jueves, 26 de agosto de 2010

Otra vez...


¿Hay algún camino para evitar a la humanidad los estragos de la guerra?

Los motivos de los conflictos siempre son los mismos: la raza, la nacionalidad, la riqueza y la religión, porque en vez de respetar hay que excluír lo diferente.

No voy hablar de las guerras, no voy a entrar en si está bien o mal que las fuerzas desplegadas en países en conflicto se eternicen en situaciones cada vez más estancadas.

El Capitán José Mária Galera, el Alférez Leoncio Bravo y el traductor Ataollah Taefik Alii, han muerto en la base afgana de Qala-i-Naw, víctimas de un atentado terrorista.

Me pongo en el lugar de sus madres, porque la ley natural es que los hijos sobrevivan a los padres. La muerte de un hijo debe ser una de las experiencias más devastadoras… Intento imaginar el rechazo a la noticia, ese dolor desgarrador cuando en lugar del abrazo al hijo que llega, te entreguen un féretro, una bandera, y una cruz de distintivo colorista…

Nada puede ejercer de anestesia emocional... ¡Mi más sentido pésame!.

3 comentarios:

  1. Poder, solo por tener un poco más de maldito poder se cercenas vidas impúnemente.
    Mi solidaridad a esas familias, pero se que no hay consuelo.
    Que descansen en paz.
    Un abrazo

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  2. Alondra,
    Me alegra muchísimo haber encontrado tu blog, tienes mucha sensibilidad. La guerra únicamente podrían detenerla los fabricantes y traficantes de armas pues son ellos quienes de alguna manera las alimentan.
    Pienso que las madres que pierden a sus hijos nunca encuentran consuelo, que mi Dios nos ampare.
    Cordiales saludos

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  3. Ojalá hubiera alguna posibilidad de evitar cualquier conflicto bélico!!!
    Me uno a tu homenaje.
    Un beso enorme

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