miércoles, 23 de febrero de 2011

En las sombras de la noche...

Hago un alto en el camino en el espacio “abierto a…” mañana retomaré esa etiqueta que está resultando muy gratificante.


Hace dos semanas estrené el nuevo hospital, si, ya lo sé, mejor hubiera sido estrenar un Auditorio, pero no queda otra, en algún momento del camino todos tenemos que pasar por el vientre de la ballena.

Entrar por las puertas giratorias y verte en semejante hall: alto, ancho, luminoso, tal parece que estás en el futuro, mi primer pensamiento fue el recuerdo de los dibujos animados que veía de niña: “los supersónicos”, esta alondra buscó con la mirada a ver si había alguna cinta transportadora donde colocarme y que me llevara por los largos pasillos. Reconozco que a pesar de las informaciones de los celadores y el plano que acompañaba mi cita, ese primer día me perdí.

Una vez pasada la consulta y como ayer debía hacer pruebas diferentes decidí que de perdidos al río e hice una visita a los futuros lugares a visitar, la hematóloga que tengo asignada no es santo de mi devoción y a las ocho de la mañana, en ayunas y con los nervios consabidos mejor prevenir.

Una cosa que ni yo misma entiendo es que siendo mujer y defensora de nuestros derechos, ahora que la medicina se feminiza ya que tres de cada cuatro médicos son mujeres, mi relación como paciente no haya sido gratificante con esta doctora, quizás dejó el listón muy alto el que diagnosticó mi enfermedad, fue un auténtico ángel de la guarda, pero mira que ya va hacer dos años y no hay empatía entre nosotras. Tiene fama de ser una buenísima profesional pero yo me siento la mujer invisible cuando entro a su consulta, y no voy a decir nada de sus manos porque hoy tengo el esternón como si me pateara un caballo.

Siempre voy sola, no quiero que nadie me acompañe, mientras pueda necesito sentirme independiente, necesito no sentir que robo el tiempo de otros, aunque esos otros sean los míos… Ayer si pedí compañía, y es que cuando toca aspirado de médula tengo que reconocer que cada día me vuelvo más vulnerable.

Dicen que cáncer no significa muerte, muchos pueden ser tratados y algunos curados, dependiendo del tipo, la localización y la etapa o estado en el que se encuentre. En una palabra ha aumentado la supervivencia y de eso quiero hablar hoy…

Con los años, ya van seis, el sentido de sobrevivir se impone, asumes el problema y como no te gusta que te compadezcan, plantas cara a las dificultades. Es una lucha dura, en mi caso el Glivec y ahora el Dasatinib, modernos descubrimientos farmacéuticos me brindaron la oportunidad, pero hay que tener una gran fortaleza de espíritu para soportarlos, son como un vino carísimo y no por ello deja de producir resaca.

A veces me siento una privilegiada, una de las mejores cosas que tiene este bendito país es la Seguridad Social, ¡cuatro mil euros al mes una caja de pastillas!, si tuviera que pagar ya estaría criando malvas, y aquí sigo, subida a la rueda de los ratones de laboratorio para esas empresas farmacéuticas que no soltarán la patente hasta que puedan vender otro producto más milagroso.

Ayer fue uno de esos días que me sentí harta de mostrar una sonrisa y decir que todo está bien… Si, ya sé que siempre vuelve a salir el sol, sólo que tú o yo que estás pasando por lo mismo o parecido debemos quitar las nubes a manotazos, y a veces nos cansamos de ser heroínas de la sonrisa.

Soy una mujer de carácter, luchadora y de gran fortaleza, pero reconozco sentirme como una veleta, girando según el viento… Ya pasé todas las fases de la enfermedad: la hecatombe, la negación, el enfado con la vida, incluso construí cimientos nuevos para esta casa de madera donde intento seguir manteniendo el control de mi vida, pero no es fácil pelear con el cansancio continuo, con el dolor e intentando que tu enfermedad afecte lo menos posible a los que amas.

Hoy amaneció y se vuelve a comenzar...

13 comentarios:

  1. Y no pierdas ese carácter querida hada madrina, y si tienes que gritar ¡grita! ;)
    Besos enoooooooooormes

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  2. Ánimo y fuerza Alondra. No decaigas.
    Por diversas circunstancias, no tan graves quizá como la tuya, yo también voy a menudo a los hospitales. Cuatro veces al año tengo citas con la Unidad del Dolor...Solo tengo elogios para el equipo y sobre todo para el Doctor que hace también 6 años, se convirtió en mi dios. No voy a contar aquí mi diagnóstico ni mi tratamiento... pareceríamos los abuelos que visitan a su médico familiar!!
    Solo quiero transmitirte que entiendo lo mal que se sale de ciertas pruebas dolorosas y en muchas ocasiones indignas. Pero hay que seguir subidas a nuestros tacones y SONREIR, no mostrar debilidad nunca ante nuestro adversario y plantarle cara hasta el final... Sigue brava, mantente firme y sonríe, No te dejes vencer sin luchar. Sé que lo haces y lo estas consiguiendo.
    El nublado pasará, pero si lo necesitas, te ayudaremos a darle manotazos.
    Beso y abrazo fuerte.

