jueves, 2 de diciembre de 2010

La Muralla...


Llevaba apenas dos meses en España y no terminaba de acostumbrarme a las pequeñas ciudades en las que transcurrían mis días. Era invierno, me faltaba la luz de Caracas, no tenía amigos y tanto monumento de piedra antiguo y la luz de las farolas hacían que mi estado de ánimo estuviera por los suelos…

Había llegado a Lugo en el tren de mediodía, hasta las cinco no podía entrar en el hospital donde se encontraba ingresado mi abuelo y decidí aprovechar esas horas haciendo turismo. La calle que tenía frente a la estación tenía una señal que indicaba: “Centro Ciudad”, era cuesta arriba pero después de tres horas en tren me venía de perlas caminar un poco.

Al final de la calle llegó mi sorpresa: un muro impresionante, comparándolo con el edificio que tenía enfrente tres pisos de alto me daba la bienvenida con una puerta de sillares de granito que decía: Puerta de la Estación. (foto jabaeyens)



Era un domingo gris, lloviznaba y el centro de la ciudad parecía fantasmagórico, apenas me cruzaba con alguna persona. No sabía que se podía subir a la muralla y por lo tanto anduve callejeando, sentía tanta tristeza que pensé: -Si tengo que vivir aquí me muero…

¡La vida te da sorpresas!, un año después de aquel paseo solitario conseguí trabajo precisamente en el casco histórico de la ciudad, rodeado por el muro de piedra de más de dos kilómetros de longitud que hoy es Patrimonio de la Humanidad.

Aquí me quedé, construí un nido, crecieron mis pajaritos y me siento lucense de pro. Ayer celebré con todos mis vecinos el décimo aniversario de la declaración de la Muralla Patrimonio de la Humanidad. El periódico local, El Progreso, organizó una gran fiesta de cumpleaños en la que no faltó de nada, música, velas y una tarta gigante que hicieron los artesanos pasteleros de la ciudad, reproduciendo a escala el perímetro de la muralla con más de cinco mil petisús.



En estos años han sido muchos los paseos que di por el adarve, las piedras guardan diálogos internos... Como decía el periodista y escritor Ricardo Becerro de Bengoa, cuando llegó a Lugo acompañando el tren real en septiembre de 1883, y entró en la ciudad por la misma puerta: “Cuando el cielo está despejado y brilla el sol, dando a este cuadro un hermoso tono de muy distintos verdores y, entre ellos se destacan las casas, los caminos, los lejanos barrios, los oscuros bosques y las apartadas cimas, es deliciosa la contemplación de la campiña de Lugo desde sus imperiales muros.”


14 comentarios:

  1. Hola, Alondra:

    La vida nos da sorpresas, pero a veces son para bien, tu has construido un bonito nido allí donde el destino te llevó.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Ese era tu lugar en el mundo mi querida Alondra, no fue amor a primera vista fue de esos que se construyeron despacito piedra por piedra hasta formar algo tan sólido como este muro.
    Un nido fuerte, una flia vaya creación amiga.
    Siempre me gusta cuando publicas estos relatos sobre tu vida, me permite conocerte más.
    Besito con alas.

    ResponderEliminar
  3. Que maravilla!!
    Gracias por compartirlo, no lo conocía.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Hola Alondra que preciocidad de blog, gracias por compartir un trocito de ti. es aqui donde aprendo a conocer tu alma..

    besitos.

    ResponderEliminar
  5. Hacerse un hueco entre las piedras antiguas y sentirte en casa, demuestra una voluntad ferrea de ser feliz, la tuya sin duda.

    Cuidadito con el frío, cuidadito con las cuestas.

    Besos

    ResponderEliminar
  6. Que vida! se ve divino... todo guarda historias Alondra: Las paredes, el aire, las piedras, la piel, el corazón...

    ResponderEliminar
  7. Siempre se echan de menos las raices pero se llega a querer mucho donde montas el nido por que el entorno y la familia que formas es lo que te da vida.
    Yo estaba contigo paseando por esas calles, leyéndote lo he sentido así.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  8. Días de descanso que Diciembre nos empieza a permitir para reunirnos con familiares y amigos e ir despidiendo el año que nos a traído de todo menos lo que a veces hemos soñado...

    Pero como es de sabios aceptar lo que nos llega hay que conformarse siempre y dar gracias por atesorar buena salud que en el fondo es lo único que importa.

    Yo estos días los estoy disfrutando plenamente en mi tierrina asturiana, aunque de agua ya estoy un poco o más bien bastante harta, pero en el fondo me alegra porque por algo dicen que es paraíso natural, por el verdor de sus montes y prados que despiertan los sentidos visuales cuando son contemplados...

    Este es el motivo por el cual ando un poquito retrasada en pasar a visitarte, pero como el turrón de Navidad siempre llego y nunca olvido...

    Espero y deseo que tu también estés disfrutando de esta bella semana dejando que el corazón se sienta inmensamente feliz.

    TQ

    María del Carmen

    ResponderEliminar
  9. ¡Hola!
    A veces, solo a veces, la vida nos sorprende, en el tiempo.

    Saludos de J.M. Ojeda.
    Bonita Muralla.

    ResponderEliminar
  10. El destino a veces es inescrutable, construir un nido no es facil TE FELICITOo QUE ASÍ LO SIENTAS.

    Somos de donde hayamos decidido vivir, no de donde nacimos.

    ResponderEliminar
  11. Es cierto amiga siempre se a dicho que los gallegos y asturianos somos primos hermanos...

    Y personas muy conscientes de su trabajo algo a destacar ya que sido participe de ello, al tener siempre gente de esas provincias trabajando en casa y son extraordinarios!!!

    Bueno parece que llegaste a estas tierras por un motivo familiar y luego que si el trabajo, total que ya anidaste en esta parte de España.

    Tu abuelo quise entender era gallego y tu no lo eras, pero hoy tus hijos vuelven a serlo precioso!!

    Esas murallas tan famosas y a la vez hemosas ya las he caminado más de una vez y desde ellas se contempla un paisaje digno de filmar...
    Tengo ganas de volver cualquier día a darme un paseo por ellas y su entorno, en compañia de buen queso y vino ribeiro...

    Un abrazo y un hasta otro momento.

    María del Carmen

    ResponderEliminar
  12. Nostalgico leerte , los caminos que seguimos a veces parecen grises y ya ves toda una familia has construido.

    Llegue mi afecto en un fuerte abrazo cariñoso!!!!!!

    ResponderEliminar
  13. Amiga pase a leerte... te dejo mi huella y un gran abrazoooo.
    Espero este todo OK.
    No vemos
    Besote.

    ResponderEliminar
  14. Mi querida Alondra: Nunca sabemos a primera vista donde se ecuentra nuestra felicidad ni donde encontraremos a buenos amigos :). Felicidades a todos los lucenses por ese décimo aniversario.

    Mil besos y mil rosas.

    ResponderEliminar

Un escrito crece con tu comentario. ¡Gracias!