jueves, 11 de noviembre de 2010

Esto ya lo dejé en algún lugar...


Al salir del ascensor, abro el buzón de correos, lo de siempre: cartas del banco, ofertas del super más cercano, y un sobre blanco escrito a mano (¿?) -¡cónchale!, si ahora ya no se envían ni se reciben cartas. No tenía remitente, abro el sobre y, ya me parecía, la estrategia comercial no tiene límites.

Una invitación para la presentación de un curso, leo: “Tener suerte es estar preparado para cuando llegue la oportunidad”. ¿Preparado en qué, cómo, en cuáles circunstancias? y ¿qué oportunidad, dónde? ¿Acaso los que están en la tarima del éxito son los más preparados, los que más saben, los más buenos? Creo que ¡NO! Sigo leyendo: presentarse el viernes a las 7 en el Hotel Imperial, al entregar esta invitación le daremos un bonito obsequio.

Rompí la carta, la tiré en el contenedor de basura, de papel por supuesto, esta alondra tiene a Don Reciclaje en casa. Caminando a mi destino, con el suave sol de las 9 de la mañana y las pocas personas que me cruzaba a esa hora de un sábado, fui elucubrando sobre las preguntas… Supongo que la suerte puede llamar a la puerta de algunos, otros la siguen esperando. Aunque sinceramente creo que hay que salir a buscarla, pelearla y aún así, sigue favoreciendo a unos pocos.

Por la acera, detrás de mi, vienen dos personas discutiendo; no hay tráfico y sin querer escucho la conversación. La voz más juvenil dice: -¿me escuchas? La otra voz, más curtida y cansada contesta: -“Si, pero tu no quieres oír” Cruzo la calle, me sentía como si violara la intimidad de esas dos personas pero también las frases me hacen pensar…

Todos en algún momento queremos que nos escuchen y siempre nos quedamos con aquello que necesitamos o esperamos oír. Es como si nos cobijaran en un abrazo cálido. Si por el contrario, algo nos suena a crítica surge un rechazo y nos sentimos heridos. ¿Sabemos escuchar?, la mayoría de la gente escucha pensando en lo que va a responder, o deduciendo de las primeras palabras lo que la otra persona nos quiere decir. A veces hay conversaciones que nos dejan agotados, aburridos, deprimidos e incluso enfadados. Simplemente porque en muchas de nuestras conversaciones a lo largo del día, no se produce una comunicación real. Estamos en estado de alerta, no identificándonos con nuestro interlocutor.

12 comentarios:

  1. Me siento tan identificada con tu escrito.
    Me fastidia tanto que me respondan en base a lo que suponen quise decir y no en base a lo que dije.

    Hay gente que sabe escuchar.

    He tenido una amiga que ya no está que era única escuchando y respondiendo.Pero hay algunas otras por allí, son gemas, si se encuentra una hay que cuidarla.

    Yo tengo mis momentos, generalmente escucho pero reconozco que a veces estoy tan agotada que la mente se me va de paseo:)
    Besos

    ResponderEliminar
  2. Mi querida Alondra:Es tan cálido que nos escuchen y comprendan... Estamos perdiendo el hábito de escuchar y la virtud de comprender a nuestros semejantes. Quizá y como me has dicho hace poco, es que la vida no nos da muchos respiros para podérselos dedicar a otros.

    Mil besos y mil rosas.

    ResponderEliminar
  3. Es dificil escuchar, atender y tratar de entender al otro, no juzgar y responder sin maldad y sin escudarnos en una sinceridad mal entendida para ser crueles.

    Por eso quizás muchs necesitamos escribir.

    Buena reflecxión.

    Besos

    ResponderEliminar
  4. Siempre tan acertada mi amiga en tus relatos, que deja traslucir algo que para mi es muy grave: La falta de comunicación, cuantos problemas se solucionarian con un diálogo genuino, cuantas tristezas y angustias lo serían menos con solo escuchar al que necesita hablar, contar.
    Quizás la violencia que se ve hoy en día, sea un intento desesperado por encontrar ese diálogo que tanto nos hace falta y no hallamos.
    Besitossss con plumas de colores.

