martes, 6 de julio de 2010

La vecina...


Hoy al mediodía estábamos con el primer plato y llaman a la puerta…
Abre mi marido y una vecina le dice:

- Tengo vuestro canario en mi casa.

- Imposible, se murió hace tiempo, habrá escapado de algún otro piso o del edificio de al lado.

- No, vosotros teníais un pajarito y yo no lo quiero lo voy a soltar por la ventana.

Al escuchar la conversación salgo de la cocina y le digo:

- No hagas eso, los canarios no saben vivir en libertad y se morirá, mejor pregunta a otros vecinos o lo llevas a la pajarera del parque.

- Ah no! Yo lo tiro ahora mismo por la ventana.

- Bueno mujer no te pongas así, subo al desván a ver si encuentro una jaula y voy a tu casa.

Se marcha mi vecina, mi marido a todas estás, se había vuelto al comedor y muy enfadado me dice:

-¡Lo que nos faltaba! Esta mujer el lunes vino aquí a reclamar el periódico porque no estaba en su buzón, el miércoles te dice que la chica que vive en el piso de arriba trae al novio a su casa y la despiertan cuando hacen el amor, y hoy tienes que adoptar un canario…

-Está muy sola y con nosotros tiene confianza, ¡tranquilo!... Pongo un cartel en el portal y otro en la panadería y seguramente aparezca el dueño.

Con la jaula en la mano voy al piso de mi vecina a recoger al canario, lo encuentro asustadito en una caja de zapatos… Una vez se vio en la jaula empezó a saltar de un palo al otro; era muy jovencito, las plumitas de su cola todavía eran pequeñas, su color amarillo fuerte con una manchita marrón encima de la cabeza y una de sus patitas anillada.

La mujer ni quiso ver el pajarito, me abrió la puerta como queriendo que lo llevara lo antes posible.

Llego a casa, admiramos al canario, le ponemos agua en el bebedero y le doy un poquito de lechuga mientras mi hija preparaba los carteles para salir a comprar alpiste y pegarlos. En eso vuelven a llamar al timbre y ahí tengo otra vez a mi vecina acompañada de uno de sus hijos y tres nietos.

-¡Dame el pajarito que lo quieren mis nietos!

Me voy a la galería traigo la jaula, me la arrebata de las manos y sale rodeada de sus nietos chillando histéricos.

Mi costilla con un enfado tremendo le dice al hijo:

- ¡La jaula me la devuelves!.

Si, si, perdona, mañana te la traigo, ya sabes como es mi madre…

11 comentarios:

  1. Pues yo no se lo habría devuelto. Así de simple!!!O aparece el dueño, o lo adopto, pq. tengo la ligera impresión de que en cualquier lugar estaría mejor el parajito, que en casa de esa vecina.
    Ojalá me equivoque.
    Un beso

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  2. Ay! que pesada.
    .... es podible que hubiera hecho lo mismo que vos,no se, pero es agotador a veces ser tan amables porque terminan pasando la linea
    Besos

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  3. Yo me hubiera cabreado como tu marido...las hay impertinentes y quejicas, pero vale más entender que enfadarse....¡LA VIDA..!Un beso. Mari Carmen.

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  4. No soporto a esa clase de gente. Y casi siempre hay alguna en cada comunidad, en cada bloque, en cada portal... en todos sitios. Lo siento por el canario. Un abrazo Alondra.

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  5. Vaya vecina! Siempre hay gente así, desagradable y maleducada. Yo tampoco soporta a ese tipo de personas
    Yo también lo siento por el canario, estaría mucho mejor contigo, Alondra

    un beso muuy fuerte desde la costa

    sara

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  6. Mi querida Alondra: Tener una vecina así es un castigo :( pero por lo que veo, tienes una paciencia de santo con ella.Yo no se lo hubiera devuelto :)

    Mil besos y mil rosas.

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  7. Hola amigos: la continuación de la historia fue esta tarde, la buena de la señora salió de casa y dejó las llaves puestas en la cerradura por dentro... aunque no soy la Presidenta de la comunidad mi timbre le debe gustar que de nuevo acudió a mi... llamada al cerrajero, tila mientras no venía... menos mal que la puerta no era blindada y ya el problema está solucionado...¿qué pasará mañana?
    La soledad y los años son enemigos íntimos. Desde que murió su esposo la pobre mujer parece un alma en pena, pero según los hijos que vienen los fines de semana ella no quiere abandonar su casa...
    Besitos.

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  8. Saludo, Alondra:
    Ciertamente existen unas clases de vecinos tan extraños, molestosos y malhumorados que mejor sería morar en un lugar del desierto que cerca de ellos. Te compadezco, querida amiga, pero, en casos como éstos, hay que apelar a la paz interior y a la comprensión.
    Recibe, de mi parte, abrazos dominícanisimos.

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  9. A mi me causó gracia todo el asunto xD Aunque seguramente a mi papá le hubiera puesto los nervios de punta y le hubiera dicho sus cuantas verdades...
    Pero bueno, como dices, tal vez la soledad sea una mala compañía, de ahí a su actitud.
    Besos Alondra! Te sigo ^^

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  10. Pobre, me causa sentimientos encontrados esa mujer, entre lástima por su soledad que la ha llevado a crearse esa coraza de frialdad, y bronca.
    Pero bueno, espero que el ave este en buenas manos, ella no parece por el momento estar en condiciones de brindarle la atención necesaria.
    Besitoooosss con plumas.

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  11. Te felicito mi querida Alondra...tu vecina tiene cierta confianza en tí, lo que quiere decir tu voluntad y disposición que tienes para tus semejantes. La señora en cuestión es de las personas que muy poco vieron el lado bueno de la vida y si lo vieron ya no lo recuerdan. Esperemos que con el canto de un canario y la amistad de una Alondra, la señora (vecina) pueda volver a conocer la alegría!!!!

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