lunes, 18 de octubre de 2010

Los hijos...

De nuevo, esta vez por el pequeño, mi corazón estará encogido hasta que el teléfono suene y su voz me diga: ¡mami, ya estoy en casa!...

Tengo que ponerme a ordenar, y entre mis pocas fuerzas y el vacío, esta casa que me parecía tan pequeña cuando los tres pajaritos estaban en el nido hoy parece un día sin pan…

Parece que fue ayer cuando pisaba juguetes en el pasillo, cuando hacíamos el tren para ir a la cama, cuando se peleaban incluso por un papel, cuando llenaban la bañera de juguetes y lograba sacarlos arrugados como pasas, y cuando hacían piña a la hora de que levantara algún castigo.

Años en que no perdí mi tiempo porque viví cada una de las etapas de mis hijos e hice mía aquella frase que alguna vez leí cuando iba creciendo mi panza e intentaba prepararme para una etapa ilusionante y llena de temores; los hijos no vienen con libro de instrucciones... “No dejaré pasar el tiempo, porque los hijos no esperan”.( Beverly La Haye )

Los hijos no nos pertenecen simplemente tenemos una etapa para darle vida, para emocionarnos con sus logros, para estar pendientes de sus mil travesuras; darle ejemplo, educarlo, amarlo y disfrutarlo, y sobre todo enseñarle a volar con responsabilidad y dejarlos marchar con alegría en el momento adecuado.

Nunca dejaré de ser madre, eso lo sé… mi tiempo con ellos es un tesoro que no cambio por nada.

9 comentarios:

  1. Los hijos lo mas lindo del mundo, como se puede llegara a querer a un hi9jo y a echar de menos tambien yo que no tengo la fortuna de vivir con ellos.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Y "pedazo" de madre que tienen tus hijos...jajaja.
    Un beso enorme

    ResponderEliminar
  3. Y la etapa de la infancia pasa tan rápido, con lo linda que es.
    Yo también pienso en los retoños pequeños, siempre serán hijos claro.
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Hola Alondra,
    Esa foto de tu entrada la conozcoooo......!!!!

    Ni que lo digas amiga!! Hace un par de meses mi hijo cumplió veintiséis años y sigo sin poder creerlo, pues parece que fue ayer cuando lo tenía en brazos!!
    Es cierto que los hijos no nos pertenecen y debemos vivir cada momento con ellos intensamente.
    Circunstancialmente, en estos momentos se encuentra viviendo nuevamente en casa con su pareja, pues ya sabes están de grandes reformas, por lo que trato de disfrutar esta situación y sacar su provecho al máximo!!!
    Quería decirte que abrí mi nueva casita: Los demonios de Sibaris y eres tú la madrina!!! Además comentarle a todos los amigos si lo desean pueden hacerlo, por ahora estoy recogiendo algunos cuentos y escritos y tan luego como pueda la mantendré viva con temas nuevos!!
    Un abrazote de osa.

    ResponderEliminar
  5. Jo, que lindo.
    Me has emocionado.
    Que dificil y que apasionante es ser madre, aunque en el fragor de la batalla se nos olvida a veces.

    ResponderEliminar
  6. Es cierto todo lo que dices...yo todavía tengo un poco de tiempo para disfrutar de la adolescencia de mi hijo y de la niñez de mi hija...y noto como rápidamente se van "escapando"...Intento disfrutar al máximo de todo lo suyo...SERAN SIEMPRE "nuestros niños"...UN BESAZO ENOOORRRME!!!Mari Carmen.

    ResponderEliminar
  7. Mami me encantan tus entradas,tengo esta foto en casa en el corcho jejje.un beso grande

    ResponderEliminar
  8. ¡Hola! es muy grato encontraros cada día y hoy tendré que ponerme un babero, pues incluso la pajarita mediana se pasa a leer las locuras de su madre.
    Un abrazo de palabras pero lleno de afecto para todas y todos.

    ResponderEliminar
  9. Mi madre ha sido madre desde el primer día que nació mi hermana, y cuando digo madre me refiero como forma de vida las 24 horas. Es la que siempre está en la ventana cuando tardas un minuto más de lo habitual, y luego se esconde para que no la veas; la que finge estar dormida cuando llegas de noche pero su cara delata que estaba despierta.
    Es cierto que para un hijo, al menos para mí, es un honor, un placer, una grandísima suerte tener una madre así, y saber que todo eso lo hace porque nos quiere, y porque toda su vida depende de lo que hagamos nosotros. Pero también es cierto que esto es un camino de doble sentido, durante un tiempo hasta que el hijo se hace hombre sois las madres las que tenéis que dar, pero llegado el momento no es que tengáis que recibir, más bien tenéis que aprender a permitirnos que os devolvamos lo dado, y esa yo creo que es la asignatura pendiente de cada madre. Es cierto que es muy difícil cambiar el chip cuando tu eterna preocupación para que a no te necesita, pero os necesitamos igual, sólo que de una forma distinta.

    Dicho esto, mi mayor suerte de esta vida ha sido tener una madre y un padre como los que tengo.

    Besos de hijo afortunado.

    ResponderEliminar

Un escrito crece con tu comentario. ¡Gracias!