellas, conocer sus orígenes, su simbología, su evolución histórica, y porqué no a veces consiguen emocionarme.

    Una hermosa entrada.

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  2. Eres una mujer muy devota, no me extraña después de haber leído tus entradas tan llenas de amor y humanidad. Que disfrutemos la semana santa en nuestro Señor. un abrazo

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  3. Alondra, estoy contigo en cuanto a mi creencia en Jesús el Nazareno.
    Las imágenes religiosas que nos muestran la pasión de Cristo, estgán llenas de enigmas que me emocionan doblemente cuando van acompañadas del silencio, los tambores, trompetas y platillos que con su música consiguen que se me encoja el alma...
    La imagen de la de La Esperanza o La Verónica me emocionan, pero ninguna como La Piedad...El ver a esa madre sujetando el cuerpo inerte de su hijo sacrificado... Me da escalofríos y provocan mi llanto.
    Aunque estoy en la playa, disfritando de unos días de descanso. Regresaré el Jueves, para el Viernes Santo, asistir a la Procesión del Santo Entierro.
    Un post muy lindo. Lleno de sentimiento.
    Besos, amiga

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  4. Vaya, no sabía que fueras paisana de Elma, ya ves tú, de lo que se entera uno por estos mundos virtuales...

    Estoy de acuerdo contigo en lo que expresas sobre la semana santa.

    Hoy mismo comentando en otro blog sobre este tema he puesto que mi relación con la iglesia católica no admite términos medios: Se me ha dado ocasión de conocer a los mejores y a los peores ejemplares que produce la curia. Abnegados que viven para el prójimo, dando su vida entera al servicio de la comunidad, rozando la santidad, y también toda clase de fariseos, hipócritas, falsos y vividores.

    Los segundos me han ido alejando del seno de la iglesia, pero, indudablemente, me quedo con el buen recuerdo de los primeros. Que haberlos haylos...

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  5. No soy de ir a ver procesiones, pero respeto los sentimientos y creencias de las personas que lo hacen.

    Coincido contigo en una cosa, en la admiración que me procesa también "Jesús de Nazaret".

    Feliz Semana Santa.

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  6. soy católica practicante y respeto todos los credos, creencias y sentimientos de los demás.
    respeto por lo que uno cree y lo que creen los demás...esa es la base de todo

    felices pascuas!

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  7. Las tradiciones son las que dan identidad a un pueblo, cuando se pierden la gente queda desorientada y si perdemos de vista las raices podemos extraviarnos.
    Preciosa tu entrada, me encanta.
    Yo soy creyente pero he dejado a la institución a un lado.
    Un beso grande, felices pascuas!

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