sábado, 26 de febrero de 2011

Espacio abierto a... Marita


Cuando abres su ventana te encuentras con una mirada dulce y relajada, de persona que transmite alegría, y desde que la leo, os puedo asegurar, que sus palabras son generosas y amables, incluso para decirte que no piensa igual que tú.

Desde el primer momento que te sientas a su lado en el puerto http://contandocuentos68.blogspot.com/ te encuentras con historias rosas que también viven en lo profundo del corazón de las mujeres de hoy: independientes, trabajadoras; esas que no esperan a que llegue el príncipe azul a resolverles la vida pero sueñan con un complemento directo.

El amor cambia, pero no muere, no tiene edad, y Marita, una gran contadora de cuentos, nos va regalando por capítulos historias de amor y desamor; tengo la sensación que es de esas mujeres que piensan que nunca un problema ha vencido la esperanza…

Debo decir que mi presentación es el resultado de las lecturas de su blog. El escrito que ella me regala para este espacio, y el personaje de María, es sólo ficción, al menos nada tiene que ver con la realidad de esta alondra, aunque por azar, en sus palabras utilice la frase de: volar sin alas.


Imagen elegida por la autora.


EL PASADO Y LOS SUEÑOS

María caminaba por el parque después de una jornada rutinaria de trabajo. Otra vez se le pasó el día y no había ocurrido nada de lo que imaginaba, ningún sueño cumplido, ninguna motivación especial, otro día más para olvidar, otro día más para sumar y uno menos que le quedaba para ver su sueño cumplido.

Sueños mezclados con realidades que se niegan, realidades que se esfuman mezcladas con demonios internos de un pasado que tampoco era su pasado.
Desde pequeña parecía que nadie notaba su presencia, nadie imaginaba que aquella niña que ahora era toda una mujer absorbía tanto del dolor ajeno, con aquellos ojos verdes, limpios, confiados y entregados al amor, un amor que se le negó, por más que lo había intentado de todas maneras.

Siempre una sonrisa adornaba su cara pero sus ojos destilaban una melancolía que nunca la abandonaba y así fue creciendo como pasando por la vida sin hacer ruido, volcada alrededor de su familia, y del peso materno, una madre egoísta que transmitía a la perfección sus neuras, una relación de amor-odio que sin duda le marcaba la existencia.

Adolescente, bonita, tímida y amigable, conoció a alguien "especial", alguien que vio en ella una mujer llena de sensibilidad, dulce y cariñosa, podría haber sido algo bonito, lo intentaron y consiguieron tumbar al destino que los alejaba.

Ella trataba de refugiarse cada vez más en ese amor que le abría las puertas y le ponía alas para volar lejos aunque se sentía terriblemente amarrada. Esperanzada soñaba con el día en el que se sintiera libre, realmente libre.

Pero la realidad corrosiva a la que se quería enfrentar, al final, convirtió el amor verdadero en un manojo de vivencias oxidadas donde ya no se veía luz alguna. No era consciente que el camino ya era otro, que la senda se volvió ácida y aburrida y no bastaba con la ganas, con el “querer es poder”.

Sabía que sola no podía, que necesitaba la ayuda de ese amor, aunque temía que ese amor no pudiera o no quisiera luchar tanto, como así fue, que además tenía que seguir buscándose a sí misma, hasta quizás, alejarse de esa realidad oscura que la rodeaba, porque la verdad solamente estaba en ella, la existencia dependía de ella, de rectificar errores, de aceptar determinadas cosas y luchar contra otras, de perdonar sabiendo que nadie es perfecto, de derrotar a la tristeza que llevaba enquistada en su alma, de salir de ese círculo cerrado del que no encontraba la forma de evadirse.

Y seguía soñando, porque era lo único que le quedaba, lo que la hacía volar sin alas y le daba la libertad que tanto deseaba, soñaba con perder ese pasado que la encadenaba, esperando que algún día, otro ser especial, la cogiera de la mano y le dijera ven a volar conmigo
. (Marita)

8 comentarios:

  1. Alondra qué presentaciones más bonitas! Se nota que eres una mujer con corazón...
    Los cuentos de Marita dicen mucho de la naturaleza femenina.
    Un beso a las dos.

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  2. Mi querida Alondra: es un relato precioso. Tienes razón al defininirla de la forma que lo has hecho. Voy a su blog a felicitarla.

    Brisas y besos.

    Malena

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  3. Una presentación excelente para una bloguera excelente. Aunque yo le he dicho en alguna ocasión, que escribe tan bien que estoy segura algún día encontraré algún libro suyo en una estantería. Marita es especial, y yo que he tenido la suerte de conocerla además en persona, tengo que decir que es de esas mujeres que no decepcionan aunque te hayas hecho mil ideas sobre ella a través de sus escritos. Es simplemente, una persona ESTUPENDA.
    A ti Alondra, comentarte que tu "canto" siempre es música celestial, y que tienes un don especial para transmitir que me alegro de estar descubriendo a través de tu blog. Espero seguir haciéndolo mucho tiempo más.
    Un beso enorme.

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  4. Qué bonita historia me pregunto ¿por qué siempre hay ésa inclinación a querer borrar el pasado? creo que hay una tendencia a no asumir nuestros yerros eh? amiga?

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  5. Gracias Alondra por la presentación y la foto (si que me parezco a la abejita...jeje)....y le has acertado en cuanto a que pienso a que nunca un problema ha vencido a la esperanza....mira que me he visto enfrentada a problemas pero siempre en el recodo del camino encuentro la solución y sigo...En cuanto al cuento como era para tu espacio quise utilizar las palabras que lo caracterizan pero sin aludir ninguna realidad especial, aunque esa realidad de María puede ser la realidad de algunas mujeres enjauladas que se aferran al amor o a los sueños para poder vivir, sin aceptar que son ellas las únicas que pueden hacer sus sueños realidad...es verdad El Drac...para seguir adelante hay que aceptar aciertos y errores del pasado, porque de él aprendemos para vivir el presente y planificar el futuro. Un besote enorme Alondra y gracias por abrirme las puertas de tu espacio....por aquí seguiremos...y gracias a todos los han comentado...realmente estoy encantada.

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  6. Es un relato bonito,como todas las historias que escribe Marita, soy seguidora de su blog.

    Sigo diciendo Alondra que pones música a las palabras.

    Besitos.

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  7. Si conectamos afectuosamente con otros ¿por qué no decirlo?... En este momento simplemente creo que no se deben desaprovechar las oportunidades de decir cosas buenas si así lo sentimos.
    ¡Gracias a todas/os!

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  8. Un relato interesante por cuanto tiene de humano. Humanos somos al fin con nuestras debilidades y fortalezas, nuestros aciertos y fallos, nuestros amores y desamores.

    Grata lectura

    Mis felicitaciones para Marita y para ti por traerla.

    Un abrazo

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