miércoles, 9 de marzo de 2011

La otra dimensión...



Aquel curso sería mi primer año como universitaria, la opción elegida : psicología. Una vez más, la Universidad Central estaba en huelga y yo tenía que buscar un trabajo, esa era la condición de mi padre si quería hacer estudios superiores: -¡te los pagas tú!...

Debo decir que hasta ese momento iba por la mañana al instituto, y por la tarde a una academia para sacar el título de secretariado. No me pregunten cómo me las arreglaba… pero mis notas no bajaban de notable, quizás el riesgo de que me obligaran a dejar los estudios, el dinero escaseaba, hacía que mi cerebro trabajara a toda velocidad.

Mi primer trabajo fue en un despacho de abogados, y allí entre legajos, discusiones de divorcios y unas cuantas escrituras de propiedad manuscritas con mi hermosa caligrafía; me planteé no seguir esperando e inscribirme en derecho en el nocturno de una universidad privada.

El horario laboral era cómodo: de 9 a 1 y de 3 a 5, contando media hora de autobús podía ir a casa a comer el taper que mi madre me dejaba preparado.
Aquel día era uno más de regreso al trabajo; 2:30 de la tarde, el autobús se detiene en un semáforo que daba paso a la utopista, desde la avenida amplia, bordeada de quintas que habíamos recorrido. Miraba por la ventanilla abstraída en un hermoso apamate florido que sobresalía del alto muro de la mansión a mi derecha. Un ruido espantoso rompió mi paz interior… desde ese instante sólo recuerdo el árbol caído sobre el tejado de la casa, parte del muro en el suelo ocupado por un helicóptero ladeado de las fuerzas militares, y una de sus aspas había cortado el techo del autobús, llegando casi a rozar los tres sillones anteriores a donde yo me encontraba.

Sinceramente no recuerdo mucho más… parece que me bajé y empecé a caminar hasta mi casa, allí me acosté abrazada a mi perro de peluche, y en la modorra el sonido de un teléfono de forma insistente, más tarde la voz de mi madre preguntando que me pasaba… No hablaba, y llamaron al médico, dijo que estaba bajo un fuerte shock, que me dejaran descansar y me dieran tila. Las noticias de la noche resolvieron el misterio de mi extraño comportamiento.

Al día siguiente amanecí como si nada hubiera ocurrido y me contaron el accidente: “Los militares estaban levemente heridos, la mansión se encontraba vacía y en el autobús a excepción de unas cuantas crisis nerviosas y rasguños, todos los pasajeros y el conductor sin novedad".

Muchas veces he intentado regresar a ese momento y el vacío es absoluto, la imagen que viene a mi memoria es la del hermoso apamate, y la base del helicóptero ladeada, las horas restantes están perdidas en el espacio y el tiempo.

(Publicado anteriormente en http://unpuentedepalabras.blogspot.com/)

Un abrazo afectuoso para todas/os mis amigos de palabras prometo regresar pronto y no repetirme.

12 comentarios:

  1. Como sabes Nadie muere en la víspera, tenias mucho por vivir, y mas por dar..
    Bueno yo no había leído este pots..
    Y disculpa he tenido el firme propósito de aceptar tu propuesta pero es que estoy en este momento naufragando un beso Alondra de corazón

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  2. Alondra; éso hago: leerte en tu ausencia y esperar el regreso.
    Un beso amiga. Que todo te vaya bien!

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  3. No tardes que te echo de menos querida hada madrina ;)
    besos enooooooormes

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  4. Un beso enorme!!!! Has contado una experiencia impresionante, quizá sea mejor que recuerdes solo eso...Hasta pronto....y cuídate mucho!! Mari Carmen.

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  5. Mi querida Alondra: No lo recordaba y me ha impresionado. ¡Tantas cosas pasan que no entendemos! Me preocupa tu ausencia pero espero que vuelvas pronto y bien. Te espero.

    Brisas y besos.

    Malena

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  6. Lo bueno, repetido ni cansa, ni molesta.


    Te estamos esperando, con los deditos cruzados.

    Un beso

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  7. Pues como dice Pilar si es bueno,no molesta.
    Un beso

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  8. ¡Vaya susto! y menuda situación.

    Besitos.

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  9. Bahhh justo que vienes te vas volando!
    Y dejas este relato, que lo define una sola palabra: Impactante.
    Besotessss Alondra y no te tardes demasiado, todos te esperamos.
    Cuidáte mucho, mucho

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  10. ¡Hola!
    Cosas para contar.

    Saludos de J.M. ojeda.
    Buen fin de semana.

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  11. !Ja, que tremenda experiencia!!! Un gran abrazo.

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