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  3. A veces hasta sonreir puede resultar algo muy pesado.
    No siempre el profesional tiene carisma, eso es lo ideal y esperado pero, no es sinónimo de más sabiduría.
    Hay profesionales que sufren y por eso se ponen un caparazón.
    Confiá en los investigadores que trabajan incansablemente para encontrar una salida al laberinto y no los coloques en el mismo nivel de las farmaceuticas porque son otra cosa.
    Te aseguro que trabajan mucho, eligen una tarea en la que no ganan fortunas y lo hacen siendo muy jóvenes.
    Hay gente trabajando para que recuperemos la salud.
    Ánimo!
    Besos

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  4. Recibe un abrazote cargado de caricias para el alma.
    Junto a tí a traves de la distancia.

    Catiños mil!!!!!!

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  5. No lo dudes nunca que eres una luchadora.
    Aunque no haya feeling con tu doctora piensa en ella como en la persona que se va a ocupar de que tu salud se recupere, trabaja para ti, desde el otro lado se siente esa inseguridad del paciente y realmente estan para ayudar, háblale con confianza y no te dejes guardadas las dudas.
    Mucho ánimo, te mando todo mi cariño.

    Besitos.

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  6. ¡Qué lindo canto a la vida, Alondra!

    Me alegra haber encontrado tu blog, gracias a tu gentil visita.
    Persevera en tu visión de la existencia,entre millones que se minimizan ante cualquier contratiempo.

    Te mando un beso desde Chile.

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  7. Eres grande y muy muy especial, luchadora y fuerte y aunque algún momento te vengas abajo ¡NO IMPORTA!, las lágrimas y las rabias también tiene lugar en los fuertes,tienes un carisma que traspasa los corazones de los que te seguimos...y por eso te queremos...Te mando toda mi fuerza y mi cariño...y PALANTE!!!!Mari Carmen.

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  8. Me duele saberte pasandolo mal, pero de algún modo explica cómo eres y cómo luchas, a pecho descubierto, y con una sonrisa. Tú no eres una enferma, sino una persona que tiene una enfermedad y quizás esa sea la clave.

    Un abrazo fuerte (sin pillar esternón, please) y todo todo mi cariño.

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  9. Hola...

    Nunca dejes de luchar amiga,, y si tienes que gritar.. grita todo lo que puedas..

    Buenas noches y que en tus sueños puedas realizar todos tus deseos.

    Besitos

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  10. Esto me toca fuerte Alondra...mi madre y dos de mis tías han pasado lo que tú....y vaya si lucharon...así que toca seguir luchando...porque es lindo vivir....muchos besooosss

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  11. Amiga,
    Ya sabes la profunda admiración que siento por ti!!! Tu entereza, tus convicciones, esa manera muy tuya de plantarte en la vida, aceptando el desafío mirándola a la cara y aún cuando algún nubarrón oscurezca tu día, admiro esa capacidad que tienes para encontrar la claridad!!!

    Te quiero.

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  12. ¡Buenos días! gracias a todas/os por las palabras llenas de buenos deseos, por esas caricias balsámicas...
    A veces es necesario dejar salir lo que sentimos, de lo contrario los fantasmas se apoderan de lo mejor que tenemos: nuestra libertad interior.
    A través de esta ventana encuentro cada día hermosos tesoros que me hacen reconciliar con la vida, porque somos muchos los que todavía creemos que el ser humano merece la pena e incluso en lugares donde no está el calor de una mano hay pilares ejemplares que sirven de contagio.
    Me leéis porque queréis, animáis porque os sale del corazón, y sabe a café dulce y energético...
    En la vida siempre se necesita un empujoncito. ¡Viva la gente solidaria y cercana!

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  13. Mi querida Alondra: Es verdad que de vez en cuando hay que sacar fuera la angustia porque si no somos como ollas a presión y explotamos y a eso no debemos de llegar.Sabes que yo también tengo mis revisiones desde hace diez años y siempre voy sola para sentirme bien , para como tú dices, sentirte dueña de tí misma y no robar el tiempo a los demás. Ha<y veces que las estrellas no brillan en nuestro cielo ni tenemos demasiadas ganas de sonreir pero se sigue adelante y ya vendrán días mejores. Pero tú, mi niña, a pesar de encontrar una doctora que parece que es de una película de terror, siempre has demostrado una fortaleza que yo admiro.

    Tenemos que dar todavía mucha guerra en este mundo y tendremos tiempo de saborear todo lo bueno que también nos trae la vida.

    Te envío todo mi cariño.

    Malena

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