    ResponderEliminar
  5. Lo mejor el Conchale pero muy muy de tu país no? lo disfrute.
    Alondra desafortunadamente vivimos en un mundo donde nadie escucha, ya antes de dar la respuesta tienen preparada la replica, de forma que no hay mucha posibilidad de conciliar puntos de vista. Reflexiono no las mejores oportunidades no la tienen los mejores, mamá decía que más vale caer en gracia que ser gracioso,recuerdas el cuento del Diente Roto? un abrazo amiga desde aquí la tierra que te vio nacer

    ResponderEliminar
  6. Tienes razón a veces no dejamos que la otra persona nos explique que ya pensamos en la contestación, una buena conversación implica que haya comunicación por ambas partes, el otro día en una clase me explicaron lo que se pierde cuando nos comunicamos, que nuestro pensamiento es un 100%cuando la idea va de la cabeza a nuestra boca y lo explicamos es un 80 %, mientras va por el aire hacia otra persona se pierde otro 20 % debido al ruido o la poca atención que nos preste, el recoge en su pensanmiento un 60 & y si lo explicara se quedaría un 40 %, fíjate que curioso en lo que se queda un pensamiento nuestro, si hay comunicación es posible que aun nos enteremos de algo si no la hay imagina...
    Hoy estoy parlanchina.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  7. Cada vez vivimos más deprisa y escuchamos menos. Y también es cierto lo que dice Erika, sin duda.

    Un saludo,

    ResponderEliminar
  8. Hay gente que no sabe escuchar, que habla habla habla y efectivamente no piensa en lo que se le está diciendo, sino en lo que él o ella va a decir después. Yo creo que es mejor escuchar que hablar, por eso me consideran un buen interlocutor.

    ResponderEliminar
  9. Cuanta razón tienes en este post,

    1.- las estrategias comerciales no tienen limites

    2.- la gente no sabe escuchar la gran mayoría de las veces cuando escuchan ya estan esperando que vamos a contestar.

    Lo que no comparto es que la suerte haya que lucharla mas bien hay que trabajarla, una lucha supone un enfrentamiento y es mejor trabajar que luchar.

    Alondra a mi me gustan mucho escuchar podcast y este que te doy el enlace habla de la suerte, espero que te aporte cosas buenas y te guste.

    http://www.ivoox.com/suerte-que-suerte-audios-mp3_rf_216407_1.html

    Ojala y encuentres (y yo tambien) no solo a alguien que te escuche tambien a alguien conla cual compartas la vida.

    Saludos y espero que te guste el podcast

    ResponderEliminar
  10. De nuevo gracias a todos por enriquecer el escrito.
    Debo aclarar que ¡cónchale!,es un modismo o expresión venezolana para expresar cantidad de sensaciones o sentimientos, algo así como ¡caramba! ¡caray! significa asombro, extrañeza, enfado...
    "La lucha" también en el escrito tenía el sentido de esfuerzo.
    Me ha gustado poder aclararlo, las palabras se pueden mal interpretar según el lugar de donde proceda el lector.
    Como dice Erika a veces los pensamientos vuelan más que mis dedos en el teclado.
    Es un honor tener amigos de palabras como vosotros. Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Con respecto a lo de necesitamos o esperamos oir, en ocasiones, conviene recordar a nuestro interlocutor aquel viejo dicho:

    "Soy responsable de lo que dije, no de lo que tú entendiste."

    Siempre es bueno pasar por aquí.

    Bo día.

    ResponderEliminar
  12. Me encanta escuchar...y por supuesto que me escuchen. Es un arte hoy en día conseguirlo, andamos demasiado liados y estresados....Pero cuando nos paramos, y saboreamos, y nos deleitamos...ES MAGNÍFICO el resultado...UN BESAZO! Mari Carmen.

    ResponderEliminar

Un escrito crece con tu comentario. ¡Gracias!