martes, 11 de enero de 2011

Recordando a Domingo…

En Internet se logran construir auténticas comunidades virtuales, espacios de interacción humana aunque sea una máquina quien nos pone en contacto. Tuve la suerte de ser socia de una página que hoy recuerdo más por sus satisfacciones que por sus dolores de cabeza.

Un día llegó Domingo, era un chico joven y desenfadado que se quedó con nosotros un tiempo y dio frescura a un lugar donde la media de los integrantes subía de los cuarenta.

A pesar de mis muchas peticiones no quería participar en el concurso de cuentos cortos, me decía que le iba lo inmediato, su imaginación no daba más que para plasmar tres líneas a lo sumo, y un día cansado de mi insistencia me retó: - “si eres capaz de hacer un cuento que me refleje, lo publicamos con el seudónimo de Sunday”. Cuando recibió en su buzón privado mi escrito me contestó con la frase final de la historia.

Como muchos amigos de este mundo de Internet, Domingo, se perdió en el laberinto y no volví a encontrarlo, con algunas modificaciones, pues en esta página me gusta adornar las palabras y yo no soy tan directa como la personalidad que asumí para escribir el cuento, les dejo:


De nuevo en la calle…

Jueves noche, día de movida en ciudades universitarias y como siempre dispuesto a pasarlo bien. La pandilla, después del encuentro en el futbolín del barrio seguimos rumbo al “TK”, como siempre abarrotado, era el primer lugar de la noche, la música atronadora, los precios asequibles, el Miky con una sonrisa te llena el vaso de cerveza con sus dos dedos de espuma o un cubata bien cargado; el humo nublando el ambiente y en la pista de baile las chicas mueven las caderas con una cadencia explosiva.

Con el vaso en la mano me acerqué bailando, mantenía la distancia pero me dejaba ver, iba enlazando la cuerda lo justo para entrar en el terreno. Mi especialidad eran el grupo de no más de tres o cinco chicas.

Primero, el juego de miradas, situación cómica de tantas veces repetida; luego el acercamiento moviendo el cuerpo al compás de la música, por último hablar, la frase no necesita elaboración, lo primero que te viene a la cabeza: -¿tienes fuego?, la respuesta: una risa cantarina y un movimiento negativo con la cabeza.

El disyokey es amigo, y una seña es suficiente para cambiar el heavy y la música chunda, chunda bakaladera por el rock, y el blues que dejen escuchar las burradas de los colegas o como en este caso sirvan de celestinos.

¡Objetivo cumplido!, el cambio de ritmo hizo que las cuatro chicas se sentaran en los taburetes de la barra. Mi grupo se acercó según el código de normas no escritas pero de obligado cumplimiento: si nos tenemos que apoyar lo hacemos y si toca bronca también.

Las fuimos rodeando, como siempre era este menda la primera voz:
- ¿Qué festejáis?, pregunté intentando intimar con decisión con la delgada de pelo negro; sus manos jugando con la larga melena eran señal de que no le era indiferente…

Horas después salimos del “TK” formando un grupo alegre y seguimos la marcha por varios garitos. Al final de la noche la valentía que da el alcohol hizo que la estatua de pelo negro se volviera de carne y hueso y me dejara acompañarla a su casa. Caminando abrazados para sujetarnos mutuamente cruzamos el parque, eran las seis de la mañana y mis ganas de besarla le ganaban a las de irme a dormir.

Nos apoyamos en un frondoso árbol y el espacio entre los dos era ya mínimo. Ella acercó las caderas y el roce me hizo valiente, me apoderé de sus labios mientras mis manos se introducían debajo de su abrigo abierto. Los toqueteos nos encendieron a los dos…

En la sombra de las tinieblas que pronto dejarían paso al día, el banco cercano sirvió para que un caballo desbocado y una amazona experta galoparan con la fuerza de la juventud.

Nos vimos por la semana, ella compartía apartamento con una compañera de la universidad, y durante un mes se convirtió en refugio: reímos, hablamos, y los instintos fueron amos y señores.

Ahora lo dejamos, ¿por qué?, no se decirlo, empezamos a discutir por tonterías; era demasiado posesiva, celosa, y por mi parte ni yo mismo me entiendo, siempre me falta algo para seguir con una relación.

