viernes, 1 de junio de 2018

Ocho años!!!


Hoy este blog cumple años y no quiero que me pase lo del año anterior que dejé de celebrarlo y eso que el siete es mi número favorito, pero ya ven, simplemente me olvidé.

Fue un 1 de Junio cuando abrí la ventana, tenía la necesidad de volar sola en este mundo virtual. Hasta ese momento mi viaje por la red siempre había sido en compañía, amigos de los que aprendí mucho y siempre tendrán un lugar especial en mi corazón.

Hace ocho años empecé esta aventura emocionante, ponía las manos sobre el teclado y surgía una magia que al releer me dejaba pensando como había logrado expresar tantas historias, sentimientos, opiniones e incluso inventar cuentos.

Estos años con la imaginación escapé de momentos dolorosos y mordí en letras la tristeza. Escondí los sollozos que me atragantaban porque tener cáncer es una pesadilla; te hundes, aún sabiendo que no lo debes hacer, pero a veces, simplemente no puedes más y se apodera de ti una tristeza y una rabia infinita... hasta que en el nuevo amanecer vuelves a mirar el día con mejores ojos y te sientes agradecida porque has tenido una buena vida y mejor aceptar las cosas tal como son.

¡Gracias! porque no recogí silencios, al contrario, recibí ramos de rosas sin espinas y abrazos que traspasaron la pantalla.










Por el mundo bloguero, amigos sin fronteras!!!

miércoles, 30 de mayo de 2018

María Dolores Pradera



Son muchas de sus canciones que han tenido un lugar especial en mi vida. Esta fue la última vez que la vi en TV., y a su edad me emocionó que no evitara un directo.

Se fue hoy, con la misma discreción con la que vivió. La dama de la canción prefería dejar los sentimientos para el escenario y guardar los reales para la privacidad de su casa. El verdadero talento se demuestra con los años de trayectoria sólida y coherente.

¡Ojalá que te vaya bonito!

martes, 22 de mayo de 2018

Caminando...



La vida me regala otra primavera. Sol, luz, color y energía… Vuelvo a pisar senderos y es todo un placer para los sentidos. Pienso que me gustaría ser fuerte como un árbol y enfrentar la vida con esa postura: siempre firme, de pie, floreciendo, maravilloso.


Hay instantes que te gustaría sentarte y quedarte allí para siempre. Ahí, abrazada a la sombra de las ramas renacidas para llorar por las ausencias y sentir que los recuerdos de los sentimientos no perecen. También te preguntas por qué anhelaste tanto aquello que ahora ya no importa, sientes que hubo un tiempo que vivías enamorada de la tristeza, la nostalgia había ocupado un espacio y hoy sabes que nada regresa, el agua sigue hacia adelante.




En el aire dejo escapar los reproches y pienso en los sentimientos suaves que me acompañan aunque no adivinen el calor que llevan mis palabras. En el silencio que rompe el croar de las ranas todavía suena la música de la esperanza. Aunque cada día las palabras tienen menor valor ¡se usan tan a la ligera!...