miércoles, 2 de junio de 2010

Con el viento...


En algunas ocasiones asaltas mi pensamiento. Vuelvo a vivir con intensidad aquellos primeros momentos cuando te conocí…

Estabas detrás de una mesa llena de papeles y tus ojos y los míos se encontraron. Sentí como si el universo hiciera explosión, fue entonces cuando sucedió, en aquel preciso instante; jamás he conseguido explicarme como sin querer, sin buscarnos, ese azar caprichoso nos puso frente a frente y nos reconocimos entre los millones de personas de aquella ciudad. Aún no lo sabíamos pero ya nuestros destinos se habían cruzado.

Creo que me quedé porque tú lo quisiste sin embargo tu seriedad me causaba temor, buscaba pasar desapercibida. Los días se hicieron meses, ocultos en la aparente cotidianidad surgieron roces de tus dedos al entregarme un expediente, ojos que se encontraban en los pasillos, en el ascensor, junto a la máquina de café… Las palabras simplemente de cortesía o de obligación pero la expresión neutra de tu cara gritaba en una comunicación visual que dominabas atravesando el cristal transparente de la mía.

El primer beso tan falto de experiencia por mi parte, lleno de miedo y sobrado de amor, surgió en nuestra primera fiesta navideña. Todas las secciones se habían unido y el bullicio nos mezcló. Me sacaste a bailar y después, en mi caso, aquel ron fuerte, me dio la soltura que el miedo y la inexperiencia me negaban.

En el aparcamiento, la frondosidad de los árboles matizaban la luz de las farolas. Había aceptado que me llevaras a casa y sin te quieros, ni palabras hermosas, te acercaste y me besaste dentro del auto. Un violento golpe de lágrimas inundó mis ojos, no podía contenerlo, era como cuando la lluvia del trópico cae con fuerza y arrasa todo…

La historia fue tormentosa, muchas luces y muchas sombras. No importaba nada, estar unas horas juntos era suficiente…

Hoy, repasando los recuerdos, zambulléndome en ellos, comprendo que te busqué en otros labios, en otra piel, en otros abrazos; graso error no te podía desplazar, simplemente hincaba las rodillas bajo la inmensidad del mundo.

Todavía, alguna vez, la brisa del verano parece traerme tu aroma, en el mar se reflejan tus ojos y si cierro los míos tu sonrisa tierna y maliciosa a la vez, cruza como un fotograma de película en momentos inesperados…

Como ladrón escondí tus recuerdos, los fantasmas se quedaron mucho tiempo debajo de una máscara, y creí interpretar un personaje nuevo porque en la vida todo es nuevo cuando se rompe el hechizo del que eres prisionero.

11 comentarios:

  1. Precioso texto mi niña ¡precioso!
    Un beso enorme

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  2. ¡Hola laMar! si soy sincera este escrito tenía otro título y también otras palabras que ya no eran sentidas y lo cambié porque en la vida todo cambia los sentimientos no iban a ser menos...
    Un beso preciosa.

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  3. ¡Hola Alondra!
    El tiempo se trae los recuerdos.
    Recuerdos queridos.

    Despues despertamos...

    Saludos de J.M. Ojeda

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  4. ¡Hola J.M.! de vez en cuando hay que echar un sueñecito, por lo general vivimos despiertos y en la lucha de cada día.
    Un abrazo

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  5. Mi querida Alondra: Hago un huequecito para leerte y desearte muchísima suerte en esta nueva andadura.

    Te enlazo con mil amores.

    Mil besos y mil rosas.

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  6. Muchas gracias Malena ¡Bienvenida!
    y ahora a estudiar jejejee. Un beso

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  7. Saludo, alondra querida:
    Estoy por aquí correspondiendo con tu visita y comentario en mi casa y he leído y disfrutado ya de la bella historia de amor que aquí cuenta.
    Te agradezco muy profundamente tu visita; yo volveré a visitarte y espero puedas ir a leer mi respuesta a tu comentario.
    Un fraternal abrazo.

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  8. Holita Pajarita!! Como andas? tanto tiempo, desde la página de Rodolfo, aterrize hasta aquí para: Saludarte, felicitarte por tu casita nueva.
    Decirte que tu relato me ha gustado mucho, especialmente la parte que él te besa y tu sientes las lágrimas aflorar, que sentidas cada palabra.
    Besiiitooosss y emprendo vuelo.
    Y te sigo, nos vemos por los aires.

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  9. ¡Bienvenido Rodolfo! por supuesto que leí tu respuesta, me gusta regresar a los blogs y voy a intentar también dar la mía en este lugarcito.
    Nos enriquecemos con la manera de pensar del otro. Nos seguimos leyendo.

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  10. ¡Hola Melody! eso es lo que tenía la juventud de mis tiempos mucho romanticismo, un beso significaba demasiado en una vida muy normatizada.
    En fin, pequeños tesoros que rescatamos de la mochila jejejeje.Besitos

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  11. Son recuerdos....recuerdos que con la vida cambian seguramente pero que forman de alguna manera parte de nosotros...

    Bello

    Unbeso

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