Con treinta años a mis espaldas las circunstancias no ayudan a que siente la cabeza. Tengo un trabajo de porquería que nada tiene que ver con los estudios que realicé, vivo en casa de mis padres, de lo contrario, el alquiler se llevaría todos mis ingresos; al igual que mis colegas estamos congelados en la adolescencia, y quemando noche tras noche una vida que no sé que rumbo va a tomar…

La voz de mi tutor en el instituto parece resonarme en el cerebro: -¡deja ya de ponerte otra vez con la misma cantinela macho, intenta ubicarte!

16 comentarios:

  1. Preciosas letras que adornan la autentica realidad ;)
    Un beso enorme

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  2. Precioso relato Alondra....vivir en el pasado es intentar volar con las alas rotas...besoooss

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  3. Un relato con encanto.
    Ha sido un placer.
    Besos

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  4. Creo que es un relato muy real,muchos de esa edad se quedan atascados ahí.
    Un besito.

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  5. Me encantó "conocerlo" en tus palabras.
    Un placer,

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  6. Falta de esperanza y deseos de algo más, duele verlo a diario.

    Grato leerte.

    Cariños

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  7. me encantó la idea del post, cuantos se pierden en esta red inmensa que compartimos en internet...
    te pusiste en su piel y en sus zapatos para mostrarnos a Domingo que ya se retrata a sí mismo en esa última línea.
    excelente la idea e impecable el relato

    me gustó mucho

    beso grande

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  8. Intenso relato y muy pegado a la realidad de lo que hoy viven muchos jóvenes sin apenas futuro.

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  9. Mi querida Alondra: Es verdad que todos llevamos a un escritor dentro y el tuyo ha escrito maravillosamente reflejando un mundo, a una persona muy real y las circunstancias que rodean a una juventud que no puede alzar el vuelo. Me ha encantado leerte.

    Mil besos y mil rosas.

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  10. ¡Pajarito! Poderosas las matáforas, el ritmo narrativo, brillantemente administrado por la acertada puntuación, es el requerido para lo que quieres expresar. Pero, el homenaje que le haces a Domingo es envidiable y lo que dices de los internautas que se pierden es una realidad cotidiana, quizás porque sostenerse "colgado" es una rutina que agota los bíceps mentales. Se me hace que la "juventud" es un mito nostálgico de mayores: Ningún joven es consciente de ella, y si alguien se la hace notar, se incomoda (Dile a una adolescente que es "muy niña", o a un tipo de 25 años que es "jóven" y entenderás lo que te digo)Trinos añinuevados con aleteos bajo el sol.

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  11. Hola y buenas noches..

    Preciosa historia .. gracias por compartir ..Paso a darte un besote de lindos sueños .. muakksss

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  12. Hola amig@ el saludo de este fin de semana lo he dejado en el blog Mis caricias del alma para todos los que me acompañais asiduamente, con un presente que preside la entrada, espero te guste.

    Ha sido adornado con la caricia de mis pupilas, la que te acerco al dejarte estas letras.

    TQ.

    Marí

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  13. Hola amiga buenos días, parece que este nuevo diseño esta dando algún que otro problemilla para copiarlo carmenchuela51@gmail.com si lo quieres traer te he dejando mi correo si me envias el tuyo te mando la imagen de inmediato que la muy pillina se deja abrir llegando por correo, pero lo he sabido un poco tarde.

    Un abrazo de guirasoles al contemplar el arco iris de la belleza.

    Marí

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  14. Excelente cuento y toda la trama realmente espectacular, y se semeja mucho a la vida real, un grupo de hombres en un bar libando licor y otras mujeres haciendo lo mismo y buscando lo mismo sexo casual o lo que está muy de moda en llamar DIVERSIÓN. Con respecto al personaje de la historia te diré que también se asemeja mucho a la realidad, ya que si está así, en esa condición, es por su falta de capacidad y su desgano a ser una persona a cabalidad, ya que, la vida nos coloca siempre en el lugar que merecemos. Un gran abrazo

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  15. Gracias amigos de palabras compartidas por engrandecer con vuestras opiniones mis locuras.

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  16. Hola amiga!!!
    Qué placer recordar estos escritos y a Domingo!!(los guardo en mi corazón y en mi máquina).
    Qué bonito secreto que compartíais!!!

    Un abrazo muy fuerte!!!

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